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EL SENTIDO DE LA VIDA ES CONVIVIR (7) El Guerrero de la Luz ilumina la parte del Universo que le fue destinada e intenta mostrar galaxias y mundos a todos los que miran el cielo. (8) Un peregrino está obligado a compartir con los demás todo lo que sabe del camino. Aquel que ayuda, siempre es ayudado. Necesitamos compartir. Aunque sean informaciones que todos ya tienen, es importante no dejarse llevar por el pensamiento egoísta de llegar solo al final de la jornada. Quien ésto hace descubre un paraíso vacío, sin ningún interés especial, y en muy corto tiempo se estará muriendo de aburrimiento. No podemos tomar las luces que iluminan el camino y llevarlas con nosotros. Si actuamos así, vamos a llenar nuestras mochilas con linternas, pero para hacerles lugar tendremos que librarnos del alimento que nos da fuerzas para seguir adelante: el amor. Si actuamos así, aún con toda la luz que llevemos, no vamos a contar con una buena compañía ¿Qué se gana con esto?. A veces pasamos días o semanas enteras sin recibir ningún gesto de cariño del prójimo. Son periodos difíciles, cuando el calor humano se pierde, y la vida se resume en un arduo esfuerzo de supervivencia. Un Guerrero de la Luz necesita amor. El afecto y el cariño forman parte de su naturaleza, tanto como el comer o el beber o el gusto por el Buen Combate. Cuando el guerrero no se siente feliz ante una puesta de sol es que algo anda mal. En ese momento, el guerrero interrumpe el combate y va en busca de compañía, para contemplar juntos el atardecer. Si tiene dificultades en encontrarla se pregunta a sí mismo ¿tuve miedo de aproximarme a alguien? ¿recibí afecto y no lo percibí? Un Guerrero de la Luz usa la soledad, pero no es usado por ella. (8b) Un guerrero no comparte su tienda con quien quiere hacerle daño. Ni tampoco se le ve en compañía de aquellos que solo desean 'consolar'. Evita a los que solo están a su lado en caso de derrota. Estos falsos amigos quieren probar que la debilidad compensa. Siempre traen malas noticias. Siempre intentan destruir la confianza del guerrero, bajo el manto de la 'solidaridad'. Cuando lo ven herido se deshacen en lágrimas, pero en el fondo de su corazón están contentos porque el guerrero ha perdido una batalla, sin entender que esto es parte del combate. Los verdaderos compañeros de un guerrero están a su lado en todos los momentos, en las horas difíciles y en las horas felices. (8c) Una rosa soñaba día y noche con la compañía de las abejas, pero ninguna iba a posarse en sus pétalos. La flor, sin embargo, seguía soñando: durante sus largas noches, imaginaba un cielo donde volaban muchas abejas que se acercaban cariñosamente a besarla. Así aguantaba hasta el día siguiente, cuando volvía a abrirse con la luz del sol. Una noche, la luna, sabiendo de su soledad, le preguntó a la rosa: -¿No estás cansada de esperar? -Tal vez. Pero hay que seguir luchando. -¿Por qué? -Porque si no me abro, me marchito. En los momentos en que la soledad parece aplastar toda la belleza, la única forma de resistir es continuar abiertos. (8d) En ese momento, el adversario aparece con dos tablas en la mano. En una de las tablas reza: «Piensa más en ti. Conserva las bendiciones para ti mismo, o terminarás perdiéndolo todo». En la otra tabla se lee: «¿Quién eres tú para ayudar? ¿Acaso no ves tus propios defectos?». Un guerrero sabe que tiene defectos. Pero sabe también que no puede crecer solo ni alejarse de sus compañeros. Así, aun sabiendo que el adversario puede tener algo de razón, el guerrero no hace caso a las tablas y sigue esparciendo entusiasmo a su alrededor. Se sienta con sus compañeros en torno a una hoguera, comentan todos sus conquistas y dan la bienvenida a los extraños que se sientan junto con el grupo, pues todos están orgullosos de su vida y del buen combate. El guerrero sabe cuán importante es compartir su experiencia con los demás; habla con entusiasmo del camino, cuenta cómo resistió frente a cierto desafío, qué solución encontró en un momento difícil. Cuando narra sus aventuras, reviste sus palabras de pasión y romanticismo. A veces se permite exagerar un poco, pues sabe que sus antepasados también exageraban de vez en cuando; pero cuando actúa de esta manera, jamás confunde orgullo con vanidad, y evita creerse sus propias exageraciones. Un guerrero de la luz inspira confianza. Comete algunos errores cuando exagera sus historias, y termina juzgándose más importante de lo que realmente es. Pero por ser un guerrero de la luz tiene terminantemente prohibido mentir. Cuando se sienta en torno a la hoguera y habla con sus compañeros, sabe que sus palabras permanecen en la memoria del universo y son testimonio de lo que piensa. El guerrero reflexiona: «¿Por qué hablo tanto, si muchas veces no soy capaz de hacer todo lo que digo?». Ésta es una reflexión importante. El corazón responde: «Si defiendes públicamente tus ideas, tendrás que esforzarte para vivir de acuerdo con ellas». Precisamente porque piensa en lo que dice, el guerrero de la luz acaba transformándose en lo que dice ser. (8e) Los grupos son muy importantes porque nos obligan a mejorar; si estás sola, lo único que puedes hacer es reírte de ti misma, pero si estás con otros, te reirás y actuarás enseguida. Los grupos nos desafían. Los grupos nos permiten seleccionar nuestras afinidades. Los grupos provocan una energía colectiva en la que el éxtasis es mucho más fácil, porque unos contagian a otros. Evidentemente, los grupos también pueden destruirnos. Pero forma pare de la vida, es la condición humana: vivir con los demás. (9) La vida nos pide constantemente '¡participe!'. La participación es necesaria para nuestra alegría, pero también para nuestra protección. Quien se mantiene al margen de las barbaridades que ve está prestándole un servicio a la fuerza de las tinieblas y esto, algún día, le va a ser cobrado. Hay momentos en que evitamos la pelea con los más diversos pretextos: serenidad, madurez, sentido del ridículo. Vemos la injusticia de que es víctima nuestro prójimo y nos quedamos callados. 'No me voy a meter en peleas inútiles', es la explicación. Esto no es así. Aquél que recorre un camino espiritual, carga consigo un código de honor que debe ser cumplido. La voz que clama contra lo que está mal es siempre escuchada por Dios. Si nuestro hermano ya no tiene fuerzas para reclamar, nos toca a nosotros hacerlo por él. (9b) «Todos los maestros dicen que el tesoro espiritual es un descubrimiento solitario. Entonces ¿por qué estamos juntos?», preguntó uno de los discípulos. «Estáis juntos porque un bosque es siempre más fuerte que un árbol solitario», respondió el maestro. «El bosque mantiene la humedad, resiste mejor frente a un huracán, ayuda al suelo a ser fértil.» «Pero lo que hace fuerte al árbol es su raíz. Y la raíz de una planta no puede ayudar a otra planta a crecer.» «Estar juntos en la misma aspiración y dejar que cada uno crezca a su manera, éste es el camino de los que desean comulgar con Dios.» |
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