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LEYENDAS URBANAS Nueve veces Verónica Esto es justo lo que nunca debes hacer: ponerte frente al espejo y repetir nueve veces seguidas el nombre de Verónica. No serías el primero que se ríe al conocer esta historia, que lleva circulando por el mundo desde hace varias décadas. Muchos antes que tu han pensado que se trataba de un cuento chino y se han burlado, pero otras personas aseguran que quienes no han hecho caso de la advertencia y han aceptado el desafío, han cargado con una maldición terrible. ¿Quien es Verónica? O mejor dicho: ¿quien era? Se trataba de una chica de 14 años que, estando en el pueblo con sus amigos, hizo espiritismo en una casa abandonada. Todo el mundo sabe que es algo tremendamente peligroso y que jamás debe tomarse como un juego. Ella no siguió las reglas de los fantasmas, se burló durante toda la invocación y una silla que había en la habitación cobró vida y la golpeó mortalmente en la cabeza. Sin embargo, Verónica aun no descansa en paz. Su espíritu esta condenado y vaga buscando venganza entre aquellos que no saben respetar el Mas Alla¡, como le sucedía a ella en la vida real. Ana era una chica de la edad de Verónica que conoció la leyenda en su instituto. Sus amigos la picaron, diciéndole que no se atrevía a decir \'Verónica\' nueve veces ante el espejo. A ella le daba miedo, pero venció su terror porque le avergonzaba quedar mal ante todo el mundo. Una compañera fue a los servicios de esa planta del instituto para comprobar, entre risas, si cumplía la prueba. Lo hizo, no paso nada y el grupo lo olvidó enseguida. Menos Ana. Para ella la auténtica pesadilla comenzó esa misma noche. Estaba en la cama, cuando un sonido la despertó. No se trataba de un estrépito, sino de una especie de susurro indescifrable que oía cerca de la nuca, mientras sentía como si alguien respirara en su cuello. Aterrada, se levantó y encendió la luz. Alli solo estaba ella. A pesar de eso, no pudo dormir en toda la noche. Al día siguiente, no se atrevió a contárselo a nadie. Estaba muerta de miedo, y en medio de la clase tuvo que salir al servicio para mojarse la cara y despejarse. Pero cuando entró al baño, hacía mucho frío (como estaban en invierno no le dio importancia) y una capa de vaho cubría el espejo. Ana lo limpió con la mano para comprobar horrorizada que tras ella había una chica que no había visto jamás, con una expresión de espanto y sangre en la cabeza. Fue solo un instante. Cuando se volvió a mirar, ya no había nadie. Ana rió nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginación, los nervios y el cansancio. Sin embargo, cuando se volvió hacia el espejo vio algo que la dejo helada. Al borrarse el vaho una frase había permanecido escrita: \'Soy Verónica. No debiste invitarme a volver\'. Ana no pudo soportarlo. Hoy pasa sus días encerrada en un manicomio, y solo habla para jurar y perjurar que el fantasma de Verónica la sigue atormentando. El Diablo en el Espejo Bueno, aquí comienza mi relato, que le ha ocurrido a un amigo mío. Estábamos todos tomando unas copas en un bar de Oviedo, mi ciudad. Estábamos de risas y bebiendo lo normal, cuando apareció un chaval moreno, de unos 16 años, como nosotros. Pablo, uno de mis amigos que allí se encontraban, le saludó, puesto que eran amigos. Se sentó con nosotros y hablamos durante unas horas. Al cabo de unas, más o menos, 3 horas, el tema de conversación pasó a ser historias de miedo, puesto que ya había anochecido y nos encontrábamos ahora en un botellón en un descampado. Nos contábamos historias terroríficas y acabamos realmente asustados. Entonces Safías, el chaval gótico amigo de Pablo, dijo que conocía una forma de ver al Diablo. Le escuchamos con, la verdad, una atención de cuando te cuentan un chiste. El procedimiento que hay que seguir es el siguiente: (Textualmente)"En Nochebuena, justamente a las 12 de la noche, el Diablo hace la inspección en la Tierra, la única en el año, así que si queremos verle tiene que ser ese mismo día a esa misma hora. Vete al baño, puesto que es el lugar más propicio para realizar el evento, y cierra la puerta. Enciende 12 velas, al poder ser negras, y sitúate enfrente del espejo. Cuando quede poco para que sean las 12, cierra los ojos y sitúate, como dije antes, enfrente del espejo. Mantenlos cerrados hasta que quede solo una campanada de las doce que debe sonar. En ese segundo verás al Diablo en el espejo" Todos nos lo tomamos a broma, pero David, otro amigo con el mayor valor que he visto nunca, dijo que lo haría sin problema. Estábamos a 20 de Diciembre, así que en cuatro días lo haría, solo pedía que hubiese un testigo, y que sería en su casa. Ese testigo fui yo. 24 de Diciembre, las 23:55. Todo preparado y nadie que nos moleste. Entró David solo, yo tengo mucho miedo a esas cosas. Se cerró la puerta y esperé sentado afuera. Las campanadas sonaron, y yo estaba al acecho de que algún ser estuviese espiando para darme un susto, pero no pasó nada. Suspiré, aliviado, y llamé a Pablo. No contestó. Atemorizado, abrí la puerta de un golpe, y encontré a David en el suelo, agarrándose el corazón. Y en el aire se olía el inconfundible rastro del azufre. Llamé a la ambulancia a toda prisa y como pude, y se lo llevaron al hospital. Le diagnosticaron un infarto al corazón a causa de un sobresalto, una crisis nerviosa. Yo no pude dormir durante meses, hasta que fui tratado por un psicólogo. Cuando por fin David se recuperó, me dijo a mí sus primeras palabras: "Lo he visto . . . Tengo mucho miedo" Ahora ya he conseguido dormir, pero David no es ya el mismo. Recuperó algo de su vitalidad, pero aún se le nota muy apagado, triste. Dicen que es porque el infarto lo deja a uno mal. No fue eso: fue lo que vio en el espejo. Y estará así hasta que se muera La Chica que hace Autoestop Se cuenta, por la poca gente que ha logrado sobrevivir, que en una carretera al este de España, llamada el Port de Albaida, las noches donde esta se encuentra prácticamente desierta, se ve una chica con vestido y pelo largo haciendo autoestop. Se la ve indefensa y como causa pena, nadie duda en parar. La chica sube siempre en el asiento trasero, y al llegar a una curva que esta a pocos metros dice: " En esta curva me mate yo" esbozando un aterrador chillido por el cual el conductor gira la cabeza para mirarla y ve, para su sorpresa, que la chica a desaparecido. Entonces, atónito por lo sucedido, pierde el control del automóvil y se desprende por el barranco. Se cuenta que esta chica es un alma en pena que lo único que pretende es provocar accidentes para que la gente sepa lo que ella sufrió. No se si tendrás la oportunidad de viajar por esta carretera, pero si lo haces, simplemente te daré un consejo: No pares a nadie, por mucha pena que te cause... Quien esta debajo de la cuna??? Era una familia de solo tres integrantes, cuya única hija sufría de ceguera, como único amigo tenia un perro y este perro lo criaron desde cachorro era el entretenimiento de la pequeña la ayudaba a mantenerse ocupada en la casona donde vivía, que por cierto era una de esas casas antiguas en el centro de lima, muy oscuras y tenebrosas. Siempre ella se quedaba dormida acariciando a su perro que también descansaba debajo de su cuna, cuando ella se despertaba por las noches por un mal sueño o por frío siempre bajaba su mano y acariciaba a su perro para sentirse más tranquila... también su perro cuando sentía lo mismo emitía sonidos muy suaves para que la niña lo acaricie. Una noche de Halloween ella quería salir a pedir caramelos, pero los padres se opusieron por el estado en el que ella sufría por su enfermedad, Ella subió al cuarto y cerro la puerta muy molesta y maldijo al cielo por haber nacido ciega, Esa noche sus padres tenían una reunión con algunos amigos y se quedarían acompañándolos hasta una hora prudente para después descansar. La niña media adormecida por el sueño, escucho que su perro la llamaba debajo de la cuna, ella bajo el brazo para acariciar a su perro, lo sintió y sintió que estaba acomodándose dando quejidos pequeños pero poco comunes y siguió descansando. A la mañana siguiente los padres entraron al cuarto y en el espejo de su cuarto encontraron pintado con sangre, sabes quien esta debajo de la cuna??? Al volver la mirada encontraron al pobre perro desgarrado y muerto debajo de la cuna. Nunca hablaron con la niña al respecto, ni se sabe que paso con el animal debajo de la cuna ni quien le hizo eso ???......... Y tu sabes quien esta debajo de la cuna ???? Blind Maiden Tal vez se trate solo de eso,de una nueva Leyenda Urbana,pero de no ser así, nos encontraríamos ante un suceso escalofriantemente desconcertante que nos llevaría,una vez más, a la terrible conclusión de que no existen límites ni fronteras para el horror.Un horror que se adapta camaleónicamente a los tiempos y se vale de todos sus eventos para manifestarse ante nosotros. Son muchos los que cuentan haber entrado en una página web llamada www.blindmaiden.com (blind maiden significa doncella ciega).Normalmente,si pretendes acceder a ella,por más que lo intentes,tu explorador no te lo permitirá ya que para hacerlo deberás cumplir tres condiciones.Encontrarte completamente solo,hacerlo exactamente en la medianoche de un día sin luna y tener apagadas todas las luces de la casa.Entonces,solo entonces se te permitirá el acceso.Una vez dentro,enseguida tras un impactante viaje por las imágenes que ofrece,sin necesidad de que nadie te explique nada, comprenderás,como dice el slogan de presentación de la página,que estarás ante \'una experiencia real de horror absoluto\'.Tendrás que emplear tus cincos sentidos y poner especial cuidado en no clicquear,ni por error,el botón de \'Aceptar\' en participar activamente en la experiencia.Si así lo hicieses seria tu fin y quedarías transformado en una imagen más del amplio archivo de incautos que,antes que tu,osaron,tal vez incrédulos,tal vez curiosos,a probar esta experiencia.Pero ¿que es lo que se supone que ocurre una vez que haces clic sobre aquel botón? Para tu sorpresa y horror observarás en tu monitor como una siniestra silueta se pasea... por tu propia casa!!! Querrás despertar de lo que desearás que sea una pesadilla cuando veas como ese espectro se acerca y entra en la misma habitación en la que te encuentras... te verás en tu monitor a ti mismo,de espaldas...entonces sentirás su presencia detrás de ti... te girarás no pudiéndolo soportar más y... lo último que verás,antes de morir,será el rostro de la doncella ciega que,despiadadamente te arrancará los ojos... Como he dicho al principio,a mi,no me consta que sea verdad,y sinceramente,no pienso comprobarlo...si,lo reconozco,me da mucho miedo...pero yo les paso el reto a ustedes.¿Te atreves a comprobarlo?¿Se trata de una Leyenda Urbana,un montaje?,o una terrible realidad... Sara y Jenifer Esta historia pasó hace muchos años en un lugar alejado de la ciudad, en un pueblo de Nueva Jersey (EEUU). No se sabe si lo que pasó fue verdad o si es sólo una leyenda; pero los inquilinos que ahora viven en la casa donde ocurrió la desgracia dicen que a veces por las noches oyen los gritos de una chica y los llantos de otra chica, de voz parecida a la de la primera, pero más bonita y clara, como si fueran las voces de dos hermanas adolescentes. Bueno; el caso es que, hace 40 ó 50 años atrás, en una casa grande de un pueblo de Nueva Jersey, vivía un feliz matrimonio con dos hijas de la misma edad, Sarah y Jeniffer, unas adolescentes de 16 y 17 años (Jeniffer era la mayor). Era una familia que lo tenía todo; amor, bastante dinero... los padres creían que eran la familia perfecta, pero ignoraban algo respecto a sus hijas: el gran odio que Sarah sentía hacia Jeniffer. Le tenía una gran envidia a su hermana; ya que era más guapa, más alta, tenía más suerte con los chicos, era admirada por todos, tenía una voz más bonita, era la más popular, era la mayor de ellas dos... pero había algo que Sarah envidiaba muchísimo a Jeniffer, mucho más que cualquier otra cosa: sus ojos. Jeniffer no era vanidosa ni soberbia, pero no podía evitar decir que sus ojos eran su mayor orgullo, estaba orgullosísima de ellos, no paraba de alucinar con sus ojos, y es que eran perfectos: de un azul claro precioso, brillantes... y todos la admiraban por eso, todo el mundo le comentaba que tenía unos ojos preciosos. El caso es que una tarde Sarah se quedó pensando en su cuarto sobre cómo podría destruir a su hermana Jeniffer, ya que la odiaba mucho, y se le ocurrió una idea bastante cruel y sanguinaria, aunque no era raro porque Sarah estaba volviéndose loca y enferma mental. Su principal objetivo era hacer que los ojos de Jeniffer dejaran de molestarla con su belleza, y que de paso Jeniffer dejara de ser la mejor en todo. Mientras Sarah se quedó en la casa preparando y materializando su plan, Jeniffer estaba dando una vuelta con las amigas por la ciudad, y los padres se habían ido al cine y al teatro, así que fue la ocasión perfecta para trazar su plan sin que nadie la viera. Pasaron las horas, pasaron y pasaron, y se hizo de noche. Eran las 10:00. Jeniffer estaba yendo hacia su casa. Venía muy contenta y sonriente. Entró muy rápido en su casa sin mirar a su alrededor. Fue a su cuarto y se encontró con su cuadro de comunión roto y tirado en el suelo. Después empezó a recibir unas llamadas. Era alguien amenazándola con arrancarle los ojos y con destripar a su club de fans. La voz le resultaba conocida. Jeniffer se estaba asustando muchísimo, y también oía gritos fuera de la casa. Era Sarah, que lo hacía para asustarla más. Diez minutos después, Jeniffer salió de la casa, y, nada más salir, se detuvo. Su boca se secó. Su corazón se paró. Se quedó de piedra con lo que vio. Lo que había visto era tan enormemente horrible, tan horroroso, que se arrancó los ojos para no ver más. Era su propia hermana ahorcada de un árbol con tres puñaladas en el vientre y mirándola directamente a los ojos. Las ideas de la desquiciada Sarah habían quedado muy claras, y su venganza se había cumplido. Estuvo dispuesta a morir a cambio de que Jeniffer perdiera su felicidad, y, sobre todo, su mayor tesoro: sus ojos. La puerta del cementerio "Soy una chica de Cartagena, me llamo Desireé y voy contar esta historia que me paso a mi y a mis amigas una noche de Carnaval. Antes de ir con la historia quisiera decir que soy una chica a la que le encantan todo lo que tenga que ver con el miedo,los espíritus,las cosas paranormales.A mi ya me ha ocurrido varias cosas, la gente me dice que es un don que tengo porque puedo ver los espíritus y sentir buenas o malas vibraciones. El caso es que estábamos yo, mi amiga Laura, Vanessa, Yolanda y Patricia. Era Carnaval y en el pueblo donde veraneo hay mucha marcha, además la gente se queda a vivir todo el año. Pues bien,ya teníamos planeado que esa noche queríamos hacer algo interesante, y pensamos en hacer la tabla de ouija. Al principio todas íbamos muy decididas pero conforme llegaba la hora más temíamos ese momento. El caso es que a las 21:00 horas salimos del pueblo con las bicis y nos fuimos a un cementerio muy, muy lejano del pueblo que está justo detrás de una montaña escalofriante. Cuando llegamos aún no era la hora así que comenzamos a explorar el cementerio. Cogimos las linternas y exploramos las tumbas. En aquel cementerio las tumbas tienen el nombre, la edad y la razón de porque se ha muerto cada persona. Estuvimos leyendo algunas y habían muchas interesantes como casos de asesinatos, suicidios... El caso es que yo tropecé con algo que estaba en el suelo. Empecé a cavar y pude ver que era una tumba enterrada y comencé a leer enfocando con la linterna. Aquella tumba era la de un hombre que se llamaba Lucifarto, que tenia 35 años y en la tumba ponía que la causa de la muerte es que era que se suicidó por que los espíritus se lo mandaron. Lo más sorprendente es que abajo del texto estaba el numero 666. Estaba todo oscuro, estábamos muy asustadas pero aún así quisimos seguir con el reto. Nos pusimos al lado de aquella tumba sacamos la tabla... Invocamos a Lucifarto y nos dijo que nos fuéramos y que lo dejáramos en paz. Nosotras no le hicimos caso y seguimos insistiendo, entonces fue cuando nos amenazó de muerte, rompió el vaso, la tabla salio volando... Nosotras bastante asustadas cogimos