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FRANCOTIRADOR URBANO. CUESTIONES ESPECIFICAS CUESTIONES SOBRE EL TIRO EN ZONA URBANIZADA. El tiro de precisión en zona urbana tiene prácticamente los mismos condicionantes que cualquier otro campo de operaciones. Pero, mientras que en otras situaciones nos encontramos con estos condicionantes de una manera más medible e incluso aislada, el entorno urbano tiende a sumar todos los factores y añadir otros propios. El tiro de precisión en entorno urbano es el tiro más difícil y complicado al que se tiene que enfrentar un francotirador. Los factores ya conocidos de: estimación de distancias, dirección e intensidad del viento, ángulos de situación, se convierten en algo “muy” difícil y en muchos casos en prácticamente imposibles de evaluar. Si a eso añadimos que prácticamente todos los objetivos serán en movimiento; que este movimiento será fugaz (el enemigo se moverá rápido y por zonas muy pequeñas); que nuestro sector de tiro será normalmente muy cerrado y que apenas podremos ver si el objetivo a sido realmente alcanzado ni en que forma. Si además le sumamos que tanto nosotros como el objetivo estará normalmente tras vidrios; que habrá situaciones en las que el objetivo esté rodeado por personal no alcanzable (fuerzas propias, no combatientes, civiles, rehenes, etc.); que debemos evaluar el efecto de los posibles rebotes o proyectiles que logren atravesar el blanco y que efectos pueden producir en la zona (ejemplos: disparar en una planta química, a un tirador en una manifestación o a un radical aislado con un colegio o mercado al fondo). Como ya hemos dicho, el francotirador identificará, estudiará y corregirá en la medida de lo posible cada factor, todo esto en segundos (o menos) y con estrés, mucho estrés. Si sumamos además que la mayor parte de las veces tendremos que decidir, en décimas de segundo, si el objetivo de nuestra arma es enemigo, neutral o amigo. Realmente, es un trabajo sumamente difícil. ESTIMACIÓN DE DISTANCIAS. El echo de la generalización de los sistemas electrónicos y ópticos no es excusa para el empleo de métodos de circunstancias, ya que estos sistemas, primero no siempre están disponibles, segundo dependen de baterías y pueden averiarse, tercero son susceptibles de ser detectados (sobre todo los láser), y cuarto, en muchos casos no dispondremos de tiempo para el empleo de estos sistemas. Dependemos entonces del mejor sistema, el más fiable, indetectable y antiaverías, y que además no necesita de baterías, nuestros ojos y cerebro. La primera cuestión importante indudablemente es: ¿a qué distancia está el objetivo? Y aquí nos encontramos con los primeros problemas específicos del CZU. Primero, el objetivo casi nunca estará en el mismo plano que nosotros. Segundo que lo propia orografía del medio urbano favorecen el error en la estimación de distancias, por defecto o por exceso. Veamos los casos: Parece más cercano: Observando tras de setos. Observando desde un edificio alto y el objetivo está más abajo. Observando a lo largo de una línea paralela, recta y lejana (Ej. vía férrea). Si el objetivo está moviéndose contra un fondo grande y uniforme sin referencias (Ej. muro de almacén). Parece más lejano: Si el objetivo está de rodeado de grandes estructuras. Observando desde un edificio bajo y el objetivo está en uno más alto. A lo largo de una calle. Si el objetivo está en el fondo de una plaza rodeada de edificios más o menos grandes. Los métodos de estimación de distancias contemplados en los programas y manuales de instrucción individual son totalmente aplicables sin excepción, ya sean por medios láser, ópticos, estimativos o de circunstancias. Por ello no veremos más que tres métodos estimativos importantes. El primero es con la ayuda de nuestro GPS. Este nos permite (con la ayuda de un plano) conocer la distancia que tenemos hasta el objetivo, así como la altura relativa nuestra, para nosotros queda calcular el margen de error del GPS. El segundo método es empleando el valor en milésimas de los puntos y jalones del “Mil Dot” del visor de nuestra arma. En base a ello aplicaremos la siguiente fórmula: (Alto o ancho del blanco m. x 1000) dividido por (Alto o ancho del blanco en milésimas °°) lo cual es igual a (Distancia al blanco en m.) Ejemplo: Una objetivo de hombre rodilla en tierra de 1.15 m. de altura, que en nuestro visor mide 4°°. (1.15 m. X 1000)/4°° == 287.5 m. de distancia al blanco. Los valores del Mil Dot son: Cada punto: 0.2°°. De centro de punto a centro de punto: 1°°. Las barras gruesas tienen un valor de: 0.75°°. Por último, para blancos