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FaNTaSíaS y TeRRoReS (60's en adelante...)El cine empezó provocando el miedo, el susto, la sensación de estar ante un invento desconocido que abría las puertas hacia situaciones de fantasía que tenían un inquietante aspecto de verosimilitud. Al principio, el miedo fue provocado por la amenaza de algo tan cotidiano como un ferrocarril que parecía querer salir de la pantalla y embestir al espectador, pero pronto los directores vieron que a través de las imágenes se podían evocar mundos perdidos, ocultos sueños y pesadillas que se convirtieron en la primera fuente de inspiración del cine. En un principio todo el cine es fántastico, porque el defecto óptico que nos permite ver un filme, anulando la franja negra que separa cada fotograma y permitiendo así la cadencia de las imágenes en movimiento, encierra la mayor de las fantasías posibles. Retomando los mitos clásicos, encontraron al rey a la hora de asustar a las masas, uno de los grandes directores, Alfred Hithcock, trasladó el horror a un territorio mucho más próximo e inquietante: la mente humana (con influencias de Freud), sin apenas sangre "Psicosis" (1960) se ha convertido en un clásico indiscutible del horror, rodada en blanco y negro para conseguir un ambiente más tenebroso, la historia comienza como un film de cine negro para girar bruscamente hacia un relato de horror con psychokiller incluido presentando a todo un psicopáta como estrella absoluta de la historia: Norman Bates,regente de un motel ruinoso, aficionado a la taxidermia y al travestismo, y espía de las chicas mientras se duchan. El impacto de Psicosis desde su estreno ha sido impresionante, generando multitud de imitaciones, homenajes, secuelas, derivaciones y hasta remakes. Gracias a este clásico las duchas nunca han vuelto a ser seguras, ni las madres una influencia positiva. El cine de terror se volvió psicoanalítico y entró en nuevos conceptos y valores del miedo, como ocurrió "La casa encantada" de Robert Wise en 1963(posterior remake "The haunting"), un filme defastuosa envoltura clásica que utilizó el conocido tema de la mansión embrujada para recrear un estado de neurosis y sexualidad reprimida. Igualmente "La caída de la casa Usher" de Roger Corman en 1960, retomó un clásico de Poe a favor de la crónica necrófila e incestuosa. De Corman también cabe destacar de sus películas dedicadas a Poe, "El Gato negro" o "Los asesinatos de la rue morgue". Pero volvió a ser Hitchcock, con "Los pájaros" en 1963, la peli está basada en un relato de Daphne Du Maurier. No obstante, Hitchcock eliminó de la historia el motivo por el que los pájaros comienzan sus ataques, que si que existe en el relato original. También en un principio el final era otro. Melanie y Mitch huyen del pueblo en dirección a San Francisco, pero una vez que llegan, encuentran el puente lleno de pájaros. Durante el rodaje, el director se decantó por el final que todos conocemos, que en el momento de su estreno no tuvo buena aceptación pero logró revolucionar el miedo, dotando a los animales más pacíficos del planeta de un inesperado poder destructor, inexplicable e inexplicado, un auténtico apocalipsis emplumado que el magistral enfoque del director convirtió en fuente de pesadillas y en objeto de mil y una interpretaciones. Poco a poco el terror tomó directamente direcciones traumáticas hacia lo morboso, centrándose en la relación entre sexo y muerte. Esto se hizo patente en la rica escuela italiana, con autores como Mario Bava en "La máscara del demonio" en 1960, es la película más influyente de esta corriente, gracias a la aportación perturbadora de Barbara Steele, y "Las tres caras del miedo" con Boris Karloff. Dario Argento, años más tarde, dotaría al horror, y en especial al asesinato, de un componente erótico, convirtiéndose en el gran teórico del giallo, el más típico de los subgéneros italianos del terror, gracias a filmes de títulos imposibles y connotaciones zoofílicas. Sus mejores trabajos, en cambio, muestran una concepción surrealista del miedo, tal y como muestran en su mejor obra, "Inferno"(1980). De Argento también cabría destacar "El pájaro de las plumas de cristal". La siguiente revolución en el género se produjo en 1968 con tres películas, "La noche de los muertos vivientes", "La semilla del diablo" y "2001: una odisea en el espacio". La primera dirigida por George A.Romero, rodada en blanco y negro, y con un estilo semi-documental sentó en su primera película las