las bicicletas y nos fuimos, pero vimos que la puerta estaba ¡¡cerrada!! ¿Quién la podría haber cerrado si en ese cementerio los sábados no hay guardia? El caso es que estábamos aterradas y atrapadas, entonces decidimos saltar. Pero también se nos presentaron más obstáculos, pues a mi amiga Yolanda no la dejaba salir. Estábamos ya todas fuera menos ella. No podía salir así que nos fuimos todas a buscar a mi madre y a gente que nos ayudara y a la pobre Yolanda la dejamos sola. Fue un trauma para ella y para todas. El caso es que cuando abrimos entre todos la puerta tampoco podía salir: Entrábamos y salíamos todos, pero ella no podía. Todos estábamos bastante nerviosos hasta que mi madre cogió a mi amiga en brazos y la consiguió sacar de aquella terrible pesadilla. Esta historia salió en el periódico del pueblo, junto a nuestra foto. Desde entonces ni se nos ha ocurrido hacer la ouija ni nos hemos atrevido a acercarnos por aquel cementerio.Cada vez que recordamos esta historia nos entra auténtico terror." Vanessa Vanessa, es una joven de Gijón que estudia Terapia ocupacional en la Universidad de Talavera. Junto con otras dos chicas alquiló un piso en la calle de los Templarios para que los gastos fueran menores. Durante el segundo curso, Vanessa suspendió dos asignaturas y sus padres le enviaron el mes de agosto para estudiar. Una noche de verano en la que estaba sola, cuatro golpes secos sonaron a su puerta. Vanessa creyó que se trataba de algún amigo con el que salir a tomarse una copa, pero se trataba de una niña de alrededor de siete años. La niña, de hermosos tirabuzones rubios y grandes ojos castaños miró a Vanessa y le dijo que se había perdido. Vanessa le dejó entrar, le preparó un vaso de leche y le dijo que iban a ir a la policía. Verónica le rogó que no lo hiciera esa noche pues tenía mucho sueño y quería dormir. Vanessa accedió y le preparó la cama. Por la mañana temprano cuando Vanessa iba a llevarla a la policía, entró en el cuarto y vio que la niña, llamada Verónica, no estaba. Un año después en idéntica situación, la niña volvió a aparecer. Parecía que no había crecido nada. De nuevo Vanessa le preparó la cena y le dejó dormir pero al día siguiente Verónica volvió a desaparecer sin dejar rastro. Vanessa fue a la policía y dio todos los datos de la chiquilla pero no se habían producido denuncias ni nadie había reclamado una desaparición. Tras dar muchas vueltas, Vanessa llegó al Hospital de San Prudencio. Un hospicio para niños y niñas huérfanos. Allí la madre Sonsoles, le explicó que no tenían ninguna niña de esas características. Justo cuando se disponía a salir Vanessa del lugar, otra monja llegó con un calendario de dos cursos atrás. Allí estaba la foto de Verónica, tal y como Vanessa le había visto. - Sí ¡es ella! - gritó. Las dos monjas se miraron extrañadas - Verónica murió hace dos años. Aquella noche, cuatro golpes secos sonaron en la puerta de Vanessa. La muchacha observó por la mirilla de la puerta. Allí estaba de nuevo Verónica, con los brazos cruzados y cara de enfadada. - Has tardado mucho en abrirme, tengo hambre y sueño - Dijo la niña. Vanessa aterrada preparó todo como lo había hecho habitualmente. Cuando acostó a Verónica no pudo soportar el terror y entró despacio a su habitación. La niña estaba totalmente arropada. Vanessa retiró la sábana y bajo ella, como un suspiró pareció desvanecerse un cuerpecito en una nube. Sobre la almohada, con letra infantil y varias faltas había una nota "Gracias por la leche y los dulces, ahora tengo que irme a llevar al infierno a las otras tres chicas que no me dejaron entrar a sus casas." El Manicomio de Merida En la ciudad de Caracas - Venezuela, vivía hace un tiempo un joven periodista, el cual trabajaba haciendo reportajes para un periódico, el joven llamado Carlos, de 32 años, tenía una familia muy unida, una esposa y su única hija de 7 años de edad. Carlos estaba cansado porque su jefe siempre le mandaba a que hiciera reportajes aburridos y sin ningún tipo de acción. Un día su jefe lo llamó y le dijo que tenía que hacer un reportaje en la ciudad de Mérida sobre una agencia de turismo cultural; Carlos al darse cuenta de que era otro de los reportajes aburridos que siempre le mandaban le comentó a su jefe que existía un manicomio abandonado allá mismo en Mérida y que según la gente, actualmente se estaba utilizando para almacenar drogas para luego venderlas, así que le dijo que si podía hacer un reportaje sobre eso en vez de hacerlo sobre la agencia de turismo. El jefe se quedo pensándolo un instante y accedió a que Carlos fuera a Mérida e hiciera el reportaje del manicomio. Esa tarde Carlos llegó a su casa, saludó a su mujer y a su hija y mientras almorzaban les comentó que tenía que ir a Mérida a hacer un reportaje, pero Carlos no les dijo que era sobre un manicomio porque sabía que no estarían de acuerdo, así que les dijo que era sobre una agencia de turismo y que volvería en menos de una semana. Esa misma tarde, Carlos empacó su maleta, agarro sus cosas y se despidió de su hija y de su mujer la cual antes de que él se fuera le regalo una grabadora muy pequeña que cabía en la palma de su mano, Carlos la guardó en su bolsillo y tomó las llaves del carro para partir hacia Mérida. En el camino hacia la ciudad andina todo parecía normal, Carlos iba a una velocidad media muy tranquilo, se hizo de noche ya eran las 7:00 PM. y Carlos ya iba a llegar a hospedarse para a la mañana siguiente ir a investigar. Lamentablemente antes de que Carlos llegara al hotel tenía que pasar por el manicomio ya que era la única vía para llegar hasta el lugar de hospedaje, así ocurrió, mientras pasaba por el frente del manicomio su auto tuvo una falla y se apagó, el vio que no había nadie a su alrededor porque era de noche, se percató de que no venía ningún carro y se bajo de su auto a ver que sucedía, él abrió la parte de adelante del automóvil donde se encuentra el motor y las otras maquinas del auto para revisar si había alguna falla, al hacer esto de la nada apreció un autobús que se dirigía frente a él a mucha velocidad, Carlos no encontraba que hacer, así que decidió ir adentro del auto a tocar corneta, así lo hizo, entró al auto e intento tocar corneta pero el autobús no se detenía, Carlos hizo cambio de luces pero no había forma de que se detuviera, lo único que Carlos pudo ver es que el autobús al parecer se conducía solo, después de esto Carlos vio una luz blanca y despertó a la mañana siguiente tirado en la acera frente al manicomio, se levantó y decidió tocar a ver si había alguien y de una vez poder investigar algo, al tocar salio una doctora y lo invitó a pasar, el accedió y entró a conversar con ella, le preguntó si ella sabía algo sobre si en ese manicomio guardaban drogas y ella respondió que no, seguido de esto Carlos le comentó que no tenía donde pasar la noche y la doctora le dijo que podía quedarse allí ya que tenían un cuarto vacío, como no tenía otra opción aceptó. En la noche le tocó dormir en un cuarto junto con otro señor de mayor edad, el cual le decía que se fuera que no se quedara, Carlos no entendía el porqué de esto así que no le prestó atención, al intentar dormir él escucho muchos gritos de torturas pero al final pudo descansar. A la mañana siguiente Carlos se disponía a irse y cuando quiso hacerlo la doctora le dijo que se podía quedar más tiempo y así conversaban más. Llegó la noche y Carlos aún estaba allí, mientras todos dormían intento salir y no pudo porque la puerta estaba cerrada así que volvió a pasar la noche allí. en la mañana del otro día pudo observar a los locos corriendo y algunos subían al techo y se suicidaban y el notaba de que nadie hacía nada por detenerlos, desde ese momento se dio cuenta de que algo andaba mal. Carlos pasó varias noches en el manicomio por la misma razón que había pasado la segunda noche (le dijeron que se quedara más tiempo y cerraron la puerta), durante ese tiempo el notó muchas cosas, notó que el viejo con quien el compartía el cuarto todas las noches se lo llevaban a tortura y lo sometían a electricidad, Carlos intentó salir pero no había forma, hasta que una noche lo buscaron a él y lo llevaron a tortura con electricidad (electromagnetos cerebrales) y desde esa vez todas las noches le hacían lo mismo, él no sabía que hacer ni como salir de ese lugar, decidió llamar a su mujer desde el teléfono del manicomio para avisarle mientras todos dormían, logro hacerlo entrando a la cocina y cuando llamó contestó su mujer y el le dijo: Mi amor! cómo estás? soy Carlos, tu esposo, estoy en Mérida pero aquí suceden cosas muy extrañas y yo quiero regresar y no puedo hacerlo necesito ayuda! Estoy en el manicomio abandonado. La mujer le contestó: Señor deje de bromear! mi esposo murió hace dos semanas. Carlos se quedo mudo por un segundo y en ese momento llegó la doctora y él tuvo que trancar. Allí fue cuando la doctora le dijo que nunca podría salir de allí, que el estaba muerto y que ese era un manicomio de torturas para los que ya habían fallecido. Desde ese momento nadie nunca más volvió a saber mas de Carlos y nadie se atrevió a ir a ese manicomio a investigar nada. Se dice que todo el que pasa por el frente de ese lugar de noche escucha gritos de dolor y lamentos. Una de tús amigas moríra pronto.... Todavía tengo la esperanza de un día despertarme y darme cuenta que todo lo ocurrido fue un sueño.... ...pero ese día todavía no ha llegado y no creo que llegué nunca, de todas formas, paso ahora a contarles, la historia que cambio mi vida para siempre... Yo vivo en un pequeño y tranquilo pueblo en Uruguay. Este pueblo al ser tan tranquilo hace que las adolescentes en busca de aventuras como eramos mis 3 mejores amigas y yo nos aburriéramos un montón, por lo tanto, siempre andábamos al acecho de cualquier cosa que nos sacara de la rutina, y desgraciadamente una noche encontramos una de esas "cosas". María, una de mis amigas, tiene una casa de campo, donde antes nos invitaba a pasar el fin de semana. Era en esta casa de campo, donde nosotras encontrábamos, nuestras tan buscadas, aventuras. Lo que comúnmente hacíamos era jugarnos apuestas de quien de las cuatro se animaba a ir al campo de noche y quedarse allí sola cierto tiempo, o cosas por el estilo. Pero aquella vez, queríamos algo mas fuerte. Así que decidimos ir al cementerio, y allí jugar a "juego de la copa" (para los que no lo conocen, se tiene que poner un tablero con todo el abecedario escrito, y la copa en el medio, luego se invoca a algún espíritu, y se empieza a realizar preguntas, la copa se moverá por el tablero eligiendo las letras correspondientes para contestar a tus preguntas, en caso de que la copa se rompa, se dice que el espíritu persigue a los que se atrevieron a molestarlo), un poco antes de las doce, nos encontrábamos delante de las puertas del cementerio, (elegimos las doce de la noche, para que fuera más terrorífico), entonces entramos saltando los grandes portones. Esa noche, era una noche cálida, pero el cielo estaba despejado, sin estrellas. Empezamos a recorrer y al llegar justo adonde nos pareció que era el medio del cementerio nos paramos y comenzamos el juego.Confieso que al principio, cuando María empezó a hacer las preguntas, la copa no se movía sola, sino que yo me encargaba de hacerlo, y cuando las chicas se dieron cuenta se echaron a reír, creo que ellas por un momento habían pensado que este juego sí funcionaba, como pudimos comprobar más tarde. De pronto Carol, hizo una pregunta que a mi personalmente, no me gustó nada, y fue esta, -¿Moriré pronto?-, entonces la copa empezó a moverse muy despacio al principio y luego más rápido, las chicas y yo conteníamos el aliento, y lo que contesto la copa nos hizo poner los pelos de punta, -Tú pronto no morirás, pero tu amiga más querida no correrá con tu misma suerte-, entonces Analia me miró, y me dijo: -Eso fue de muy mal gusto-, pero yo le contesté que yo esta vez no había movido la copa, pero antes de pudiera Ana replicar, la copa agrego, -y no sera de muerte natural-, Analia me miro enfadada, pero no pudo decir nada por que María nos dijo -Vamonos, ¡ahora!-, yo no me lo pensé dos veces, Analia recogió la copa apresuradamente, y salimos a toda carrera del cementerio. Cuando llegamos a la casa, nos acostamos e intentamos dormir, cosa que no nos fue fácil, pero conforme pasaban las horas, íbamos cayendo una a una en sueños inquietos. A la mañana siguiente, cuando me desperté el cuarto estaba a oscuras, así que me levante y prendí la luz, y fue entonces cuando casi me muero. María estaba sentada en un rincón de la habitación, con las rodillas entre los brazos, y amacándose para delante y para atrás con los ojos fijos en la cama de Analia , y yo preocupada me le acerque y le pregunté, -¿Qué te sucede?-, la respuesta nunca me llego, ella simplemente se limitaba a mirar la cama de Ana, así que yo me acerque lentamente a la cama donde dormía Analia. Ese fue el peor momento de mi vida. La muchacha esta tumbada con los ojos abiertos, ojos sin luz, el rostro pálido como la cera....creo que mis chillidos debieron de oírse a un kilómetro de distancia. Dos horas más tarde, habían sacado el cuerpo de Ana, sin vida de la habitación, y le habían dicho que la muchacha había muerto de un ataque al corazón, una muerte muy natural, ya que las experiencias que había vivido la noche anterior eran muy fuertes, además muchos miembros de la familia de Ana habían muerto de esta enfermedad. Pero nosotras sabíamos que eso no podía ser verdad, sobre todo cuando más tarde encontramos una copa debajo de la cama de Ana que reconocimos como la copa con la cuál habíamos estado jugando la noche anterior. Desde ese día Carol, María y yo, somos muy diferentes. Carol intento quitarse la vida 3 veces, yo una, María ninguna, pero desde aquella mañana solo ha dicho una frase: -Y no será de muerte natural-. Aunque parezca imposible Carol y yo nunca tuvimos excito cuando intentamos quitarnos la vida, es como si algo nos obligara a seguir viviendo, como un gran castigo, por haber jugado con lo que no se debe. En este momento, lo único que deseamos, es solo una cosa: estar muertas. En Busca de mi Taxista A una chica muy hermosa, de Guadalajara Jalisco, México, que apenas cumplía sus 18 años.... sus compañeros le organizaron una fiesta, donde solo estarían estudiantes y amigos, sin ningún padre de los chicos, los papas de la chica quedaron de pasar por ella, justo a las 12:00 de la noche, porque era algo lejos. Entrados en la fiesta, todos bebían y bailaban, y pasaban las horas y más bebían, la chica no llego al grado de emborracharse, pero los demás, sí estaban ya ebrios, y se acerco uno de sus amigos a bailar con ella, todo estaba bien, bailaban, reían y se divertían, pero empezó una canción romántica, y todos bailaban y besaban, la calentura empezaba a subir, la chica empezó a bailar con el amigo, pero él, quería ir más allá del baile, quería besarla, abrazarla fuerte, y ella, lo empujaba, el sin sentir por los tragos, solo obedecía a su instinto, le metió una mano a la chica por detrás, la chica indignada y llorando lo empujo, y salió del lugar eran apenas las 11:00 de la noche, ella no quería q le encontrará el amigo, ni nadie, se sentía mal, por lo que había ocurrido. De pronto se acerca un taxi, y ella se sube, le dice el taxista adonde la llevo linda, ella le da la dirección, y continua llorando, no sé da cuenta que el chófer la ve con malos ojos, ella, reacciona de pronto, y ve, que el camino por donde van no es el adecuado, le grita la chica, ¡pare! ¡pare!, este no es el camino, el chófer no hace caso, y se sigue, y aumenta la velocidad, se encuentran ya muy lejos de la ciudad, la muchacha forcejea la puerta tratando de escapar, se abre de pronto, y sale, volando, el chófer frena el taxi y sale de él, la chica se levanta y corre, él detrás de ella, las luces del carro, encendidas y las puestas abiertas, ella tratando de llegar a la carretera para que le auxilien, de pronto cae, y él la alcanza, ella trata de luchar contra sus caricias, y besos, el la golpea fuertemente y se desmaya, el aprovecha la situación, desgarra sus ropas y la besa, y la toca con un deseo incontrolable, cuando siente el duro dolor reacciona, la chica y quiere zafarse, lo logra empujar y corre, pero el le alcanza un pie, y la jala, ella