|
Poblado
Areas
Sumario
Compras |
Atraviesas los pasillos empedrados del claustro, bajo ventanas sin cristales, por escaleras gastadas por los siglos y jardines descuidados donde los rosales amenazan por invadir los caminos. Entonces te paras delante de un portón de madera con los goznes oxidados que parece el final de tu caminata. Te asomas al interior con cautela y ves que se trata de una gran sala, con varios pisos embalconados que se suceden unos a otros.Mires para donde mires, sólo estanterías repletas de libros y encuadernaciones así como escalinatas para acceder a las demás dependencias. En el centro de la sala, más o menos, ves que hay alguien moviéndose con rapidez entre las mesas y papeles. Te fijas en la figura y reparas con asombro que es indefinible, ni siquiera podrías determinar si es hombre o mujer: sus rasgos parecen cambiar según el ángulo de la luz. Con timidez das los buenos días para avisar de tu presencia al extraño ser andrógino. -¿Es usted el que pidió cita para consultar el archivo?- Pregunta casi en falsete- Sin darte tiempo a responder te señala unos estantes apartados del resto, a todas luces mucho más actuales que el demás mobiliario. -Las otras salas de la biblioteca están reservadas sólo para los miembros del claustro.-Te mira por encima de las gafas- Comprenderá que a un extraño no le demos tantas libertades. Los documentos disponibles al público están ahí guardados. Si busca alguno en particular y ve que está en préstamo, le ruego pase en otra ocasión a revisarlo. Buena suerte. Y sin más te da la espalda y sigue anotando y escribiendo en sus cuadernos. |
|||||||||||