bases del cine de muertos vivientes, con la excusa de la caída de un meteorito, miles de zombies invaden un pequeño pueblo americano, convirtiendo en cadáver a cuantos se cruzan en su camino, con esta peli se atrevió a mezclar el mito del zombi con el del vampiro y se convirtió en el origen del terror moderno de las décadas de los 70 y 80. Un símbolo y un síntoma generacional al mismo tiempo. La inmortalidad seductora del amante vampírico se convirtió en una locura de putrefacción producida por los desechos de la sociedad industrial. Su argumento, siete personas sufren el acoso el asedio de unos zombis caníbales, es lo de menos. Lo importante, sin embargo, no es lo que cuenta, sino cómo – y por qué se cuenta. Realista por defecto y expresionista por casualidad, La noche de los muertos vivientes combina algunas de las más insostenibles escenas de gore en blanco y negro jamás filmadas con un curioso tono alegórico de tendencia izquierdosa. El personaje principal ,de raza negra,no sólo se enfrenta a los cadáveres andantes, sino que también debe lidiar con la actitud irracional de sus compañeros de fátigas: una jovencita enloquecida, un padre de familia cobarde, una esposa sumisa, una niña enferma y una pareja de tortolitos despistados. El resto es mala idea y pura atmósfera.No hay más que acentuar el sexto sentido cinéfago para darse cuenta que la guerra de Vietnam sobrevuela el conjunto con nocturnidad y alevosía, además de darle un toque pesimista. Ha tenido dos continuaciones dirigidas por el mismo Director, "Zombie" en 1979 como Dawn of the dead, ambientada en un centro comercial y rodada en furiosos colores, acentúa el pesimismo del original e intensifica el gore hasta límites insospechados. La otra continuación se tituló "El día de los muertos vivientes"(1979), nueva fiesta Gore con segunda lectura: una reflexión casi metafísica acerca del conflicto entre militares y científicos, vivos y muertos, progreso y decadéncia, sin piedad. "La semilla del diablo" de Roman Polanski, con su terrorífica nana tarareada por Mia Farrow,convirtió en protagonista al mismo diablo, aunque si algún defecto tiene es la traducción del título, más sugerente es Rosemary´s Baby. "2001..", la madre de las películas del espacio y con terreno también para la filosofia-metafisica y efectos especiales nuevos para la época. A esta nueva doctrina se apuntó Tobe Hooper con "la Matanza de Texas", una versión degenerada de Psicosis basada en la vida de Ed Gein y fue el nacimiento de otro personaje clásico del terror moderno, Leatherface, el personaje con el rostro cubierto por una máscara de piel humana, tras un ae look documental y descuidado, compuso una obra perfectamente pensada donde el horror sucede dentro de la mente del espectador, en clave de canibalismo convirtió el miedo en una orgía de sensaciones grotescas. Ni siquiera el señor diablo, señor siempre respetado por la tradición del género, se libró de la suciedad de los años 70, en "El exorcista" de W.Friedkin en 1973. Esta claro que "El exorcista" forma parte de la historia del cine, tanto si te mola como si no. Linda Blair se encasillaía para toda su vida como la niña poseída algo deslenguada en su vocabulario con claras tendencias al sexo duro y vomitando jugos gástricos de color verde, que si soy sincera a mi me producen mas risas que miedo, todo eso con el Tubular bells sonando de fondo. Hoy en día es un incontestable mito a la altura de Tony Manero o Stars Wars. Sus sentencias tremebundas -“usted morirá en su nave espacial”y “¿has visto lo que hace la cerda de tu hija?”- y sus escenas espeluznantes - el vomito verde, la cabeza que gira 360 grados...-marcaron a fuego a toda una generación de espectadores. También la pesadilla se elevó a categoría de arte con "Cabeza Borradora" en 1978, un viaje sin retorno a la inexistencia del ser que puede provocar el suicido automático al más optimista de los mortales. De esta forma el terror clásico pereció a consecuencia de la tendencia autodestructiva de finales de los 60 y comienzos de los 70, donde la obsesión por lo cotidiano destruyó la poética de los mitos y los cambió por un amasijo de carne y sangre. Sin embargo, una película consiguió devolver el miedo a sus estímulos primordiales y esta fué "Tiburón" de S.Spielberg en 1975, rodada a continuación de "El diablo sobre ruedas", Spielberg aceptó el encargo de llevar al cine la novela de Peter Benchle y donde un envoltorio de filme de aventura escondía dosis de terror en estado puro, que