cae, y se golpea la cabeza, sobre una roca, él sin interesarle verla sangrando continua, su insaciable deseo, cuando termina, se sube a su taxi y se va, vuelve a la ciudad y sigue en su rutina, como si nada hubiera pasado. Sus padres mientras tanto, la buscan en el salón, y preguntan a sus amigos, ¿donde está?, nadie sabe, donde está, algunos están dormidos de tanto beber, comienzan la búsqueda, y no la encuentran por ningún lado, dan parte a la policía, y a los 2 días la encuentran, en la barranca, muerta con las ropas desgarradas, y aún con el semen en sus partes, sus padres inconsolables, gritan ¡porque!,¡porque! Pasó el tiempo y todos olvidaron el incidente. Ahora en las calles de Guadalajara, a las 12:00 de la noche, un taxista que circula por ese rumbo de la fiesta, se le aparece una linda y joven chica, que pide la lleven a una dirección. En cuanto llegan al lugar de su destino, sale del taxi, sin decir nada y abre la puerta de su casa y se mete y la cierra. El taxista cansado de esperar a que salga la chica a pagarle, sale del taxi y toca a la puerta, para cobrar su parking, sus padres, salen a la puerta: que se le ofrece, le preguntan, el taxista contesta: que la chica que entró uso su taxi, la trae desde lejos, y tienen que pagarle, ellos se miran uno a otro sorprendidos, y dicen: aquí no hay ninguna chica, el chófer, la describe, y se sorprenden más por las señas que da, y contestan: ella es nuestra hija, pero la asesinaron hace tiempo. El taxista asustado se retira, y así llegan y llegan taxistas a esta casa, con la misma historia. ELLA VA EN BUSCA DE SU TAXISTA ASESINO. Julieta Toda la policía del pueblo estaba reunida en esa casa, nunca se había visto algo igual antes, era una escena horrible. “¿La media noche? No. ¿El infierno? Tampoco. ¿La muerte? Sería la mejor elección. El miedo no me deja pensar, estoy desesperada. Yo sé que no debí hacerlo. Ahora no me deja de atormentar. Creí que era una broma… ¡Maldito sea el día que mencioné esas palabras por primera vez! Pero la tentación me carcomía... ya no puedo más, lo siento pero no lo soporto…” Esto fue lo último que Amelie escribió, estaba escrito con una notable desesperación, en una hoja de cuaderno que encontraron junto a su cuerpo sin vida. La nota no fue todo lo que hallaron, en el espejo había una inscripción hecha con sangre que suponen era la que salía de sus venas cortadas mientras agonizaba: Julieta, repetida una y otra vez. La historia comenzó un catorce de Febrero, día de San Valentín, como cada año, una fiesta en casa de algún compañero de clase y todos estaban invitados. Todos, menos una, Karen, ella era la típica chica que no le agradaba a nadie, ya saben, botas militares, vestidos largos negros, maquillaje gótico y todas esas cosas. Todos viven en un pueblo muy tranquilo, y personas como ella no son bien vistas. Aunque nadie la invitaba, le gustaba ir a las fiestas a divertirse, aunque tenía una manera muy peculiar de hacerlo. Muchos en el pueblo decían que ella y su madre eran brujas, y que habían matado al padre de Karen, nadie lo creía. Por lo menos, hasta el día de la tragedia. Ella llegó como siempre a la fiesta, esta vez en casa de José, cuando ya todos estaban allí y acompañada de una chica extraña que nadie conocía. Pero esta vez fue diferente, no tomaron ni una sola cerveza, lo cual era muy extraño en ellas. Sólo llegaron e invitaron a una chica llamada Kristina a unírseles en un “juego”. Claro que Kristina se negó, la reputación de Karen no era lo bastante confiable como para “jugar” algo con ella. Entonces Esteban, uno de los chicos del equipo de fútbol de la escuela les pidió que jugaran con él, ellas se miraron, rieron y aceptaron. Lo llevaron al baño y todos supusieron de que se trataba el juego, aunque la verdad ninguno tenía idea de lo que se trataba. Aunque se trataba de ellas dos, esas cosas pasaban en las fiestas así que no le dieron mayor importancia y casi todos habían olvidado que estaban en el baño, cuando de pronto un grito, no, más bien un alarido, salió del baño. Todos se alarmaron suponiendo que las dos “brujas” hubieran podido hacer una locura. Esteban salió corriendo del baño y de la casa. Nadie sabía qué le pasaba, pero varios fueron al baño y encontraron a Karen y a su amiga con una cara de asombro viendo hacia el espejo. Había varias velas encendidas en el lugar, pero nadie imaginaba ni se atrevía a preguntar qué había pasado allí, sin quitar la expresión de sus rostros Karen y su amiga, de quien por cierto nunca se supo su nombre, salieron de la casa y se fueron caminando hacia el bosque. Esto ocurrió un Viernes, el Lunes siguiente todos estaban esperando que Steve les dijera lo que había ocurrido en casa de José, y él trató de evitar el tema, pero era imposible quitarse de encima a todas esas miradas inquisidoras de quienes lo habían visto salir corriendo como si hubiera visto un fantasma. Y eso mismo le dijeron sus amigos: – ¿Qué demonios ocurrió en ese baño Esteban? ¿Qué te hicieron esas brujas? Le preguntaron con insistencia – ¿Acaso viste un fantasma?. – Un fantasma hubiera sido menos que lo que vi - Contestó al fin – Lo que vi en ese espejo no puede explicarse. – Todos lo miraron con extrañeza, pero sentían una curiosidad enorme por saber que había hecho correr como niño a un tipo tan grande y fuerte como Esteban. – ¿Han oído hablar de Julieta Sangrienta? – Les preguntó a todos con una mirada perdida en el infinito. – Yo sé que es Julieta- Contestó uno de tantos que había allí y la atención se centró en él. – Julieta es un juego del demonio, brujería para algunos. Es simple, siete velas, un espejo, te miras en él, cierras los ojos, cuentas: Una Julieta, dos Julietas Sangrientas, tres Julietas Sangrientas, cuatro Julietas Sangrientas, así hasta llegar a catorce Julietas Sangrientas; luego abres los ojos y Julieta aparece en el espejo… y trata de matarte, salir del espejo e intercambiar el lugar contigo. Al menos eso dicen. - Todos rieron y dejaron de prestar atención , continuaron con su día normal, todos menos una, Amelie, quien preguntó al chico: - ¿Siete velas?- A lo que él contestó: -No lo intentes nunca, podrías morir. Amelie sólo sonrió y se alejó. Pasaron muchos días y el asunto no se volvió a mencionar. Pero no todos lo habían olvidado… Amelie no había olvidado las palabras de ese chico, Julieta, la idea revoloteaba en su morbosa mente, una y otra vez, Julieta, era tentador, una fantasía, un cuento de hadas. Pero ¿Quién ha dicho que las hadas no existan?. Julieta, Julieta, no había otra cosa en su mente, así que por fin se decidió… Esa tarde no fue con sus amigas al cine, como solía hacerlo las tardes de los viernes, fue rápido a su casa. Por suerte para ella, sus padres no se encontraban en casa, aunque después ella hubiera dado todo porque no hubiera sido así. Se dispuso a hacerlo, encendió las velas, y al encender cada una, contenía la respiración, cada vez era más lenta al encenderlas, como si un pequeño rasgo de arrepentimiento se le saliera del corazón, pero justo cuando estaba a punto de desertar del juego, escuchaba una voz en su cabeza. – Julieta! – Era una voz extraña, un tono fuerte, casi como si fuera una orden, pero irresistible, la voz de repente parecía seducirla y Amelie volvía en sí misma, continuando con la siguiente vela. Cuando por fin encendió la séptima vela, esperó un poco, algo la detenía o la intentaba detener, su sentido común tal vez, pero lo ignoró, esa voz extraña fue más fuerte que la suya misma. Se miró al espejo, fijamente a los ojos, no se reconocía, era otra mirada, en ese momento dudó más que en ningún otro, pero la voz se hacía más fuerte: - Julieta! Julieta! Julieta! Sin saber por qué, cerró los ojos, los apretó, sus puños se apretaron, estaba en el momento más tenso de toda su vida. De pronto le empezaron a salir las palabras de la boca: Una Julieta!- Había roto el silencio. –Dos Julietas Sangrientas! Las manos le comenzaban a sudar –Tres Julietas Sangrientas! Cuatro Julietas Sangrientas! Cinco Julietas Sangrientas! Ya no podía dar marcha atrás –Seis Julietas Sangrientas! Siete Julietas Sangrientas! Ocho Julietas Sangrientas! Estaba aterrorizada. –Nueve Julietas Sangrientas! Diez Julietas Sangrientas! Once Julietas Sangrientas! Doce Julietas Sangrientas! Trece Julietas Sangrientas! – Se detuvo, respiró y lentamente y con toda la fuerza que le quedaba… – ¡¡¡Catorce Julietas Sangrientas!!! - Lo había hecho, pero aún podía arrepentirse, aún podía mirar hacía otro lado en lugar del espejo… Pero algo dentro de sí misma la obligó a abrir los ojos en ese instante… No lo podía creer, miró al espejo, tenía la vista borrosa por haber cerrado tan fuerte los ojos, pero estaba allí esa silueta definitivamente no era la última que había visto antes de cerrar los ojos, cuando su vista se aclaró, trató de lanzar el más poderoso de los gritos, pero no pudo. Ella estaba ahí, no lo podía creer, era Julieta. Su corazón pareció detenerse, al igual que el tiempo, intentaba dejar de mirar al espejo, pero no podía algo se resistía a que lo hiciera, ese rostro la enloquecía, era horrible, lo más horrible que podía existir. En los ojos se veía el mismo infierno en sus labios el sufrimiento, la única palabra que se le ocurría a Amelie era Miedo, no podía pensar, no podía moverse, sólo mirar a esa mujer en el espejo, hasta que desmayó, de miedo, de desesperación o por obra de Julieta, no lo sé, sólo se desmayó… Cuando despertó, estaba recostada en su cama, era sábado por la mañana, todo parecía estar tranquilo, su padre entró en la habitación, la despertó con un beso en la mejilla, como lo hacía todos los días, ella se sintió tranquila. Pero algo así no se olvida, sin embargo lo vio como una pesadilla, un sueño malo. Así que salió de su habitación, saludó a su madre con un fuerte abrazo, estaba feliz, fue de nuevo a su cuarto, miró por la ventana, respiró el aire fresco de la mañana. Después de contemplar la belleza del lugar donde vivía, fue hacia el baño, pero de pronto todo se volvió negro, cuando miró al espejo, ella estaba ahí. El bello rostro de Amelie se había convertido en esa horrenda imagen, era Julieta de nuevo. Amelie se metió a la regadera y abrió la llave del agua fría, comenzó a llorar. No había sido una pesadilla. Salió del baño hacia su cuarto, se puso lo primero que encontró, tomó una liga para el cabello, trataba de actuar como si nada hubiera pasado, pero estaba temblando. Levantó la mirada para verse en el espejo, necesitaba verse de nuevo, pero cada vez que intentaba ver su reflejo veía a Julieta, no lo podía evitar. Salió de su casa, sus padres no sabían a dónde se dirigía, la notaban extraña, pero confiaban en ella. Amelie no podía hacer otra cosa que ir con la única persona que sabría qué hacer, Karen. Así que eso hizo, fue directo a donde vivían Karen y su madre. El trayecto fue traumático, en cada lugar en que veía su reflejo, estaba Julieta. Por fin llegó a casa de Karen, y la encontró. Le pidió, le suplicó que la ayudara. A pesar de no interesarle, Karen le preguntó que había pasado. Y escuchó lo que Amelie tenía que contarle. Cuando Amelie terminó de hablar, Karen sólo comenzó a reír, y dijo a una casi desesperada Amelie: - Jugaste con algo que no podías controlar, no puedo hacer nada por ti. -Karen entró a su casa de nuevo, Amelie suplicaba, pero Karen no la ayudaría, no podía hacerlo, nadie podía. Amelie se apresuró a regresar a su casa y cuando llegó subió a su cuarto y no salió hasta el día siguiente. De nuevo su padre la despertó, pero ésta vez ella sabía que Julieta no estaba sólo en sus pesadillas. Cuando bajó, sus padres notaron que no estaba maquillada, eso era extraño, pero no le dieron importancia. Desayunó como siempre, muy ligero, y dejó la casa para dirigirse a la escuela. Si hubiera sabido que esa sería la última vez que vería a sus padres… Llegó a la escuela, se cuidó de no mirar a los espejos, pero era imposible, siempre había algo en que reflejarse. No quiso decirles nada a sus amigas, porque creerían que había enloquecido, pero no estarían tan lejos de la realidad. Amelie cada vez se sentía más y más atrapada, no podía controlarlo más. Decidió enfrentarlo una vez más, reunió todo el valor que puede tener una joven de su edad, y se dirigió al baño de la escuela. Allí cerró los ojos con fuerza, y cuando estuvo frente al espejo los abrió. Esta vez la imagen había cambiado, aún era Julieta, pero ya no estaba quieta como fotografía, extendía sus brazos hacia Amelie, como si intentara tomarla de los hombros. La impresión casi desmaya a Amelie, pero lo soportó y volvió a mirar al espejo, la imagen de Julieta se acercaba cada vez más rápido. - ¡Aléjate! Después de ese grito, reinó un silencio sepulcral, unos segundos después en los pasillos todos escucharon cómo se rompía el espejo. Varios corrieron a ver qué había sucedido, pero Amelie salió del baño corriendo antes de que el primero llegara a ver qué pasaba. Amelie corrió hacia su casa, no había nadie, su padre trabajaba, su madre había salido. Amelie subió corriendo, entró al baño y miró al espejo… Julieta ya no estaba más ahí, respiró con tranquilidad como hace mucho que no la hacía. No lo podía creer, la solución había sido muy fácil: Romper el espejo en que Julieta estaba… Pero ese era un error muy grave, cuando se volteó para caminar hacia su cuarto, vio algo más impactante que el reflejo de Julieta, era Julieta, pero no un reflejo, era ella en persona. Era aún más aterradora que en el espejo: Los ojos en blanco, se veía como una anciana, Amelie quiso mirarle los pies, pero Julieta flotaba y no parecía tener pies. Amelie corrió hacía su cuarto y se encerró, miró el espejo, y no lo podía creer, era ella reflejada, pero no como se conocía tenía los ojos en blanco y vestía de negro. No entendía lo que pasaba… Tomó un cuaderno, arrancó la primer hoja y comenzó a escribir: “¿La media noche? No. ¿El infierno? Tampoco. ¿La muerte? Sería la mejor elección. El miedo no me deja pensar, estoy desesperada. Yo sé que no debí hacerlo. Ahora no me deja de atormentar. Creí que era una broma… ¡Maldito sea el día que mencioné esas palabras por primera vez! Pero la tentación me carcomía... ya no puedo más, lo siento pero no lo soporto…” Después de eso, tomó un abre-cartas que tenía en el tocador y tomó la que le pareció era la única salida. Las cortadas que había hecho en sus muñecas sangraban mucho, pronto se desmayó y murió… Julieta seguía ahí, entró al cuarto de Amelie y no se resistió, no sabía si estaba viva, la tocó y se aseguró de que su corazón no latiera más. No pudo evitar mirarse al espejo, lo hizo y con la sangre de Amelie, comenzó a escribir el nombre con el que la habían llamado siempre, Julieta una y otra vez… Ahora podía caminar, no flotaba más… Pasaron muchas horas antes de que la madre de Amelie descubriera el cuerpo de su hija, pero cuando lo hizo no pudo creerlo, su hija estaba ahí fría y pálida, la sangre estaba por todo el piso. Después de unos minutos, la policía comenzó a llegar… Unas semanas después de la muerte de Amelie, todos aún estaban de luto. Después de un tiempo de haber investigado de donde provenía Julieta, la historia se logró conseguir: Hace un tiempo una mujer que vivía con su hija tenía un pacto con el diablo ya que su esposo las abandonó y con tanta furia en su corazón se fue directamente al demonio, su hija, Julieta, pagó el precio por lo que su madre hizo, un día en su habitación Julieta estaba peinándose en el baño y de repente un demonio se apareció frente a ella y le dijo "soy un enviado del sufrimiento y tú serás la que pague por lo que tu madre ha hecho\", Julieta muy desconcertada miró al espejo y se veía sana pero cuando se vio a ella misma sin necesidad del espejo se dio cuenta que estaba bañada en sangre con sus extremidades desfiguradas y completamente quemada por alguna clase de incendio. La Julieta que estaba en el espejo empezó a moverse y atravesando el espejo aventó a Julieta real adentro de ahí, y la Julieta que estaba afuera se estranguló el cuello y murió sin dejar rastro de la verdadera Julieta, ahora la Julieta de la que se habla en esta historia permanece haciéndole lo mismo a todas las personas que realizan su ritual, y aún tiene ese odio en el corazón hacia su madre, ya que por ella a Julieta le pasó eso. Accidente en un abismo