relativamente cercanos y con un ángulo de situación fuerte, tenemos el viejo Teorema de Pitágoras, A2 + B2= C2. Siendo A la altura a la que nos encontramos, B la distancia desde la base de nuestra altura hasta el objetivo, y por último, C la distancia real al objetivo. VIENTO. El otro factor de primer orden a tener en cuenta para el tiro es el viento. Si el viento es particularmente insidioso en campo abierto, en el entorno urbano se convierte en algo imposible de calificar. El viento longitudinal frontal o trasero a lo largo e una calle, junto con el transversal de las calles adyacentes, y el producido por los remolinos de los miles de obstáculos menores del entorno, hacen que unicamente la instrucción de tiro del francotirador para este combate sea algo casi imposible de cuantificar, solo esa instrucción lleva cientos de horas. Lo primero que debemos conocer es que el viento ante los obstáculos se comportará de igual forma que el agua de un arroyo ante una roca, creando remolinos y efectos extraños. Debemos tenerlo muy en cuenta para poder realizar un disparo preciso, ya que, según el sentido y/o ángulo con el que nuestro proyectil atraviese un mismo remolino la desviación puede ser una u otra, mayor o menor. Para identificar la intensidad efectos del viento en la trayectoria del proyectil, existen múltiples sistemas de observación, que básicamente se reducen a la observación de sus efectos en el medio y el de la reverberación a través del visor. Otros dos métodos de cálculo de intensidad del viento es el de la banderola y el del papel. En ambos efectuamos el cálculo según el ángulo de inclinación de la banderola y de caída del papel, dividiendo este ángulo por 2.5 y dándonos el resultado en Km/h. Para indicar la dirección del viento el sistema más utilizado es el del reloj. También se emplea el método del reloj para expresar los valores que se darán a los efectos del viento, según su dirección. Un viento que sople en la dirección de la línea de tiro (tirador-blanco) no se tendrá en cuenta a efectos de desvío de la trayectoria. Para un viento cruzado, que sople de las 9 o de las 3, se aplicarán las tablas correspondientes. Si el viento viene de los sectores 1 a 2, 4 a 5, 7 a 8, o 10 a 11, se aplicará el 60% de la corrección total. A los vientos procedentes del sector 0,5 a 1, y sectores simétricos, se le aplicará un 30% de la corrección total. El desvío de la bala por viento lateral no es solamente horizontal, ya que este junto a la rotación del proyectil fuerza un desvío en altura. Un viento de las 3 desvía la bala hacia la izquierda y hacia arriba. Un viento de las 9 desvía la bala hacia la derecha y hacia abajo. Por tanto como norma por cada tres clics de corrección en dirección, se dará uno en altura. Se ha comprobado que la influencia del viento sobre el proyectil es mucho mayor en el primer tercio de su recorrido, por lo que es aconsejable que el tirador realice los ajustes guiándose por los indicadores del viento más próximos a él, en concreto por: La influencia del viento sobre el proyectil es mucho mayor al comienzo de su recorrido. Los indicadores de viento se identifican mejor a distancias cortas, incluso a pesar de la óptica especial. A pesar de lo anterior hay que resaltar una cuestión, la suma de vientos laterales en el tiro a lo largo de una calle, produce un desvío del proyectil 2.5 veces mayor que la suma de esos vientos en uno solo. Por último, conociendo distancia y viento, calcularemos los MOA´s a introducir en nuestro visor. Para ello utilizaremos la fórmula siguiente: (Distancia al blanco en Hm. X Velocidad del viento en Km/h. . X 0.6) dividido por (Constante (C)) igual a (N° de MOA´s a introducir) La constante que utilizaremos es: Distancia en m. “C” 100 / 500 15 600 14 700 / 800 13 900 12 1000 11 Ejemplo: Nuestro blanco está 700 m. y tenemos un viento de 16 Km/h. Según la formula: (7 Hm. X 16 Km/h. X 0.6)/(13) = 5.16 MOA´s ó 10 clic´s En resumen, los francotiradores urbanos deben estar capacitados para calcular las distancias a las que pueden surgirles posibles objetivos. Para ello conocerán y utilizarán todos los métodos posibles a su alcance, para poder realizar estimaciones con distintos métodos y así poder comparar resultados. Los sistemas de medición de distancias irán desde los ópticos, telemétricos, láser, GPS y de estimación, comparación y cálculo visual. Así mismo, los francotiradores urbanos deben estar capacitados para la estimación del viento. Para ello emplearán la observación y la anotación sistemática de los efectos del viento. |
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