recordaban a "Los pajaros" de Hitchcock pero con el agrabante de crear un miedo mucho mas real y posible, dando como resultado el miedo a meterse en el agua de toda una generación, todo ello acompañado por la mitica banda sonora de John Williams, yo personalmente añoro esa mala baba que de vez en cuando tenia en sus años mozos Spielberg con "Tiburón" o "El diablo sobre ruedas" y no el cada vez mas sensiblero director que se ha convertido hoy en dia y que todo comenzó con su "ET", peli para degustarla cuando estas en edad de creer en los reyes magos. "La profecía" de Richard Donner de 1976, es una de las más efectivas películas sobre el nacimiento del Anticristo encarnado por Damien Thorn, que se convirtió en una trilogía que dedicaba cada capítulo a una fase de la vida del hijo del demonio. Gregory Peck interpretó en esta primera entrega a un diplomático que adopta al retoño tras perder al hijo que esperaba su mujer. "Carrie" de Brian de Palma en 1976, Stephen King tuvo la suerte de que la primera adaptación al cine de una de sus novelas fuera dirigida por uno de los más fieles seguidores de Alfred Hitchcock. Referencias cinematográficas al maestro del suspense, los hallazgos narrativos de De Palma y las estupendas interpretaciones del reparto, cuyo resultado fue dos nominaciones a los Oscar para sus protagonistas, componen otra de las obras de terror de la historia del cine. "La noche de Halloween" de John Carpenter en 1978, es una peli que cae en el recurrente protagonismo de los adolescentes, los únicos que parecen amenazados por monstruos, en esta ocasión son víctimas de uno de los primeros asesinos invencibles con máscara: Michael Myers. John Carpenter se inspiró en las películas del italiano Darío Argento "Suspiria" de 1977, para componer esta obra donde Jamie Lee Curtis se lanzó al estrellato. Las secuelas nunca han superado a la original y, en concreto, la última (H20) se produjo aprovechando la oleada y el estilo iniciado por Scream veinte años más tarde. "Phantasma II" de Tob Hooper en 1979, con este absurdo título disfrazaron las distribuidoras españolas a la adaptación del relato de Stephen King El misterio de Salem's Lot. Recortando una hora del metraje original de la serie de televisión, la obra de Hooper cuenta el resultado de la llegada del siniestro pedido de un anticuario al pueblo al que David Soul regresa para escribir un guión de cine. A destacar el diseño de uno de sus vampiros, idéntico a Nosferatu. "Alien, el octavo pasajero" de Ridley Scott en 1979. Es una obra maestra que tiene originalidad dentro del terror y la ciencia ficción a partes iguales. En esta ocasión, el psychokiller que asesina a sus víctimas una a una es sustituido por un monstruo extraterrestre diseñado por H. R. Giger. Como los motivos que tiene el monstruo para matar no quedan lo suficientemente claros, James Cameron filmó una excelente continuación, "Aliens, el regreso" en 1986, donde resuelve los cabos sueltos de su antecesora. "El resplandor" de Stanley Kubrick en 1980, un filme laberíntico, sugerente y misterioso. Fue otra adaptación de Stephen King en la que Kubrick supo extraer lo mejor del texto literario. La elección de los actores supuso gran parte del éxito del metraje, con Jack Nicholson dando rienda suelta a su interpretación como vigilante de un hotel con oscuros secretos. Además, el personal universo de Kubrick aplicado al género del horror resulta realmente aterrador, la pega de este filme es el doblaje horroroso que supervisó Kubrick. Posteriormente, se ha filmado una miniserie para televisión que, pese a su larga duración y su fiel adaptación del relato de King, no llegó a superar a la versión de Kubrick (cosa normal y lógica por otra parte). "El final de la escalera" de Peter Medack en 1980, donde George G. Scott da vida a un compositor que pierde a su familia en un accidente de tráfico. Tras la tragedia, decide cambiar de residencia a un antiguo caserón donde comienza a experimentar sucesos paranormales; y Scott investigará el asunto para averiguar y dar solución a los espantosos crímenes que allí sucedieron. "Viernes 13" de Sean S. Cunningham del 1980. Contrariamente a lo que se pueda pensar, el personaje de Jason tal y como permanece en nuestra memoria, no aparece en este film. El género de jóvenes asesinados sangrientamente uno por uno tuvo en esta película su verdadero punto de partida. En la actualidad se prepara la décima entrega de la serie, siendo las anteriores secuelas de calidad notablemente inferior