En un lugar de la Sierra Ecuatoriana, en una noche con mucha niebla iba un matrimonio con su hijo en el auto. Regresaban de un viaje en la montaña y se dirigían a su casa por una carretera, poco transitada. De pronto se les apareció una mujer en medio de la carretera con el cuello y la ropa llenos de sangre gritando para que parasen. La familia paró y el marido se bajó del coche. Entonces habló con la mujer que, muy alterada y llorando, le dijo que había tenido un accidente y que se había caído con el coche por el barranco. La mujer le rogó que la ayudara, que tenía un bebé y se había quedado atrapado entre los hierros del coche, que bajara y lo sacara de allí. El hombre cogió su equipo de montaña y se puso a bajar por el barranco, al rato subió muy nervioso con el bebé en brazos y le preguntó a su esposa dónde estaba la mujer. Esta le respondió que se había sentado en una piedra grande que había allí en la carretera, pero cuando miraron ya no estaba. Entonces el hombre se metió rápidamente en el coche con el bebé y le dijo a su mujer que hiciera lo mismo. Arrancó el coche y se fueron. Su mujer, muy enfadada, le preguntó que por qué se iba con el bebé, que por qué no habían buscado a la mujer, el marido le dijo que se tranquilizara y que cuando llegaran a su casa le contaría. Cuando llegaron, la mujer le pidió explicaciones a su marido. Este le contestó que cuando bajó y cogió al bebé vio a la mujer muerta que se había ahorcado con el parabrisas. El espíritu de la mujer era el que le había pedido ayuda para que salvaran a su hijo. La Novia Fantasma Aquel día en que visité el cementerio para limpiar y arreglar la tumba de mi hermana, muerta poco tiempo antes, y también llevarle un poco de flores, aquellas que a ella le gustaban, rosas blancas, me la pasé un buen rato barriendo, lavando y arreglando la sepultura, iba solo pues ya nadie la visitaba, solo yo, mis padres ya se habían ido también... Sin darme cuenta de la hora, se me pasó el tiempo muy rápido, y viendo a mi alrededor vi que estaba solo, y que el cementerio era muy grande y decidí retirarme, pues la verdad sentí miedo el que me oscureciera en ese lugar, al caminar por el pasillo, que estaba lleno de maleza, y esto le daba un toque de misterio, y en eso vi de reojo la silueta de una mujer. Al darme vuelta, apenas alcancé a vislumbrar su perfil, pues ella se ocultó entre las tumbas, como si jugueteara conmigo, e inmediatamente la seguí para ver quién era.. Logré alcanzarla y me miró fijamente y se me acercó y me besó. Me quedé sorprendido por tan extraña actitud, pues no la conocía, y le pregunte que quién era, me dijo que se llamaba Agripina y tenía 33 años. Pensé en conquistarla, total ya me había dado un beso, le pregunté donde vivía, "muy cerca" me dijo ella, y señalo hacia lo profundo del panteón. Miré hacia donde ella señalaba y no pude ver ningún lugar en particular, volteé para preguntarle nuevamente, pero ella ya no estaba!, la busqué por todos lados, pero no estaba, y fui a la entrada principal pensando que ahí estaría o para preguntarle al vigilante, ya estaba oscureciendo y yo casi estaba al final de aquel inmenso cementerio de Xochimilco... Llegué a la entrada principal, y no la ví así que le pregunté al vigilante, sí había visto salir a una chica, y él me contesto que no había salido nadie,y me dijo algo que en realidad me asusto, me comentó que quizás se me había aparecido la novia fantasma que todos conocían en el cementerio. Aún incrédulo, le dije que los muertos no regresaban, de modo que no era posible eso que él afirmaba... Él me repetía que había sido yo testigo de aquella novia fantasma, como la llamaban, y le dije que me llevara a donde estaba dicha mujer, para demostrarle que no era un fantasma, ya de camino al lugar, me dijo que había corrido con suerte de que no se me hubieran aparecido los niños que jugaban en el cementerio, pues eran más traviesos y hacían más maldades, me quedé helado, pero aún era un escéptico... Le pedí la descripción de la mujer, y tal como él decía, yo la había visto, pero no parecía un fantasma, era una mujer real, yo hasta la había besado. Al llegar al sitio donde estaba la mencionada novia fantasma, quise cerciorarme, aun sin creer casi nada de lo que el vigilante afirmaba, me asomé al sepulcro pues era de esos como casitas y me quedé paralizado y frío pues ahí estaba la foto de la mujer, vestida de novia y era la misma mujer que yo había visto! la misma que me había besado! Esta historia le pasó a un hombre llamado Arturo, el cual le tocó vivir en carne propia una de las leyendas urbanas más conocidas en la capital de México, en un cementerio muy conocido por el lugar... La chica según se supo tenía ese nombre (Agripina) y tenía una vida desordenada, y había tenido varios amantes antes de casarse y desafortunadamente, durante su luna de miel sufrió un grave accidente que le costó la vida... Así que si tienen alguna experiencia amorosa, tal vez esa persona no exista en realidad, cuidado!... Su amigo Frank G.
No Excaves en la Tierra Ésta es una historia completamente verdadera. Era noviembre. Mi amiga Clara y yo, vivíamos en el mismo pueblo, y esa tarde habíamos quedado para coger muestras de tierra para un trabajo que debíamos hacer en clase de Biología. Nos entretuvimos mucho hablando y jugando sin darnos cuenta de que empezaba a caer la noche sobre los solitarios campos de Montejícar. Dándonos prisa excavamos por diferentes lugares para coger tierra. En un inesperado instante mi amiga gritó:¡mira lo que hay aquí! y efectivamente, había algo. Era una muñeca. Era aterradora, todo hay que decirlo: pelo rojo, ojos casi desencajados, y lo más chocante era su profunda seriedad, algo extraño en muñecas para niñas. Allí se hallaba semienterrada y vestida de blanco. Pero en fin, allí se quedó. Al emprender de nuevo el camino a casa, Clara, empezó a sentirse mal. Yo la cogí de la mano y nos fuimos al pueblo hasta llegar a su casa. Fue la última vez que la vi viva. Esa misma noche,1 hora después más o menos su madre llamó muy tarde a casa llorando diciendo que Clara se estaba muriendo en la UVI del hospital. Yo me enteré de la horrible desgracia al día siguiente. Efectivamente, Clara, había muerto esa noche, sin ni el más mínimo previo aviso de falta de salud en sus días anteriores.\'Una niña de 9 años muere en Montejícar sin causa aparente\' decía la prensa un día después del suceso. El pueblo entero acudió a darle el último adiós. 4 ó 5 años después de dicho acontecimiento leí algo que me heló la sangre. Fue escalofriante y de hecho me tuvo 8 meses bajo tratamiento psicológico. Leí que la persona que tenga una enfermedad en fase terminal y no tenga cura, enterrará una muñeca vestida de blanco, y en el momento que otra persona encuentre dicha muñeca, pasará a ésta el mal y padecerá la enfermedad a partir de dónde se quedó la persona que entierra la muñeca, la cuál, quedará sana y totalmente curada. Entonces, pienso yo: si en vez de ir a coger la tierra esa noche, hubiésemos ido al día siguiente, ya no hubiera tenido efecto, y Clara no hubiera muerto, porque la persona enferma que la enterró, habría muerto en el mismo momento que Clara. Ya han pasado 10 años desde aquello. En memoria de Clara (1984-1994).Te queremos, Clara. El Chat Prohibido Un día me dijo que era vidente, y no es que no le creyera, pero me muestro generalmente bastante incrédula respecto a estos temas. Lo que no veo, no existe para mí. No digo que debiera haberle creído sólo porque le estimaba ya que en mi opinión la amistad y la confianza son muy importantes, pero simplemente hice un esfuerzo y le di el beneficio de la duda. ¿Y si era yo la que estaba equivocada?. No volvimos a hablar del tema hasta que un día volvió a aparecer en el chat donde estábamos hablando y me envió un privado. Era una de esas ventanitas que sólo podíamos ver ella y yo. Absolutamente privado. ELLA - Hola, ¿seguimos el tema? YO - ¡Vale! Pero no creo que puedas convencerme, ya sabes... me cuesta creer estas cosas. ELLA - No pretendo convencerte de nada, pero nací con ciertos dones y tampoco tengo intención de ocultarlos al mundo. YO - Eso debe estar bien. En realidad no sabía qué decirle. ¿Estaba bien? En fin... poco podía decir yo al respecto. ELLA - Está bien, pero no siempre. Cuando tengo una visión acabo agotada. YO - ¿Te supone un esfuerzo? ELLA - Sí, bastante esfuerzo. YO -¿Y por qué lo haces? ELLA - No es algo que se elija, se nace con ello. Hubo un silencio en el que ninguna de las dos parecía saber qué decir. Miré el canal donde nos habíamos conocido siete meses atrás. Estaban hablando de las próximas vacaciones de verano. ELLA - ¿Sigues ahí? YO - Sí, ¿no puedes verlo? .-Bromeé. Entonces dijo algo que me asustó. ELLA - Sí, puedo verte. Tragué saliva y pensé, vaya, me está tomando el pelo y yo caigo como una tonta. Sentí un escalofrío pero decidí presionarla. YO - ¿Ah, sí? Pues dime... ¿con quién estoy? ELLA - Sola Bueno, eso podía haberlo comentado antes en el chat y que ella lo hubiese leído. Decidí seguir con aquello como si se tratara de un juego. YO - Dime algo que me sorprenda. Algo que veas en mi habitación. ELLA - Veo que tienes algunas de las teclas de tu ordenador borradas. Tecleas rápido. YO - Ya, pero eso puede pasarle a cualquiera. Las letras de los teclados se borran. ELLA - Tú tienes borrada la A, la S, la L y la M. Miré mi teclado más curiosa que horrorizada, pero de la curiosidad a la ansiedad hubo tan sólo un instante. Ya no me hacía tanta gracia el juego. Mi condición de incrédula, no obstante, me hizo ir más allá. YO - Amiga... estoy segura de que casi todos tenemos las mismas letras borradas. Dime algo que sorprenda de verdad. ELLA - ¿Por qué quieres seguir con esto si no me crees? Buena pregunta, pensé. YO - Igual para conocerte un poquito más, o para experimentar algo que no haya experimentado antes. En ese momento supe que ella sonreía desde su lado del monitor. Internet es un sitio curioso. Estás en tu casa, en camiseta de tirantes y pantalón corto, descalza y con el ventilador puesto cuando al otro lado de la pantalla alguien te habla abrigado hasta el cuello, con un par de calcetines y la estufa puesta porque tú estás disfrutando del inminente verano y ellos aún están pasando el clima del invierno. Mi amiga se había mostrado siempre amable, abierta, simpática y con un buen sentido del humor. Se podía decir que coincidíamos en todo menos en este tema. No nos gustaba el fútbol, adorábamos las comedias, nos encantaba Oscar Wilde, ambas habíamos visitado Orlando, a las dos se nos había muerto el padre... ¡eran tantas cosas las que nos acercaron y nos hicieron grandes amigas!. ELLA - ¿Cómo llevas el libro? –Preguntó de pronto. YO - ¿Qué libro? ELLA - El que tienes encima de la mesa... déjame ver... La fuerza bruta, de John Steinbeck. Miré a mi derecha con los ojos como platos. ¿Se lo había dicho? ¿Le había dicho que lo había empezado o que iba a leerlo? ¿Le había dicho que solía poner los libros en mi mesa porque me encantaba mirar una y mil veces las portadas de los libros que me estaba leyendo? Evidentemente, la respuesta debía ser sí. YO - Acabo de empezarlo. Lo escribí sin dejar notar nada sobre mi –todavía- sorpresa. ELLA - Yo no lo he leído. YO - Ya te diré qué me parece. En el chat general el tema de conversación giraba en torno a las lanchas motoras. No me pareció más interesante que mi conversación en privado y me puse a pensar qué podía preguntarle para descubrirla o rendirme a sus pies definitivamente. Pero habló ella. ELLA - Alguien va a llamar a la puerta. YO - Ah, pues ve, te espero. ELLA - No. Es en tu casa. Sonreí incrédula. Iba a poner una risa (ja,ja,ja,ja) cuando sonó el timbre. Miré hacia la puerta de la habitación. Mis ojos volvieron a la frase premonitoria de mi amiga. YO - Ahora vengo. ELLA - Ok. Llegué hasta la puerta y miré por la mirilla. Un vendedor de alfombras. - No me interesa. –Dije para no tener que abrir. El chico dijo algo que sonó despectivo y se marchó a otro piso. Volví al chat. YO - ¿Cómo lo sabías? Era un vendedor de alfombras. ELLA - Te he dicho que puedo verte. Sopesé la posibilidad de que tuviera razón pero mi sensatez lo negaba una y otra vez. No había nacido yo para creérmelo todo, y menos aún aquello que escapaba a la lógica. Mi amiga no sólo estaba en su casa, sino que estaba en otro país y teníamos distinta franja horaria. ELLA - ¿Sabes? Algo me dice que debo seguir mirándote. No te asustes pero... YO - pero??????? ELLA - Es que no sabría explicártelo. Generalmente tengo visiones premonitorias, otras veces, como hoy, puedo provocar el verte. Aparecen imágenes frente a mí y te veo, veo tu habitación, pero esto supone un gran esfuerzo. Me duele la cabeza. YO - Ya, pero... ¿y el “pero” que decías? ELLA - Es que no quiero asustarte pero presiento algo raro. YO - Ahora sí que me estás asustando. ¡Pero qué poca firmeza tenía, por Dios! ¡Ahora estaba asustándome de verdad! Yo, la incrédula, la que si no ve, no cree. Me sentía agitada. Quizás se debía a que eran pasadas las diez de la noche ya, estaba sola en casa y la última persona que había visto había sido un desconocido poco amable desde una mirilla. Al menos aún podía escuchar el volumen alto de un televisor. Era mi vecina, una viejecita que estaba algo sorda. YO - No sé pero... quizás deberíamos cambiar de tema. YO - No es que me hayas convencido pero... ELLA - :) No te preocupes, te entiendo. ¿Tengo tu permiso para seguir observando? YO - Claro, pero que conste que no tengo tan claro que puedes verme. Mi sesera me impide creerte. :) Miré de nuevo el chat para ver si surgía algún tema en el que pudiera involucrarme pero estaba parado. Había unos siete miembros en el chat y ninguno de ellos hablaba. Todos estaban en privados. Miré la ventanita del privado de mi amiga. Iba a escribir algo cuando vi que ella se me había adelantado. ELLA - Cielo, ahora te asustes pero, no estás sola. Sentí un escalofrío en mis piernas y mis brazos. Tanto se erizó el vello que me dolió. ¿Cómo se podía calificar a una de “cielo” para luego decirle que no estabas sola en la habitación?. YO - ¿Qué quieres decir? Me estás poniendo nerviosa. ELLA - No puedo identificarle pero está detrás de ti YO - Por favor para. ELLA - No se mueve casi, no te asustes, déjame observarle. YO - Estoy asustada. Ahora sí que lo estaba. Miraba la ventana. Oscuridad total. No me atrevía a girarme hacia atrás. ¿Y si veía algo que no quería ver? ¿Y si allí estaba mi amiga? ¡u otra persona! Eso aún era peor... comencé a notar un nudo en la garganta. Hubiera querido ser más valiente o más cobarde y llorar, pero estaba estancada en mi propia lucha para creer o no creer. ELLA - ¿Notas frío a tu alrededor? Su pregunta me llegó casi cuando estaba a punto de apagar el ordenador y encender la luz del techo para meterme rápidamente en la cama y olvidarme del tema. YO - Estamos a más de 30 grados.- Le informé. ELLA - Ok. Es que no consigo entrar en él. YO - ¿¿¿EL??? ¿entrar?? ELLA - Se muestra como una estatua por eso no me deja descubrirle. No sé si es bueno o tiene malas intenciones. Sólo sé que está ahí, estático. YO - Yo no veo a nadie... esto no me gusta. ELLA - Ya te dije que no te asustarás, cielo. Además, yo estoy contigo. YO - Sí, a miles de kilómetros de distancia. Entonces lo noté. Una especie de roce helado, como si hubieran puesto una mano sobre mi brazo. En la zona donde la sentí el pelo de mi brazo se erizó. Completamente en alto. El resto de mi cuerpo no notó nada. YO - ¡Está pasando algo! ELLA - ¿Qué?? YO - He sentido un frío helado en mi brazo. ELLA - Tranquilízate. YO - Se me ha erizado el pelo, tengo una extraña sensación. Comenzaba a ser pánico. ELLA - Cielo, tranquila, hazme caso. YO - Esto es muy raro YO - Estoy asustada YO - Necesito tranquilizarme, estoy.... joder! YO - joder joder joder joder joder ELLA - ¿Quieres dejar de escribir? YO - joder joder joder joder joder ELLA - Te va a dar una taquicardia, tranquilízate. Y entonces noté un soplo frío en un mi cuello, como si me hubieran tirado el aliento. YO - ¿Qué significa el frío del que me hablabas? ELLA - El frío lo transmiten los muertos cuando se acercan, generalmente algo enfadados o... YO - ¿OOOOOOH?????????? ELLA - violentos YO - ¿VIOLENTOS????? YO - Joder ayúdame, qué hagooooooooo????? ELLA - Tranquilízate, yo no lo he visto moverse. YO - ¡Haz algo! ELLA - Cielo ¿quieres tranquilizarte? YO - ¡Hay alguien conmigo joder! Tengo un muerto tirándome su aliento en mi espalda, estoy acojonada estoy asustada estoy llorando ELLA - Cielo.... ¿te importaría escucharme? Deja de escribir y lee esto Hice un esfuerzo. Para mí escribir suponía no mirar atrás y leer palabras, ya fueran suyas o mías, sentirme menos sola en mi habitación. ELLA - No hay nadie, cariño. YO - Lo dices para tranquilizarme. ELLA - NO HAY NADIE YO - Está aquí, lo siento, lo presiento, lo noto. ELLA - Ok. Escúchame. Era broma. YO - ¿Broma???? ELLA - Quería demostrarte que no existen los incrédulos, cálmate por favor. Yo no veo nada, es cierto que a veces tengo visiones premonitorias, como cuando han llamado a la puerta, pero no puedo obligarme a ver a nadie. YO - pero yo siento algo Esto último lo escribí con lágrimas en los ojos y más asustada que nunca. Sus palabras no me tranquilizaban. Las lágrimas a veces me impedían leer bien pero me las quitaba restregándome en segundos los ojos o apretando los párpados para que salieran disparadas y dejaran de molestarme. ELLA - Voy a llamarte por teléfono. Pocos segundos después sonaba el timbre del teléfono. ¿Había hecho ella misma una conferencia para convencerme de que no existían las videntes ahora que ya me lo había creído?. Fui a descolgar pero ocurrió algo que congeló mi mano en el aire. ELLA - Cielo, no puedo llamarte sin desconectar esto. Sólo tengo una línea. ¿Puedo llamarte o prefieres que sigamos aquí? Cuando ya tenía puesta la mano en el auricular vi su privado. ¿Cómo podía escribirme y llamarme a la vez? Miré el identificador de llamadas antes de descolgar. No había número, era anónimo. No era ella. Eso lo tenía claro después de haber visto el privado. Respiré hondo y dudé entre contestar al privado o descolgar el teléfono. Me decidí por la llamada. - Dígame. - Tu amiga va a a morir mientras tú escuchas este mensaje. Jamás había sentido tanto miedo y jamás en mi vida mi corazón había dado un vuelco tan grande ni mis piernas –aún sentada- me habían fallado con tal rapidez. Me hice de mantequilla. Comenzó a darme vueltas la habitación y luché por recuperar el aliento. De pronto la línea se cortó y comenzó el molesto pitido de “comunicando”. Solté el auricular como si me quemara en las manos. Volví rápidamente al chat, al privado. Tecleé tan rápido que lo escribí todo mal. YO - ¿Estas ahí? YO - Respondeeee!!!! YO - Responde por favor!!!! YO - ¿No me lees¿¿¿ YO - DI ALGOOOOOOOO Histérica, cogí mi agenda y marqué su número de teléfono. Yo sí tenía dos líneas y podía permitirme permanecer en internet mientras le llamaba. Conseguí comunicación con el extranjero y esperé... esperé nerviosa, mordiéndome el labio, más agitada que entera, más asustada que nunca... prácticamente bailaba en mi asiento. Pero no contestaba. Colgué furiosa pegándole tal golpe al auricular que pensé que me habría cargado el teléfono. Volví al privado y traté de que mi amiga respondiera. No lo hacía. Al final apareció un mensaje en mi privado. En su ventana. ELLA - Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento. Sentí un escalofrío que me recorrió la espina dorsal. El chat me indicó que tras escribir esa última frase, mi amiga había salido del chat. Ya no estaba allí. No se había despedido de nadie, ni de mí, ni del resto de los miembros del chat. Había desconectado. Miré fijamente la pantalla que sólo se movía ahora en el chat general. Ni siquiera sé de qué estaban hablando. Para mí todas las líneas no tenían significado, sólo podía mirar su último comentario del privado. “Ahora sí te veo. No tengas miedo. Sólo me quedaré un momento”. Entonces lo entendí. Comencé a llorar desesperada. Mis manos corrieron a mis ojos y lloré sofocada, entendiendo que mi amiga había muerto, que era yo la que había tenido el presentimiento y la premonición, y que ahora ella estaba a mi lado. Esta extraña comprensión me hizo girarme y mirar mi habitación vacía. No quería creer que no estuviera allí. No podía, no después de todo.... Una caricia, tan suave que apenas era como un suspiro, acarició mi cabeza. Transmitió tal cantidad de paz que lejos de asustarme me relajó. Mis lágrimas continuaron cayendo por las mejillas. Ya no las secaba. Miraba al vacío sabiendo que ella estaba frente a mí. - ¿Qué te han hecho? . –Pregunté al aire. - Pssss. Respiré hondo al escuchar ese sonido. Era como cuando era pequeña, tenía miedo y mi madre ponía su dedo en la boca y soplaba para que olvidara el tema y pensara en cosas bonitas. Ladeé triste la cabeza. La paz de su caricia no me abandonaba pero sabía que éste sería nuestro primer y último encuentro sin el ordenador de por medio. Me tembló el labio. - Te echaré de menos. En ese momento en el ordenador hubo un movimiento general. Se minimizó el chat, se abrió solo un tratamiento de textos, y apareció una corta frase en una página en blanco: Y YO A TI. Doble Personalidad Bueno, la verdad no soy escritora y esta es la primera vez que mando un relato, pero desde hoy me comprometo a que cada vez que escuche una leyenda urbana relacionada con el lugar donde vivo, la enviaré... La historia que les narraré sucedió en el año 2002 cerca a una "casi ciudad" de Colombia llamada Fusagasugá. Vivían en el monte a escasos kilómetros de la "casi ciudad" una hermosa mujer junto con sus padres, y muy cerca de allí, un apuesto joven que estaba muy enamorado de aquella chica y que por todos los medios buscaba que ella le pusiera atención. Un día lo logró, pronto se realizó la boda y la nueva pareja se fue a vivir en una humilde casita cerca a la de los padres de la mujer. Pronto ella descubrió que algunas actitudes de su marido no eran normales y que existían momentos en que él no se reconocía ni a si mismo. Se volvió muy posesivo, y el amor que sentía por su mujer creció tanto, que se convirtió en una obsesión por querer tenerla todo el tiempo a su lado...no quería que nadie se le acercara, ni que la miraran, era solo suya... Esto llegó hasta tal punto, que no le permitía visitar a sus padres, pero cuando él se encontraba trabajando, ella aprovechaba para saludarlos y decirles rápidamente que se encontraba bien, luego llegaba a casa antes de que su marido llegara. Pero poco a poco fue cogiendo confianza y a pasarle el tiempo rápido, volvía a casa cuando él ya se encontraba allí. El hombre, al no encontrarla donde según él debía, enfurecía y la agarraba a golpes con lo que encontrara. Pero ella no por esto dejó de visitar a sus padres y el hombre, cegado por la ira y no reconociéndose a si mismo, tomó un machete pesado para cortar maleza y troncos, y agarró a su mujer a planazos, y después de dejarla demasiado golpeada, al ver que su ira no desaparecía, en un ataque de furia le cortó el cuello y dejó que se desangrara. Al día siguiente, se levantó como cualquier otro día y se dispuso a ir a trabajar, pero cuando se disponía a ir a tomar su machete, encontró el cadáver de su mujer y entonces recordó con horror lo que había sucedido... Totalmente enloquecido al ver que la mujer que amaba no volvía en si y sin entender del todo lo que sucedía, corrió a lo más alto del cerro y se lanzó por el despeñadero abajo. Desde ese trágico día, se dice que por las noches oscuras aparece una mujer corriendo y pidiendo ayuda y un hombre siguiéndola con un machete. Las personas de la región advierten que si estás en su camino deberás hacerte a un lado, porque esta tenebrosa pareja arrasa con todo lo que se lleve por delante. Las Cinco Verdades de la Mano Blanca - Mi querido doctor, creo que no me comprende. - La comprendo perfectamente, señora Powell. Lo que su hijo necesita... -¡No!-atajó ésta-. No. No llevaré a Jeremy a ningún centro psiquiátrico. -No es un centro psiquiátrico, señora Powell. Es un centro de observación para casos similares. Muchos chicos con problemas parecidos al de su hijo han entrado en él en una situación muy angustiosa y han salido totalmente recuperados. Una leve lágrima cayó por el rostro de Bóulla Powell. Sus ojos se humedecieron y sus párpados ansiosos de consolación se cerraron en banda. - Tranquila-tranquilizó el médico-. No tengo suficientes datos sobre esta enfermedad pero creo que su hijo es el primero conocido que la padece. - ¡Jeremy no está enfermo!-se ofendió Bóulla-. - Solo intento ayudarla, señora Powell. Creo que creyendo o no que su hijo la padece debería considerar los riesgos que supondrían si realmente el virus fuera existente en el organismo de su hijo. - ¿De que se trata, doctor? Norman se frotó el pelo. Hundió los ojos disimuladamente en el reloj de la pared y después en los de Bóulla. - Creemos que Jeremy posee en el organismo algún tipo de virus invasor que reacciona violentamente después de despertar en su fase nocturna. - ¿Qué significa eso?-se impacientó la señora Powell-. - Que este organismo posee exactamente los mismo genes y características que el sujeto al que ataca. Por ejemplo, cuando su hijo duerme, como es el caso, este organismo experimenta también la sensación y necesidad de dormir. Le aseguro que es algo increíble para la ciencia de hoy en día. Algo totalmente revolucionario si fuera expuesto a la luz o llegaran a conocerse más casos-tomó aire-. Lo que intento decirle es que muy posiblemente el organismo invasor tenga la propia conciencia de sujeto y la manifieste a su voluntad. - ¿Eso explicaría los escritos? - Exactamente. Puede que el contenido de esos extraños relatos que su hijo escribe sean recuerdos o sensaciones que su hijo experimentó en un pasado o, muy posiblemente experimentará en un futuro. Lo fascinante es que el cerebro envía esta información al organismo y es infectado por el virus. Quien lo recoge y lo guarda para sí. Esto puede ser importante para que Jeremy saque a flote viejos problemas que durante su infancia no pudo solucionar y, que en la mayoría de las personas, les afectan actualmente aún sin saber que estos son los causantes. Supongamos que su hijo se encuentra en un examen recordando perfectamente lo que ha estudiado. Este virus, sin duda, inteligente, podría retener todos los recuerdos que se obtuvo al estudiar y retenerlos. Dejando al sujeto sin ellos, y por tanto, en el caso de un estudiante, sería muy perjudicial. - ¿Y que pasa con los recuerdos que retiene? - Puede que los retenga toda una vida o, como es el caso, los expulse en forma de escritos, sueños, o expresión oral. Señora, Powell, ¿mencionó usted que Jeremy tenía pesadillas? - ¡Oh, sí! Horribles pesadillas. Incluso antes de levantarse...-Bóulla ahogó sus palabras en llanto-. - Sería importante que me entregara esos escritos. ¿Lo hará? - Claro. Quisiera preguntarle una cosa, Norman. - Dígame-preguntó interesado-. - ¿Este virus también provoca el cambio de color ocular? Ambos permanecieron en silencio. A Norman le invadió una extraña sensación de calor... - ¿A que se debe esa pregunta, señora, Powell? - ¿A qué? Le informo de los síntomas de Jeremy. Norman se estremeció. - Oh. Creo que eso no es posible. Jeremy no ha podido experimentar eso. - Le digo que han sido varis veces. El iris de sus ojos cambió de color. - Señora... Debería ser la luz que rebotó en sus... - No había luz. El médico, que hasta ahora yacía de pié, corrió a sentarse enfrente de Bóulla, sin poder disimular espanto. - ¿Cómo ha dicho? - No había luz-repitió la señora Powell-. Vi el color de sus ojos gracias a la oscuridad. Brillaban en la oscuridad. -¿Qué otros síntomas creyó ver en su hijo? - Bueno... El tono de voz cambió... Esto ya era demasiado para Norman Wallfang. - Eso no es posible-rió forzosamente-. - Tome- dijo Bóulla sacando algo de su bolso-. -¿Qué es esto? -Lo que escribió Jeremy la semana pasada. Norman hundió de nuevo sus ojos aquellos papeles irregulares. Le impresionó la letra tan bonita que Jeremy tenía. Mas algo hizo que desviara su mente de la caligrafía e hiciera que se fijase en su contenido. Pronto, Norman volvió a sentir aquella extraña sensación de calor y sintió como si ya no se sintiera en su despacho, como si fuera observado por miles de identidades. - ¿Le preguntó a Jeremy porqué lo hizo? - No creo que eso sirviera de mucho. - ¿Qué le hace pensar eso? - El simple hecho de que no recordara haberlo escrito. - ¿Cuándo le sorprendió con el cuchillo en la mano? - Antes de escribirlo. - ¿Antes? - Sí. Se abalanzó sobre mí y alzó el cuchillo. Después de que cerrara la puerta encerrándole solo, oí el ruido que hace el aluminio al caer y supuse que había tirado el cuchillo al suelo. Abrí la puerta y vi que aún lo tenía en la mano y que el ruido lo había provocado para que pensase que ya estaba desarmado. Poco después de que John, mi vecino, lo agarrara por detrás, lo encerramos asustados en su habitación y al regresar nos encontramos con estos escritos. Y no Creo que eso fuera algún recuerdo de su infancia, ¿no cree? Vi en su mirada una clara intención hostil. Y además, los escritos carecen de sentido. - ¡Oh! No lo creo. Seguro que tiene algún sentido. Lo enviaré al mejor grafólogo que encuentre. Puede irse, señora Powell. - Gracias, Dr. - Una cosa más; Podrá decirle a Jeremy de mi parte que tiene una letra muy bonita-rió Norman-. - Se lo diré en cuanto regrese a casa. - ¿Qué quiere decir? - Salió antes que yo al “racó de l’avi”. Creí que no sería peligroso. Solo durante su sonambulismo. - Es posible. Pero aún así sería conveniente que no le dejara ir solo fuera de casa. - Sí, Dr. Me marcho, pues. Gracias, por todo. - ¡Bóulla! - ¿Qué ocurre?-preguntó ésta girándose con espanto-. - Hoy es sábado. El “racó de l’avi está cerrado”. Y temo pensar que su hijo lo supiera. - Dr., debo marcharme inmediatamente. Comprenderá mis motivos. - Por supuesto. Vaya, vaya. ¡Ah! Una ultima cosa. ¿De que color creyó ver los ojos a Jeremy? Bóulla se quedó en silencio un instante. - Rojos... Una vez la señora Powell hubo cerrado la puerta del despacho. Norman volvió su mirada a aquellos escritos. Esta vez con más tranquilidad intentó analizarlos. Éstos decían así: “Desde el primer momento en que Masver me propuso un leve deleito para intentar recuperar fuerzas heroicas, supe que una parte de mí hubiera dado cualquier cosa por perderme en su inmensidad de recompensas. Al parecer, satisfactorias. Mas él sabía que yo acababa de reconocer “su mirada” acertada y que el suave susurrar de mi conciencia bastaba para la ausencia del avistamiento al peligro. Pero, bajo todo, un suave, precioso y noble peligro. Un peligro que escapó de la mano blanca y que toda voluntad engañada por su dulzura es comprendida y respetada de cara a la suma verdad. Masver quería apartarme de la fuga de la mano blanca, me reclamó,quería apartarme de la mano blanca. Me mostró otro tipo de dulzura que ansia ser recordada y preferida antes que el deleito que muestra la fuga,quería apartarme de la mano blanca... Yo le contesté: Acepto mi destino, diciendo estas palabras: El estrecho camino que conduce a la verdad está forjado por la sangre de los inocentes y la gloria de nuestros enemigos. Pero una vez finalizado este trayecto, regresaremos para dar la última palabra. Tampoco en su segunda lectura pudo entender el significado. Así que decidió ir al baño y echarse agua en la cara. Despejar su mente e intentar ver las cosas claras. Abrió la puerta del baño y se adentró en él. Dejó correr un poco el agua y justo cuando iba a mojarse las manos, se dijo a sí mismo: ¡La fuga de la mano blanca! ¡Sé lo que significa! Cerró el agua e hizo algo lamentaría toda su vida; mirarse al espejo de enfrente. Cuando esperaba ver solo su cara, vislumbró a ésta y a la de Jeremy. Que le observaba por detrás. Jeremy, con los ojos rojos como el puro color de la rosa roja y un enorme cuchillo en la mano levantó la cabeza y miró directamente a Norman. - Mi querido doctor, me honra que haya comprendido el significado superficial de mi relato-dijo el niño con la voz de un hombre aumentada por cinco-. ¿Ha llegado más arriba de la conclusión superficial y a contemplado su segunda interpretación? Norman, no contestó. - Ahora solo usted y yo sabemos esa verdad. Es como si estuviéramos solos en el mundo, ¿no cree? - Hay que hacérselo saber al mundo-se atrevió a decir. Aunque extrañó las palabras que salieron de su boca y pronto se arrepintió de haberlo dicho-. Jeremy sonrió. - Ellos deben deducirlo por sí mismos. - Todavía creen en el amor. Deben saberlo. - ¡NO! No deben saberlo. Créeme, son mucho más felices escuchando el eco de sus dudas. - Pero, ahora veo la verdad tan obvia... - Es el significado mismo de la vida. Y pronto solo yo lo conoceré. Norman temía pensar que significó aquello. No quería morir, pero si tenía que hacerlo, esperaba que sus ultimas palabras fueran las adecuadas. - ¿Qué piensas hacer con ese cuchillo, Jeremy? - ¿Lo he asustado? No es más que para abrir la puerta. Igual que cuando me vio con él la señora Powell. - Hablas de tu madre como si no fuera... - Ella no es mi madre, doctor. Es la madre de Jeremy, mi medio para venir a este mundo. Ahora esos papeles deben ser quemados y usted debe dejar esta vida. - ¿Puedes obligarme a eso? - No. Eres tú quien lo ha decidido. Observa cualquier grieta en el espacio-tiempo y veras una clara voluntad tuya que cree que la humanidad debe averiguar la verdad por si misma, o debe sucumbir al no hallarla y sufrir la ira de la mano blanca. El corazón de Norman dio el último latido antes de que su cuerpo se desplomase en el suelo. Pronto perdió la conciencia y adquirió otra. Abandonó su cuerpo y adoptó otro. Dejó a un lado la vida física y comprendió que el Jeremy que le había hablado tenía totalmente toda la razón. El mundo avanzaba por una vía equivocada al ser guiada por un sentimiento inventado y solo existente en el cerebro humano: El amor...