a la de la original. "Un hombre lobo americano en Londres" de John Landis en 1981. El guión de esta película fue escrito por el propio John Landis cuando tenía diecinueve años. La historia, basada en el monstruo clásico de la Universal, daba una nueva vuelta de tuerca al cine de horror que se había hecho hasta la fecha. Cabe destacar la magnífica transformación de hombre a lobo en la que estuvo involucrado Rick Baker por la que ganó un Oscar. "Poltergeist" de Tob Hooper en 1981. Parecía que el director de La matanza de Texas sería el ideal para dirigir esta historia de fantasmas y secuestros espectrales que produjo Steven Spielberg. Sin embargo, se cuenta que el productor acabó haciéndose con las riendas del proyecto. Se ha hablado que ésta es una película maldita ya que dos de sus protagonistas murieron en extrañas circunstancias poco después del estreno. Dos continuaciones más tarde se decidió poner punto y final a la serie de la que Spielberg hacía tiempo que se había desentendido. "Creepshow" de George A. Romero en 1982. Romero y King, como director y guionista respectivamente, unieron sus talentos para crear este film dividido en cinco historias independientes basadas en los antiguos cómics de terror de la EC. El propio Stephen King aparece como actor en el único episodio que fue eliminado del metraje para la exhibición en salas comerciales. "La niebla" de John Carpenter es un cuento de miedo que bebe tanto en la tradición clásica del género como en sus fuentes literarias, y que no se limita a un catálogo de niños gritando durante una hora y media y "La cosa" del mismo dire en 1982. Para muchos (donde yo me incluyo), la mejor película de Carpenter es esta versión del film de 1951 de Howard Hawks, aunque fracasó en las taquillas de la época. Una expedición en el Ártico descubre una nave alienígena entre el hielo. Su apertura introducirá a un ser mutable entre el equipo de investigadores. Los efectos de Rob Bottin son la verdadera estrella del film, pese a que éste cuente con actores de la talla de Kurt Russell. "Posesión infernal" de Sam Raimi en 1982. Aquí la posesión demoníaca es el tema estrella, Raimi compuso otro de los clásicos absolutos del género. Con poco dinero y un grupo de amigos, rodó un guión propio con una cierta atmósfera documental, lo que hace mucho por dar credibilidad a la fantástica historia de unos jóvenes que pasan un velada mortal en una cabaña donde se esconde un antiguo texto. "Terroríficamente muertos" en 1987, fue la respuesta de la industria a la historia de Raimi, quien rehizo el mismo guión contando con más presupuesto y añadiendo notas de humor ya típicas en su estilo. "El ejército de las tinieblas", la tercera parte de la serie, se alejó radicalmente del tono terrorífico de las anteriores entregas. Pincha aquí y tendrás el guión de Evil Dead en guiri. Ridley Scott después de la inaugural "Alien" nos daria en 1982 "Blade Runner", una de las películas más modernas estéticamente y por su argumento, la cual inventó un código visual capaz de marcar con fuego al cómic, el diseño, la arquitectura y el propio cine. Será la infernal visión de Los Ángeles del 2019 retro, amniótico, fluorescente, multiétnico- que parió el diseñador Syd Mead y que sigue siendo tan arrebatadora como el primer día. Serán los neones de Atari, de Pan Am, de Coca Cola y TDK. Será la riqueza de sus personajes –recauchutados por fuera, atormentados por dentro-.Será la amalgama entre ciéncia ficción,filosofía y cine negro. Si,filosofía, que haberla hayla. Como curiosidad, Deckard se pronuncia prácticamente igual que Descartes. "Pesadilla en Elm Street" de Wes Craven en 1984. Robert Englund encarnó al prota de este film durante siete películas y una serie de televisión. En esta primera entrega se sentaron las bases del personaje que permanecieron intactas en todas las entregas, en esta primera peli se caracteriza por un tono crítico bastante progre con alusiones a la desintegración de la familia y los adolescentes solitarios al borde del ataque del rigor mortis y un ramalazo onírico muy acentuado del cual surgió el personaje más emblemático de su filmografía: Freddy Krueger, icono incontestable del cine de terror de los últimos años. "Re-animator" de Stuart Gordon en 1985. Una mezcla entre el mito de Frankenstein, La noche de los muertos vivientes, pasadas por el filtro de una visión lovecraftiana. El resultado cuenta como un brillante científico descubre una sustancia con la que revivir la materia muerta. En su secuela "La novia de Re-animator" en 1990 homenajeó abiertamente al film de James Whale. "La mosca" de David Cronenberg en 1986. Este remake del film homónimo de 1958 firmado por un David Cronenberg en plena forma nos presentó a Jeff Goldblum como un científico al que su invento acaba por volverse contra él. Los estupendos efectos especiales no sólo no eclipsan en ningun momento el trabajo de los actores, sino que se convierten en el mejor aliado de esta historia con evidentes referencias a la Metamorfosis de Kafka. "Jóvenes ocultos" de Joel Schumacher en 1987. Tras una fachada de cine teenage de los 80, se esconde un magnífico metraje rodado a ritmo de vídeo-clip. La pareja Corey Haim y Corey Feldman, habituales de este género y estrellas de la época, se enfrentan a un grupo de vampiros herederos del ritmo de vida de Jim Morrison. Destacar la presencia de Kiefer Sutherland como líder del malvado grupo que se alimenta de la sangre de los habitantes del pequeño pueblo costero de Santa Clara. "El corazón del ángel" de Alan Parker en 1987. Un detective privado es contratado por un misterioso cliente que le encarga resolver un caso que va complicándose a medida que avanza la película. Robert de Niro y Mickey Rourke protagonizan esta peli dirigidos por Alan Parker. "El muñeco diabólico" de Tom Holland en 1988. El debut de Chucky en la gran pantalla dirigido por el realizador de Noche de miedo. Antes de morir, el espíritu del asesino Charles Lee Ray cambia de cuerpo para introducirse en un muñeco Good Guy de los que causan furor en los niños del momento. El pequeño Andy recibe como regalo de cumpleaños uno de estos muñecos. Adivinad quién será el compañero de juegos del niño. La historia de Chucky ha conseguido que sea el único de los psychokillers de plástico que ha sobrevivido, secuela a secuela, hasta nuestros días, y con "La novia de Chuky" se hizo otro homenaje a Whale. "El cementerio viviente" de Mary Lambert en 1988. Un cementerio indio cuyos inquilinos dejan la muerte al poco de ser enterrados es descubierto por una familia cuando el más pequeño muere trágicamente. El siguiente paso es fácilmente imaginable. Sin embargo, lo que surge de la tierra no es lo que sus familiares esperan. Se trata de otra adaptación de una novela de Stephen King (El cementerio de animales), quien hace una breve aparición como sacerdote, como es de costumbre. "Hellraiser, los que traen el infierno" de Clive Barker en 1989. Clive Barker decidió debutar como director adaptando su novela corta The hellbound heart al cine. La primera aparición de Pinhead, líder de los cenobitas, en el panorama cinematográfico generó una gran cantidad de productos relacionados con este enigmático personaje. La apertura de una caja-puzzle desencadena la llegada de un ejército de demonios sedientos de sangre. Aunque la serie ha llegado hasta la quinta entrega, la mala calidad de las últimas ha hecho que se hayan estrenado directamente en vídeo. "Henry, retrato de un asesino" de John McNaughton en 1989. Aunque el doblaje al castellano le resta bastante, este film con aire documental está considerado como una de las mejores películas sobre asesinos en serie. La crudeza de sus imágenes le valieron una clasificación X que hizo que el metraje se guardara durante bastante tiempo. Cuenta el día a día de Henry, un fumigador aemente normal quien en su intimidad da rienda suelta a sus depravados instintos. Personalmente opino como Nanni Moretti en "Caro diario" de esta peli, ¿que le ven de maravillosa a esta peli? yo hasta la fecha a parte de la interpretación de Michael Rooker no le encuentro nada a resaltar. "El silencio de los corderos" de Jonathan Demme en 1990. La primera aparición de Hannibal Lecter fue en la producción dirigida por Michael Mann (Hunter, 1986), pero el gran debut cinematográfico del caníbal fue a las órdenes de Jonathan Demme, quien consiguió cinco Oscar en las principales categorías. La estudiante del FBI Clarice Starling recibe el extraño encargo de entrevistar al Doctor Lecter para resolver unos extraños asesinatos cometidos por el apodado Buffalo Bill, Hannibal Lecter es un inteligente, manipulador y sibárita asesino. La secuela, Hannibal de Ridley Scott en 2000, también adapta un texto de Thomas Harris. "Misery" de Rob Reiner en 1990. Junto con El resplandor de Kubrick, Stephen King, debería sentirse orgulloso de esta adaptación de su novela. En ésta el personaje interpretado por James Caan, autor de una famosa serie de novelas, decide finalizarla matando