La Coleccion de Tijeras Le parecía ya lejana la idea de que podía salir con vida de su propio colegio, las circunstancias y la cercanía de aquella sombra, le llenaban la cabeza de un total y absoluto terror que le corría por las venas como una enorme serpiente que pronto se la tragaría. Las ideas vagas y los recuerdos de sus amigos corrían por la mente de Natalia de tal manera que ya lo único que esperaba era una muerte segura a la vuelta de cualquiera de los corredores, su respiración era lenta y se movía como un ratón asustado esperando no convertirse en la cena de un gato. Pero la suerte parecía sonreírle, la puerta del colegio estaba cerca, y ahí fue cuando sintió como su cabello era halado con una fuerza sobrehumana y ella fue a dar contra el suelo y allí vio como su agresor se preparaba para darle el golpe que acabaría con su vida, lo único en lo que ella pensó fue: “¿en donde están las tijeras? Una semana antes: Natalia espera en la puerta del colegio a su grupo de amigos que como siempre llegan después de ella y tarde son las 6: 15 AM pronto cerraran las puertas y sus amigos ya se ven venir a lo lejos, pero que pasa con ustedes siempre van a llegar tarde ¿ nunca harán el esfuerzo de levantarse mas temprano? – Natalia ya sabes que nosotros muy poco madrugamos pero es que para mi es muy difícil dejar de soñar con este hombre que tengo al lado dijo valentina señalando a su novio Julián que se encontraba a su lado. – Lo mismo digo yo dijo cristina no es para nada fácil levantarse temprano es una tortura, pero dejemos la discusión y entremos se nos hace mas tarde. Los cuatro amigos entran al colegio “Gustavo Jiménez” como de costumbre, era la mañana del 16 de mayo de 2005, solo faltaba una semana para que fuera el aniversario numero 25 del asesinato de un grado completo de 45 estudiantes durante la fiesta que el colegio celebraba todos los años en la cual, este grado fue masacrado de forma brutal por un hombre del cual nunca se supo su identidad todos ellos habían sido asesinados con una colección de tijeras de diferentes tamaños y formas colección que después desaparecería sin dejar rastro. Eran las 8: AM, cuando un compañero de Natalia llamado Oscar pidió permiso para ir al baño, seria la última vez que todos lo verían con vida. Oscar se encontraba en el baño cuando creyó escuchar unos ruidos que venían del fondo de la gran sala de baños, se acerco para saber que era, los ruidos eran cada vez mas cercanos y acompasados, de repente cesaron y Oscar se dio la vuelta para regresar creyendo solo que eran los ecos de algo que estuviesen haciendo en otra parte, pero al darse la vuelta se encontró con una persona que vestía una manta negra que le tapaba la cara y las manos sin poder ver quien era – ya estuvo bueno de relajo ¿Quien demonios eres? la sombra saco una de sus manos en la cual se podían ver unas enormes tijeras que apuntaban hacia el, Oscar trato de escapar pero aquel le impedía moverse trato de gritar pero cuando quiso o pudo pues su atacante le asesto un tijeretazo en la cara el gritaba pero parecía que sus gritos no fueran escuchados por nadie. El agresor finalizo su tarea incrustándole la enorme tijera en el cuello la sangre brotaba de una manera incontenible y aquel asesino le vio por unos segundos y después se marcho con una tranquilidad admirable. Mientras tanto en el salón de clases el profesor Suárez se impaciento por la tardanza de su alumno – señor Julián vaya a buscar a su compañero al baño el novio de valentina asintió y fue a buscarlo, una vez en el baño lo llamo pero al no recibir respuesta decidió entrar, pero lo que vio lo aterrorizo tanto que salio gritando del baño y se dirigió a la oficina del coordinador que al verlo tan aterrorizado le pregunto que pasaba – por dios muchacho que le pasa Julián aterrorizado aun, solo le dijo – el baño esta en el baño en esto llego el profesor Suárez ya un poco ofuscado, pero el coordinador le pidió que lo acompañara al baño para ver que era lo que había aterrorizado al pobre de Julián que estaba hecho un manojo de nervios, al entrar allí lo descubrieron y hubieran gritado si hubieran podido pero alarmarían a todo el estudiantado, en el suelo y contra la puerta de uno de los sanitarios se encontraba el joven Oscar en medio de un charco que se había formado con su propia sangre y con una tijera que le había atravesado la garganta completamente y una mueca de horror indescriptible en su rostro . La policía no tardo en venir y todo el estudiantado se entero del cruel asesinato. Valentina abrazaba a Julián, trataba de reconfortarlo pues había quedado bastante afectado, la policía realizo los trámites de levantamiento e inicio las investigaciones correspondientes, en aquel colegio ese día no se hablaban de otra cosa ¿Por qué o que había cometido aquel crimen? Julián ya mas calmado le dijo al policía como había descubierto el cadáver de su compañero y pronto trato de olvidarlo. Mientras tanto Natalia se dirigía a la rectoría pero antes de entrar se detuvo a escuchar algo que le pareció bastante extraño no le parece algo extraño señor rector que esto suceda a una semana de que se cumplan 25 años del asesinato de todos los estudiantes del ultimo año, y con la misma arma unas tijeras dijo el profesor Suárez al director que lo tomo con seriedad y dijo es mejor que se le diga a los estudiantes de ultimo año lo que sucedió y que se tomen las precauciones posibles. Natalia dejo su asunto así y se fue a decirles a sus amigos lo que oyó ¿Por qué? Hubo antes un asesinato igual en el colegio con unas tijeras y porque nosotros nunca lo supimos dijo valentina – parece que lo tuvieron siempre bajo el mas firme de los silencios – dijo Natalia 3 días después de esa extraña conversación seria el mismo rector en una reunión extraordinaria con ellos quien les diría lo que había pasado, hacia 25 años todo ocurrió así: era la noche del 21 de mayo del año de 1980 y todo parecía ir bien para los estudiantes de ultimo año quienes siempre han celebrado en esta fecha el día del estudiante, cuando el reloj marcaba las 10 : 00 PM un extraño hombre mato con una colección de tijeras a todos los alumnos de ultimo año y a dos profesores que se encontraban con ellos. Natalia, Cristina, Valentina y Julián no pudieron evitar la expresión de sorpresa en su cara igual que sus otros compañeros es por eso continuo el director que cancelaremos la fiesta del 21 de mayo – todos con un aire de protesta reclamaron y alegaron que no les pasaría nada pues pedirían a la policía que vigilara esa noche con ese argumento el director acepto pero por su seguridad pondría a cargo a dos profesores el profesor Suárez y a la profesora de educación física lucia Jiménez una mujer atlética y enigmática que le causaba escalofríos a Natalia. En ese momento Alexander Jiménez pidió permiso para regresar al salón por un cuaderno que se le había quedado, el salón quedaba en el edificio contiguo al edifico en donde estaban, Alexander entro y busco su morral para sacar el cuaderno pero un golpe en su cabeza lo había arrojado al suelo, cuando despertó se encontraba colgado del techo de un extraño salón y noto que al suelo caían pequeñas gotas de sangre que el vio que caían de su estomago, en efecto su abdomen había sido abierto con unas tijeras, el gritaba pero parecía que no lo escucharan pronto vino alguien, una sombra negra, la misma que había asesinado al desdichado Oscar, Alex le rogaba que no le hiciera nada pero fue inútil su agresor le apuñalo el estomago de nuevo con unas tijeras y la sangre brotaba incontenible, Alex gritaba de una forma horrible pero el asesino al parecer era indolente a lo que veía luego procedió a cortarle la garganta con las tijeras la sangre broto rápidamente y Alex murió lentamente entre terribles dolores. Habían pasado 2 horas y Alex no daba señal de aparecer pronto apareció el otro Alexander del grado, Este un adicto a las películas de terror todo lo que vio de Oscar le había causado interés y había investigado lo que había pasado en el colegio 25 años atrás. Amigo de Natalia cristina, valentina y Julián les contó lo que había descubierto, mientras buscaban afanosamente al otro Alexander parece ser que el hombre que cometió estos crímenes apareció al poco tiempo, se suicido, pero dejo su confesión escrita, al parecer había tenido una desagradable experiencia con su hija que había estudiado en este colegio y se suicido por que no se pudo adaptar y el, en venganza, asesino a todos los que encontró esa noche con una colección de 50 tijeras, y eso no es nada – continuo así Alex la colección por mas que la buscaron nunca, nunca la encontraron, y aun siguen sin entender porque se suicido. – ¿si todo lo que dices es cierto, no sabes si alguien esa noche sobrevivió? – pregunto Natalia un poco consternada si, sobrevivió alguien, una joven quien escondida en la emisora del colegio pudo ver después toda la masacre en todo su esplendor, pero enloqueció, días después se suicido con una cuerda en su habitación, lo raro fue lo que escribió en la pared antes de colgarse, “las tijeras aun quieren sangre” que de algún modo podría explicar el asesinato de Oscar y la desaparición de … un grito interrumpió a Alexander que corrió con sus amigos a donde provenían aquellos estremecedores gritos, Lo que vieron Natalia, cristina, Valentina, Julián y Alexander los dejo perplejos, la dantesca escena parecía salida de una película de terror, Alexander Jiménez yacía colgado de los pies, con el estomago y la garganta completamente abiertos y de los cuales aun brotaba sangre caliente. Alexander vio el cadáver y dijo algo que a la policía y a todos dejo extrañado: “Daniel Fernández” al preguntarle la policía porque decía eso, el contesto con una expresión de miedo que rara vez se le podía ver a alguien como Alexander – es la victima que murió la noche del 21 de mayo en este mismo lugar y de la misma forma y ahora que recuerdo Oscar murió de la misma forma como murió “ Iván Gonzáles” otro estudiante se quedo mudo un momento y prosiguió lo peor no es eso si no que Oscar y alexander murieron en el mismo orden en el que murieron Iván y Daniel aquella noche lo que me hace pensar que el asesino estuvo presente durante la masacre y si no es así que alguien que si estuvo se lo contó y quiere reconstruirlo. La policía había encontrado al aliado perfecto, si Alexander sabia tanto, podría conducirlos hacia el asesino, Alex crees que el asesino vaya a hacerte algo por lo que ya sabes de el pregunto Julián a su amigo, quien le contesto con una tranquilidad absoluta eso, eso es seguro, lo estoy esperando – estas loco sabes perfectamente que puede hacerlo sin temor y tu tendrías las de perder – le dijo valentina con un tono de regaño pero a la vez de asombro no, si yo lo conozco bien, si puedo percibir que es lo que quiere, no te olvides valentina estoy acostumbrado a ver los mas horribles asesinatos contesto Alex como sea pero estas jugando con fuego dijo Julián un poco preocupado no importa dijo Alex esto es lo que pasara hoy uno del curso será asesinado de la misma forma en que murió Luciana Rodríguez, lo que me hace adivinar que será una mujer la que será asesinada y ella morirá en el baño de mujeres, esta vez a un día de la fiesta del estudiante. Valentina se aferro a Julián y Alex les rogó que no se separan los cuatro ni un solo segundo las tres tenían que estar protegidas en un sitio seguro el los llevo, la entrada estaba llena de policías no los atacarían allí. Eran las 12: 00 PM Liliana, entro al baño de mujeres que estaba completamente solo, de repente una sombra negra se abalanzo sobre ella y la clavo contra la puerta de madera de uno de los baños ya se preparaba para asestar una puñalada con la tijera cuando un golpe lo lanzo al suelo, era Alex que estaba observando escondido en uno de los baños, y le golpeo con tal fuerza que este aturdido aun no se levantaba – crees que ibas a poder conmigo en este colegio ¿eh? Pues no, yo conozco todos tus pasos tus movimientos, y sabia que estarías aquí Liliana iba a ser la elegida para revivir el crimen de Luciana Rodríguez pues fallaste engendro, y tomo a Liliana de un brazo y la saco del baño. Cuando la policía fue a buscarlo ya se había ido. Tiempo después la policía mientras interrogaban a Alex sobre lo que había visto del asesino, Alex procedió a narrar lo que hubiera pasado: “nos remontaremos a el día 21 de mayo de 1980, Luciana Fernández corría desesperada, había visto a sus dos amigos brutalmente asesinados y se había encontrado con el asesino de frente. Huye despavorida y el único lugar que encuentra para refugiarse es el baño, su respiración agitada hace denotar que ha huido de el, pero algo le decía que no por mucho tiempo, de repente frente a ella, esta el, con unas enormes y afiladas cuchillas se dirige hacia ella que grita con todas sus fuerzas pero sus gritos se confunden con los de la fiesta que se lleva acabo afuera, sus gritos se ahogan con la algarabía de sus compañeros, sus brazos y piernas son rasgados con las enormes tijeras y su rostro lleno de X tantas como pueden haber juntas, completamente desfigurada y aun viva para sentir el golpe de gracia, su asesino empuña las tijeras y con una fuerza descomunal le atraviesa el pecho hasta tocar el mismo suelo, pronto la sangre formo un charco y el se va dejando a su tercera victima, muerta en el suelo.” La policía no lo puede creer en sus rostros y en los de los amigos de Alex se dibuja una expresión de horror que asustaría a cualquiera. Habrá tres asesinatos mas entre hoy y mañana dijo Alex con un tono de voz más grave pronto la policía corrió para evitarlos a toda costa, pero había un problema, no sabían cuales eran las victimas. ¿Qué asesinatos son, cuales eran sus nombres dímelo, Alex? pregunto cristina , Alex solo se limito a responder con los nombres de aquellos infortunados que habían muerto 25 años antes – Felipe Sánchez, Liliana Contreras y Lucia Saavedra . Mas tarde, Jeison se dirigía hacia su casa estaría solo pues sus padres estarían en una reunión de trabajo y llegarían muy tarde. Su casa, una casa ubicada en el centro de la ciudad se encontraba sola y Jeison respiraba hondo antes de dar una vuelta en cada pasillo su corazón latía, era como si supiera que algo era distinto que no estaba solo. Alex se encuentra en su casa cuando recibe una llamada, Jeison, parecía muerto de miedo, había visto algo pero no lo podía decir estaba muerto de pánico y horror, pero Alex ya sabia, tecleo desde su celular una llamada de emergencia. La policía llega a casa de Jeison parece estar sola, pero, temiendo que Jeison este en peligro rompen la puerta para descubrir lo terrible de la escena, Jeison yacía colgado de la puerta del patio atravesado en el abdomen por unas enormes y filosas tijeras y la sangre aun caliente corría a través de la puerta hasta llegar al suelo, los padres de Jeison al llegar recibieron la cruel noticia Jeison había sido asesinado de un forma brutal. Lo que no sabían era en que ese preciso momento, el asesino estaba cometiendo el tercer asesinato con lo cual terminaba la cuota antes de la tan nombrada fiesta de los alumnos de ultimo año. Pasadas las ocho de la noche se reportaron dos nuevos homicidios, no creían que estuvieran relacionados con los de los estudiantes de ultimo año pero esa teoría se iría al suelo cuando descubrieron quienes eran: la primera, se llamaba Diana Herrera su cuerpo fue encontrado acostado en su cama y unas tijeras podadoras le habían atravesado el pecho de tal forma que la sangre había atravesado el colchón de su cama y formaba un charco bajo ella, lo mas espeluznante de todo era que su cuerpo era coronado por una lapida con un nombre que a los policías les resulto familiar “Liliana Contreras” estudiante del colegio Gustavo Jiménez y asesinada el 21 de mayo de 1980, la segunda victima fue encontrada sentada en una silla de la sala atravesada por dos tijeras una en su cabeza y la otra le había atravesado el abdomen, respondía al nombre de Claudia Barrera y en ella el asesino había reconstruido la muerte de Lucia Saavedra. Había llegado el día de la gran fiesta la policía vigilaba el perímetro prometía ser una noche que ninguno de los asistentes olvidaría, la fiesta inicio pronto, todos los estudiante de ultimo año habían llegado, eran 40, las puertas se cerraron policías vigilaban todo el colegio. Eran las 9: 00 PM parecía marchar bien sin ningún percance, una pareja de alumnos se habían alejado del grupo para dar rienda suelta a su imaginación, Laura y Carlos estaban solos en la parte de atrás del colegio, cuando de repente, una enorme tijera le había atravesado el corazón a Carlos, Laura llena de sangre, gritaba de horror pero sus gritos se ahogaban con los de la fiesta, lucho con el asesino, que, sin mas esfuerzo la tomo por el cabello, y le clavo las cuchillas de la tijera en sus ojos quitándole la vida casi qué de inmediato. Ángela buscaba a Laura, pero, al no encontrarla se imagino donde podía estar, ven aquí Laura no seas idiota Gritaba Ángela, pero no recibía respuesta alguna, camino por el colegio y al llegar a la parte de atrás, sus nervios empezaban a traicionarla, Ángela se ha resbalado con algo viscoso la oscuridad no le deja ver bien que es lo que ha causado su caída, al acercarlo un poco mas se da cuenta que es un charco de sangre y al ver hacia el frente ve a su amiga Laura en el suelo y con unas tijeras en los ojos, quiere gritar pero su grito se ahoga al ver hacia una puerta que esta entre cerrada, la abre, y el cuerpo de Carlos le cae encima con unas tijeras atravesadas en su corazón, Dios mió que esto, ahhhh. grita Ángela, pero al tratar de huir se encuentra cara a cara con el asesino quien la ataca con unas tijeras, tratando de asesinarla pero ella, huye hacia un bosque de árboles que se encuentra cerca, ya que el asesino le corto el paso hacia donde se encuentran los demás, Ángela siente que el corazón se le va a salir por la boca su mejor amiga esta muerta y su novio también, de repente el asesino la ataca y le corta la cabeza con unas tijeras de jardinero. El profesor Suárez se encuentra solo en la biblioteca del colegio ya que para el las fiestas son aburridas, Ha decidido conectarse al Internet, en el Chat alguien, el se muestra interesado y empieza a “charlar” con ella, de pronto ella, le dice que esta en la fiesta, pero se ha apartado por que no le gustan las fiestas, y esta en un salón, el profesor intrigado, le escribe: en cual de todos estas un ruido lo hace apartar la vista del monitor y al volver a verlo lee lo siguiente: en el tuyo se impresiono y al voltear el asesino le asesta una puñetazo, luchan, el profesor pelea bien, pero el asesino se ha cansado de la lucha, toma unas tijeras y se las atraviesa en la boca y la gira dos veces para que la sangre fluya, acto seguido abandona el lugar. El portero del colegio esta hablando por teléfono con su esposa, de repente la comunicación se corta, trata de comunicarse otra vez y ¡Oh ¡ sorpresa la línea esta muerta, el cierra la puerta de la portería , siente que alguien le observa no sabe quien es, pero lo siente muy cerca, mientras se sienta el asesino esta en la ventana a la cual el le esta dando la espalda, al voltear ya no hay nadie maldito delirio de persecución, dice tendré que hacer ronda, sale y abandona la portería. Mientras tanto en el baño de las mujeres, Sandra se encuentra retocándose cuando al levantar la vista al espejo ve que el asesino esta tras ella, grita pero nadie la escucha, lucha con el pero su muerte esta cerca, el asesino toma un cable eléctrico y la estrangula con el, y luego la apuñala varias veces en el abdomen para después colgarla de uno de los bombillos del baño. Valentina y Julián están asustados pues la calma en un caso como estos no es usual, Valentina le pide a Julián alejarse de allí, se dirigen a su salón, allí al abrir la puerta ven una sombra que flota en el aire, Lleno de temor Julián enciende la luz para revelar los cuerpos de tres de sus compañeros colgando del bombillo y un camino de sangre que va desde la puerta del salón hasta allí , Valentina deja escapar un grito de horror, y los dos al irse de allí se encuentran con el, no los dejara salir, Julián se abalanza sobre el, para apartarlo de allí pero el asesino le corta el abdomen con unas tijeras y lo apuñala Valentina se abalanza sobre el para defender a su novio pero ella es apuñalada y cae casi muerta al suelo. Alex les pregunta a Natalia y Cristina por Julián y Valentina pues no los encuentra de repente y en medio de la euforia de los muchachos el asesino deja caer el cuerpo de la profesora Lucia Jiménez completamente abierto con unas tijeras desde la boca al ombligo la sangre pronto ocupa toda la tarima, los estudiantes gritan completamente despavoridos, corren pero el asesino los ha encerrado y pronto uno a uno mata a todos los que intentan escapar, algunos escapan pero no pueden salir del colegio se ha convertido en una verdadera cárcel, entre ellos, Alex Cristina y Natalia han escapado, pero la escena que queda en el patio del colegio es hecatómbica, Alex les dice que no hay que separarse hay que llegar a la puerta como sea, pero a medida que avanzan ven porque la policía no lo había advertido, uno a uno, los policías habían sido asesinados, todos, brutalmente mutilados con unas tijeras, y al llegar a la portería encuentran al vigilante clavado en la puerta atravesado por cinco tijeras y con los ojos abiertos en una expresión horrible, de repente, allí los tres son alcanzados por el asesino que trata de clavar una de sus tijeras en el cuerpo de la joven Cristina, Alex le ataca y hace que le siga hasta el bosque del colegio mientras le pide a sus amigas que huyan. Alex lo ha perdido, pero el bosque se torna peligroso y desconocido, de repente, choca con algo, no sabe que es, además, siente que ha tomado algo en sus manos, al verlo ahoga un gemido para no llamar la atención del asesino, tiene entre sus manos la cabeza de Ángela y al ver hacia arriba el cuerpo de esta deja caer sobre su cara una enorme gota de sangre, el se levanta, muerto de miedo trata de salir de allí, pero el asesino se abalanza sobre el, golpeándolo en la cabeza. Un policía ha llegado, va a supervisar lo que hacen sus compañeros misteriosamente la puerta esta abierta y el colegio en una calma tenebrosa, cierra la puerta, y al asomarse a una de las patrullas ve a uno de sus compañeros clavado a la silla con unas tijeras en la cabeza, la mano del asesino sale debajo del auto y le corta con unas tijeras el pie, el policía se arrastra y el asesino arranca el auto de la policía y activa las cuchillas que se utilizan para detener los automóviles que entran sin permiso, están imponentes en el suelo y listas para recibir el cuerpo del policía quien es arrollado por el automóvil en movimiento y clavado en las cuchillas de contención, de nuevo el asesino se va con una enorme tranquilidad. Que haremos Natalia estamos solas Alex ya esta muerto, Julián y Valentina también, dice Cristina Muerta de miedo – n, no los se, supongo que tratar de vivir, dice Natalia ahogada en llanto de repente el asesino las ataca y apuñala a Cristina en el abdomen, Natalia sale huyendo impotente, por no haber podido salvar a su amiga, esta sola, y el asesino la persigue, su colegio es una cárcel y los cuerpos de sus amigos están por todos lados. Le parecía ya lejana la idea de que podía salir con vida de su propio colegio, las circunstancias y la cercanía de aquella sombra, le llenaban la cabeza de un total y absoluto terror que le corría por las venas como una enorme serpiente que pronto se la tragaría. Las ideas vagas y los recuerdos de sus amigos corrían por la mente de Natalia de tal manera que ya lo único que esperaba era una muerte segura a la vuelta de cualquiera de los corredores, su respiración era lenta y se movía como un ratón asustado esperando no convertirse en la cena de un gato. Pero la suerte parecía sonreírle, la puerta del colegio estaba cerca, y ahí, fue cuando sintió como su cabello era halado, con una fuerza sobrehumana y ella fue a dar contra el suelo y allí vio como su agresor se preparaba para darle el golpe que acabaría con su vida, lo único en lo que ella pensó fue: “¿en donde están las tijeras? Natalia se despierta, esta viva y no se lo explica, y allí ve que sus amigos tampoco están muertos, están dispuestos en orden, y en mesa redonda, alrededor de su profesor de física y de otros de sus compañeros de curso, Julián, Valentina, Cristina, y Alex están frente a ella quienes se despiertan al oír a Natalia Llamarlos, no entienden como es que están vivos, de repente y ante ellos su asesino revela su identidad, pero no lo pueden creer, es la profesora Lucia Jiménez, ¿No estaba muerta?. Boo, sorpresa, creían que yo me ofrecí solo para verlos bailar, pues no, también, para verlos morir, malditos, pero, pero porque – pregunto Valentina muerta de miedo porque, porque, dijo tomándola de los cabellos por que quería desquitarme de lo que le hicieron a mi hermana, pero que le hicimos esta loca, ¿quien es su hermana? , dijo Cristina – ah no saben que yo era la hermana de Liliana Jiménez, la niña que se suicido y que causo el asesinato por parte de mi padre, de todos los estudiantes de ultimo año de este colegio en 1980. Los deje de últimos porque, admiro que se hayan escapado de mi , sobre todo tu, Alex eres genial, de donde sacaste todos los datos del primer asesinato pregunto Lucia. le sorprendería lo que se puede encontrar en el Internet – OH ya veo, voy a tener que actualizarme con respecto al Internet, matare a Valentina primero porque siempre me han fastidiado las niñas que lo consiguen todo con su belleza, luego seguiré con Julián pues es el novio de valentina, luego con Cristina y por ultimo a mis dos favoritos, Natalia y Alex, a el de ultimas dijo señalando a Alex es por fastidiarme el asesinato de Liliana, el cual no pudiste impedir al final, pero lo mejor de todo esto es que yo no seré la culpable yo seré una sobreviviente, pues el culpable después de que ustedes mueran, se suicidara en su dirección, pues, será el director, quien pague por lo que yo hice, encontraran el resto de las tijeras en su oficina, seré como la niña que se salvo hace 25 años, lastima que yo haya tenido que matarla pues ella me vio en la fiesta y matando a uno de esos infelices, y fingí otro suicidio y escribí aquella inscripción en la pared ¿no es emocionante?. Pues déjame decirte que no mataras a nadie mas esta noche dijo Alex con un tono desafiante ah no ¿Por qué, si se puede saber? – Porque te voy a decir que fue lo que paso en realidad, Ah si, no me digas también lo sacaste del Internet dijo interrumpiéndolo pues, si, “La joven Liliana tenia 16 años era feliz en su nuevo colegio, y su padre la anteponía a su hermana mayor, la pobre e infeliz insignificante de Lucia, la cual le tenia un odio inmenso, quería matarla, y en mas de una ocasión la amenazo de muerte y había intentado asesinarla, ella vivía triste por eso y su padre supuso que era por la falta de adaptación a su nuevo colegio, a pesar de que ella dijera que esa no era la razón, un día cuando llego de clases su hermana, la ataco brutalmente trato de asesinarla, y lo logro, y luego fingió un suicidio, e imito a la perfección la letra de Liliana para escribir una carta culpando a sus compañeros de curso de su fatal decisión, esto era una mentira, pues Liliana se había adaptado muy fácil al colegio, pero su padre no lo creía así, y al morir su hija predilecta, ciego de furor asesino a todos aquellos estudiantes, el 21 de mayo de 1980, siguiendo los consejos de su hija Fernanda pues, ese, ese es tu verdadero nombre, tu mataste a tu hermana y causaste que tu padre cometiera el peor de los crímenes, pero ahí no finaliza todo, tu padre días después de la masacre, encontró una carta en donde, Liliana te culpaba de todo lo que a ella le pasara pues tu la habías amenazado en mas de una ocasión, tu padre al darse cuenta de todo, se ahorco preso de la desesperación, por lo que había hecho y sobre todo porque tu estuviste presente y lo ayudaste. Pero el dejo una carta en la que confesaba y te acusaba a ti del asesinato de tu hermana, pero escapaste y te llevaste todas las tijeras, no es cierto? Lo que te acabo de decir? ¿Eh? – Dijo Alex con orgullo de haberla desenmascarado, cállate, cállate maldito dijo Fernanda abalanzándose sobre el, que la recibió con un golpe que la mando al suelo, pues mientras contaba la historia se había desatado. Lucho con ella y le dijo: causaste la muerte de muchas personas hoy y hace 25 años, y dicho esto la golpeo, pero ella no dispuesta a rendirse, trato de lanzarlo por una ventana, pero la que cayo fue ella, rompiéndose el cráneo contra el suelo. Pronto llego la policía, y se inicio el reconocimiento por parte de los padres de las victimas que lloraban de una forma desgarradora, allí también llegaron los padres de ellos 5 que ya estaban preparados para lo peor, pero su angustia ceso al ver a sus hijos, heridos si, pero vivos. hay algo que me intriga todavía dijo valentina, ¿de donde diablos sacaste la historia de esa loca desquiciada? todos estuvieron de acuerdo con la pregunta bueno es muy sencillo dijo Alex con una sonrisa de pícaro el Internet es una buena arma, si, pero no hay nada mejor que robarle las pertenencias a una “loca desquiciada” como la profesora, “lucia” incluyendo sus diarios, no creen?, todos dejaron escapar una carcajada, ahora , Julián, Valentina, Natalia, Cristina y Alex habían sobrevivido oigan dijo Julián – ¿el salón se vera muy triste con solo 5 personas no creen? – todos a pesar de todo no pudieron evitar reírse otra vez, aunque todos sus amigos habían muerto, de lo que Julián había dicho, se abrazaron muy pero muy fuerte, al final todo había acabado. Virginia Hola, soy Alexandra y voy a contarles una historia, no muy estremecedora pero si muy dramática, por lo menos para mi. Yo tenía 13 años cuando sucedió todo, habíamos acabado las clases y para celebrarlo salimos mis amigos y yo a bailar a la Disco. Durante toda la noche me pareció ver una chica que no paraba de mirarme, pero sólo la veía por segundos, hasta que en cierto momento se me apareció frente a mi y empezamos a charlar. Al final nos presentamos, ella se llamaba Virginia y sinceramente me empezó a gustar mucho. Ella tenía mi edad y al parecer también se sentía atraída por mi. Cuando salimos de la Disco, le propuse acompañarla hasta su casa, pero ella se negó, aunque cuando insistí varias veces, me propuso algo: - Vale está bien, pero sólo acompáñame hasta el cementerio. ¿ Raro no?. Pero aún así lo hice, en ese momento estaba embobado y habría hecho cualquier cosa que ella me hubiese pedido aquella noche. Durante la caminata noté que ella temblaba, tenía mucho frío y le presté mi campera de jean, me lo agradeció con un beso en la boca y me dijo que me amaba. Nunca podré olvidar ese increíble sensación. Esa misma noche nos pusimos de novios. Al llegar al cementerio me despedí de ella, pero aun así me dio la dirección de su casa. Caminé de regreso a la Disco y no miré hacia atrás, pero en ese preciso instante sentí una brisa extraña en mi espalda y me giré. Virginia ya no estaba, y sólo había caminado unos cinco pasos aproximadamente. ¿Cómo lo hizo para esfumarse de esa manera?. Al día siguiente fui a su casa, a buscar mi chaqueta, bueno, evidentemente era una excusa para poder ver de nuevo a Virginia. Cuando llamé a la puerta salió una viejecita y le pregunté si estaba Virginia. Pero ocurrió algo inesperado, lo que me contestó la señora me dejó helado y por su expresión ella también lo estaba. Me dijo que Virginia había muerto asesinada hacía unos dos años. Una persona desconocida la violó, torturó y finalmente la mató. El lugar del asesinato fue en la ¡Disco!. Si, se rumoreaba sobre un fantasma en la Disco. Hacia dos años, la Disco era un prostíbulo, y ella trabajaba allí obligada por su padre. Finalmente la viejecita me contó el lugar donde enterraron a Virginia. El cementerio Valles, el mismo cementerio donde yo la había acompañado la noche anterior. Ese mismo día fui al cementerio y cuando llegué a su tumba, pude ver algo que me estremeció, lo ocurrido la noche anterior, no fue un sueño, fue real. Cubriendo la lápida estaba mi campera¡¡. Me llené de miedo y tristeza y lloré, lloré sobre su tumba y le juré venganza, atraparía a su asesino. Hasta hoy busco a Ed. J. Verdes, su asesino. No lo encuentro y creo que él me está buscando también………Para silenciarme