a su protagonista. Pero antes de entregar el texto sufre un aparatoso accidente en una de las carreteras de la América profunda. El problema comienza cuando "su fan número uno" le rescata. Por su papel en esta película Kathy Bates recibió el Oscar a la mejor interpretación femenina. En el lado fantástico, "Eduardo manostijeras" de Tim Burton en 1990 era un cuento de hadas moderno, logrando ser un icono de los 90, un nuevo pinocho. "Braindead, tu madre se ha comido a mi perro" de Peter Jackson en 1992. Heredera, en cierto modo, de La noche de los muertos vivientes, ésta fue la última película de Peter Jackson antes de emigrar a Hollywood. La actriz española Diana Peñalver interpreta a Paquita, quien deberá hacer frente a una plaga de muertos vivientes víctimas de la enfermedad propagada por una rata africana. La mayor cantidad de sangre y vísceras del panorama del terror actual. "Drácula de Bram Stoker" de Francis Ford Coppola en 1992. Compuesta con elementos de Nosferatu, el vampiro de Bela Lugosi, la momia y las producciones de la Hammer, el film de Coppola contó con estrellas como Winona Ryder, Anthony Hopkins, Keanu Reeves y Gary Oldman en la que probablemente es la mejor interpretación del conde rumano. Una cuidada puesta en escena y efectos especiales espectaculares acompañan al excelente guión que, según la publicidad, adaptaba literalmente el texto original, pero en realidad Coppola fue muy inteligente e hizo su libre versión con momentos de una plasticidad digna de mención. "Frankenstein de Mary Shelley" de Kenneth Brannagh en 1994. Como ya hiciera la Universal, tras el éxito de Drácula Coppola se animó a producir una fiel adaptación del relato de Mary Shelley. Kenneth Brannagh la dirigió y protagonizó en el papel de Víctor Frankenstein, mientras que el monstruo fue encarnado por Robert de Niro, con una caracterización que no hacía referencia alguna al de la versión de Boris Karloff y la peli sinceramente se la podian haber ahorrado por que es bochornosa. "Entrevista con el vampiro" de Neil Jordan en 1994. Anne Rice no podía creer que unas de sus más preciadas creaciones, el vampiro Lestat, fuera a ser interpretado por la estrella en alza de Tom Cruise. Sin embargo, tal y como la misma Rice reconoció, Cruise no lo hizo mal, aunque el pensado por la escritora era Ruger Hauer. También Brad Pitt, Antonio Banderas y Christian Slater (sustituyendo al fallecido River Phoenix) se pusieron a las órdenes del director de Juego de lágrimas (1992) para componer un retrato vampírico que a mi no me convenció y definitivamente Neil Jordan esta mejor haciendo pelis british que en Hollywood. "Se7en" de David Fincher en 1995. Fue con esta película con la que verdaderamente descubrimos al director de Alien 3. Brad Pitt y Morgan Freeman se enfrentan a un psicópata, John Doe que recrea en sus asesinatos los pecados capitales con sus siete crímenes tan bién planificados, con un Kevin Spacey en su trabajo más lovecrafiano. Una ambientación impecable, un guión prácticamente perfecto y de nuevo Rob Bottin a cargo de los siniestros efectos especiales. No conviene, por nada del mundo, perderse los títulos de crédito iniciales. "Scream, vigila quien llama" de Wes Craven en 1996. Tras una extensa carrera como director de películas del género, Craven consiguió un verdadero taquillazo creando una mezcla entre los films de Freddy Krueger y las tramas propias de Agatha Christie, todo salpicado con abundantes referencias cinéfilas con niños pijos en peligro. Para esta nueva aventura Craven creó, según su costumbre, una nueva (y múltiple) entidad asesina: Ghostface. Las dos secuelas de la serie han cosechado el mismo éxito y expectación que la original. "Ravenous" de Antonia Bird en 1999. La promoción rezaba algo así como: eres quien te comes. Un grupo de soldados atrincherados en un destartalado fuerte, rescatan a un moribundo que cuenta una extraña y sospechosa historia. Una mezcla entre caníbales y vampiros en el Oeste americano. Abstenerse los estómagos sensibles. Cabe destacar también pequeñas joyas tales como: "The addiction" de Abel Ferrara en 1995,mezcla de vampirismo y filosofía y metáfora de otras muchas adicciones. Otras serían "Cube"(1998), "El sexto sentido" (2000), "Memento"(2001), "The Ring"(2001), "Los sin nombre"(2000), "Ed Gein"(2001). Esperemos seguir pasando mucho miedo ante esa fábrica de sueños y pesadillas que es el cine, aquí o más allá de la puerta de Tannhaüser. |
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