El Arquero del Bosque En lo alto del cerro detuve mi cansado caballo. Atrás había dejado la rala vegetación agarrada al suelo con gesto desesperado; el oleaje estremecido de las lagunas y los pajonales; la carrera incesante de las nubes por el ancho cielo y de sus sombras por la inmensidad desnuda de la pampa: el desolado paisaje donde reina el huracán. Hacia delante mi mirada tropezaba ahora con las abruptas montañas de las nieves eternas, en medio de cuyos boscosos faldeos se engastaba, como una esmeralda, el lago Winteke. Por entre riscos y calafates descendía la casi borrada senda que terminaba frente a la cabaña, rodeada de helechos y fucsias, donde Kupen cuidaba su fuego y guardaba sus recuerdos. Yo había pasado muchas tardes de aquel verano escuchándola con recogimiento y adentrándome en el arcano milenario de las tribus que, en su incesante deambular, habían marcado toda la extensión de la Isla Grande con el resplandor de sus fogatas, dando nombre al confín más austral del mundo: ¡Tierra del Fuego!. Kupen me miró llegar con un brillo complacido en sus ojos obscuros, y como si nunca hubiéramos interrumpido nuestra conversación, comenzó a decir-“No todo era paz en las tierras de Oneisin. Muchas veces los hombres se pintaban de rojo la cara, el pecho y los brazos, y los prudentes cazadores se convertían en fieros guerreros. En los faldeos de la montaña de Hantu acampaba una numerosa toldería cuyos habitantes gozaban de vida tranquila y feliz. Pero llegó un tiempo en que los niños de la tribu comenzaron a enfermar de extraño mal, y a pesar de los cuidados que se les prodigaron y de que el viejo Johon Koo usó de todas sus artes, no había día en que no muriera alguno. El llanto y el luto reemplazaron la alegría y la felicidad de antes. Una tarde, Koo, cuya ciencia resultaba impotente para curar a los niños, reunió a los ancianos y a los cazadores para revelarles que ya había descubierto el origen del mal: el hechicero Yoshken, el Johon de la tribu acampaba a orillas del lago Shaipot, movido por la envidia y usando ocultos poderes, era quién les enviaba el maleficio. El odio y la indignación exaltaron a los hombres de la tribu, que prorrumpieron en horribles gritos, clamando castigo; y esa misma noche, al amparo de la sombra y sin que nadie lo supiese, una partida de jóvenes ardorosos tomó el largo y difícil camino al lago, para poner fin con sus propias manos al maléfico poder que los estaba aniquilando. Al amanecer del tercer día corrió de boca en boca, en la tribu del lago Shaipot, la noticia de la terrible muerte de Yoshken, el poderoso mago, cuyo cuerpo estaba clavado al suelo de su Kaowe por flechas tan largas como las ramas del calafate blanco que crecía en la montaña de Hantu. Quedaba un solo camino de desquite: ¡la guerra!. La tribu de Koo, alertada por sus espías de la decisión de los hombres de Yoshken, no conoció descanso. El Johon puso bajo el mando de Rolio, un espigado y fuerte mocetón de mirada inteligente y actitud decidida, a los más jóvenes y osados cazadores, exigiendo de cada uno que regresara cada tarde con un guanaco sobre las espaldas. La tribu debía quedar bien aprovisionada de carne; las mujeres tendrían que preparar las capas que servirían de escudo y parapeto a los guerreros; los ancianos elegirían los nervios y los tendones con que se armarían las flechas y se torcerían las cuerdas para los arcos; los muchachos recién iniciados atraparían en las vegas y lagunas caiquenes y cisnes, y del bosque cercano, los más experimentados traerían los troncos de hayas y las ramas más rectas y firmes de los calafates para dar a cada hombre un arco nuevo y una nueva provisión de flechas. Ya no había horas de holganza, ni hombres echados sobre los quillangos, ni años escuchando embelesados viejas historias. Los jóvenes llenaban todo su tiempo adiestrándose en las tácticas del combate. Rolio los conducía en largas marchas por los cerros empinados, veloces carreras por la maraña del bosque, cruces de las aguas profundas y rápidas de los ríos, saltando entre las piedras o tomándose de las manos para resistir la correntada. Por las tardes ejercitaban su puntería sobre las aisladas parejas de bandurrias que cruzaban el cielo o la zigzagueante carrera del zorro entre las matas. Los más diestros artesanos preparaban los arcos y las flechas, usando con habilidad las toscas herramientas para sacar de bajo la corteza de las hayas la madera resistente y flexible que daría arcos tan largos que llegaban hasta el hombro del guerrero. De las ramas de calafate blanco, rajadas en cuatro y enderezadas al fuego, pulían otras tantas flechas y les aplicaban las agudas puntas de pedernal pacientemente tallado y las dos plumas de ala de cisne o caiquén que darían dirección a la saeta. Un día Koo dio la orden. Todo estaba pronto. Había llegado el momento decisivo. Se plegaron los toldos y las mujeres cargaron otra vez con sus hogares errantes. Los rayos oblicuos del sol fueguino alargaron una vez más sobre la pampa la silueta de una lenta caravana de sombras encorvadas por atávica servidumbre y agobiadas, ahora, por un incierto destino. Hasta las jovencitas ayudaban a transportar las provisiones y las armas de repuesto de los guerreros. Había que dejar a todos los hombres en libertad para la lucha. A las pocas jornadas, los vigías de ambas tribus dieron la voz de alarma. Las mujeres buscaron lugares seguros donde, en caso de que la suerte les fuera adversa, podrían esconder a sus hijos, tapándolos con ramas y tierra, alejándose luego a regular distancia para desorientar a los contrarios con grandes gritos y lamentos. Los guerreros de ambas tribus se situaron sobre unas lomas en campo abierto, semiocultos entre los bajos matorrales. La pampa se extendía entre un tupido bosque de robles y el cauce pedregoso de un río. Con los desnudos cuerpos pintados de rojo; sobre sus cabezas el oscuro cochel, cazador; pendiente del brazo izquierdo la capa de guanaco a manera de escudo, empuñando el arco con la diestra y tomando con los dientes la aljaba repleta de flechas, las dos líneas enemigas fueron acortando distancias hasta que quedaron frente a frente, observándose, sin decidirse a comenzar el combate. Los del lago Shaipot resolvieron entonces provocar a sus atacantes. Entre todas sus mozas eligieron a la más bella, la desnudaron y la obligaron a ponerse de pie en un promontorio fuera de los parapetos. Uno de los más feroces guerreros incitó a sus enemigos con gestos procaces, mientras les gritaba:” Estas son nuestras mujeres. Si son hombres. ¡vengan por ellas!.” El reto desencadenó la batalla con furia. Millares de flechas entrecruzaron su diálogo de muerte, incrustándose en escudos y defensas. Los gritos de guerra, las injurias y los alaridos de dolor llenaron el aire. Los hombres de la montaña de Hantu, excitados por el ánimo de venganza y por la tentación, cuya imagen era la bella adolescente, redoblaron su furor combativo. Sin embargo, el más esforzado de los guerreros se quedó inmóvil, atónito. Rolio había reconocido la figura que sus enemigos exhibían al frente de sus líneas. Allí estaba esa adorable muchacha que él viera apenas una vez en una de sus andanzas, pero que siempre llevaba en su recuerdo como el ideal del amor y la belleza. Allí estaba confundida de vergüenza por el escarnio que hacían de su pudor y expuesta al vejamen y a la muerte. Rolio salió de su estupor. De un salto se puso frente a las líneas, y en veloz carrera, entre el silbido de las flechas, esquivando con inaudita temeridad los dardos y las piedras, llegó hasta el pedestal donde se alzaba la joven. La súbdita acción de Rolio paralizó a los guerreros. Envolvió en su capa a la muchacha y llevándola en brazos desapareció con ella en el bosque cercano. Repuestos de la sorpresa, los enemigos, afanados los unos en apresar a la joven e impulsados los otros por el deseo de castigar al audaz raptor, se lanzaron contra los refugiados del bosque. En breve plazo los rodearon y fueron estrechando el cerco para evitar su evasión. Rolio se defendía con bravura, disparando rápidamente sus flechas, mientras señalaba a la joven un lugar seguro fuera del alcance de los atacantes. Pero ella, prendada del hombre que con su audacia la había salvado del apetito de unos y de la jactancia de los otros, se dispuso a morir a su lado. Rolio esquivaba hábilmente las flechas que iban a clavarse en los añosos troncos o se perdían en la tupida maraña de la selva. Los pájaros habían huido y el bosque milenario quedó silencioso. El cerco de los atacantes se cerraba inexorable. Detrás de cada árbol había ya un enemigo, pronto y despiadado. Rolio afinaba la puntería y a cada disparo suyo respondía un grito de dolor o el ruido de un cuerpo que caía pesadamente al suelo. La joven de la tribu del lago, cada vez más admirada del increíble valor del guerrero, recogía las flechas que caían cerca o arrancaba con gran riesgo de su vida las que se incrustaban en los árboles y con ellas rellenaba la aljaba de Rolio. La ayuda de la joven renovaba las fuerzas del guerrero, que multiplicaba su acción con mayor denuedo. Ya no luchaba por su vida. Luchaba por su recién nacida felicidad. Largo tiempo se prolongó el inaudito combate; la joven pareja no se rendía, y cada vez eran mayores las bajas debidas a los certeros flechazos de Rolio. Ya los rayos del sol se filtraban oblicuos por entre las altas ramas y no tardarían en llegar las sombras de la noche. Los atacantes, admirados ante tan denodada resistencia, resolvieron hacer una tregua. Los que fueran amigos antes y eran enemigos ahora, habían llegado a olvidar la verdadera causa de la guerra para unirse en un deseo común de venganza contra una pareja de jóvenes que demostraban estar animada por una fuerza sobrenatural. Y el viejo Johon Koo, aquel que sin calcular las consecuencias había lanzado a las tribus al combate, meditó largamente y dijo: -“Esos dos que contra nosotros luchan en defensa de sus vidas están unidos por algo mucho más grande que la venganza: el amor. Si nosotros, por venganza, nos juntamos, dejemos que ellos, por amor, ¡se unan para siempre!.”- Depusieron sus armas los guerreros y dejaron salir de la espesura a Rolio y su amada. Ella había recibido una herida en el dorso de la mano, pero no sentía dolor, la cicatriz le recordaría siempre que había detenido una flecha que iba certera al corazón de Rolio. Desde entonces, muchas lunas vivieron en paz ambas tribus a orillas del lago Shaipot y en las montañas de Hantu. El Johon Koo murió venerado por todas las gentes de Oneisin, pues fueron muchos los enfermos que sanó sacando de sus cuerpos los malos espíritus. Y Rolio, el arquero del bosque, y su mujer fueron felices en medio de la algarabía que en torno a su Kaowe elevó la ronda alegre de sus muchos hijos.” La anciana Kupen cerró los ojos como para evocar mejor sus lejanos recuerdos, y su rostro se iluminó con una vaga sonrisa... Le dije suavemente –“Kupen, no me has dicho el nombre de esa bella muchacha de la tribu del lago” – “Lo he olvidado. ¡Ha pasado tanto tiempo!. Y cuando Kupen empuñó la rama de roble para avivar las brasas, observé que el dorso de su mano derecha estaba surcado por una antigua, casi invisible cicatriz. El Septimo Piso Esto es real es más que una leyenda urbana. La locura es muy peligrosa en esta y en la otra vida. Bien se sabe que en los hospitales hay muchas historias pues es un umbral de la muerte, mientras se esta acostado en una camilla personas con batas blancas a tu alrededor de ellos tienen el control de tu vida y cada decisión que toman puede ser benéficas o fatales para ti. La historia comienza en un séptimo piso de un hospital en Monterrey (México), todo era normal nada fuera de lo común pero un día una enfermera sufrió la perdida de su esposo e hijos, dejándola sola llegó a pensar que había ocurrido por estar demasiado tiempo atendiendo a los enfermos. Ella culpaba a los enfermos por su pérdida, buscó venganza en cada habitación y la situación de salud de los pacientes empeoraba y morían uno tras otro. Nadie sabía que es lo que ocasionaba la muerte de los pacientes. Un día un doctor sorprendió a esta enfermera suministrando un medicamento dañino a un paciente, trató de detenerla pero ella se dio a la fuga, en su intento de escapar no encontró salida y se refugió en el cuarto de limpieza, se ocultó en la esquina de aquel cuarto y se cortó las venas, se suicidó. Pasó el tiempo y todo paciente que era atendido en el séptimo piso moría por situaciones desconocidas; un paciente grito histéricamente, fue atendido de inmediato al verlo el estaba aterrorizado pues dijo haber visto una enfermera con aspecto pálido, varios pacientes doctores y enfermeras habían visto lo mismo. Así que los dueños del hospital no tuvieron más remedio que clausurar el séptimo piso. Esto es real, aun el piso esta clausurado y si vas por el elevador al presionar el numero 7 hace caso omiso y no se puede parar en la planta. Por las escaleras las puertas están selladas para que nadie pase...
Misteriosa Casa Este hecho ocurrió en un punto de mi país, Chile( no voy a dar datos acerca de donde nos ocurrió ésto, es por un pacto que hicimos), eramos un grupo de amigos en la cual uno de nosotros sobresalía mucho en cuanto a hacernos reír y además él era muy valiente en diferentes dificultades que se nos presentaba, estábamos acampando en un lugar de noche en medio de una fogata, cantando y contando diferentes historias graciosas que nos ha pasado en nuestras vidas, a mi me dio ganas de orinar y me fui a un lugar alejado, acompañado de mi sobresaliente amigo, cuando estábamos orinando, de pronto vimos una imagen que estaba justo al frente de nosotros, no sabíamos que es lo que era, era como una sombra que nos acechaba mirándonos, de primera nos atemorizamos, pero después mi amigo se largó a reír diciendo que era solamente un animal asustando, y fue en busca de él, yo asombrado por ésta determinación me quedé esperándolo, y volvió después de media hora, siempre con su sonrisa a flor de piel, y me dijo justamente que era una codorniz que estaba asustada, bueno, después al volver al grupo, éstos nos dijeron que había una imagen que los estaban mirando, y esa imagen era la misma que habíamos visto nosotros, pero ellos dijeron que éste hacía un ruido extraño como diciendo que saliéramos de aquí, después de meditar el asunto, a esto eran como las 2:00 de la madrugada, salimos del campamento asustados, y después de caminar y caminar nos topamos con una casa sin grandes dimensiones, pero nos llamó la atención porque era muy tenebrosa y estaba muy alejada de la ciudad en medio de un bosque, y como siempre mi amigo él que sobresalía más dijo que era no más que una indefensa casa, nosotros no queríamos entrar, pero como siempre mi amigo que era más valiente y aventurero que nosotros se atrevió a entrar, en medio de nuestros consejos de que no entrara, el más se entusiasmo y entró de golpe, incluso cerrando la puerta, nosotros nos quedamos afuera esperándolo, sentimos ruidos de pasos que desconocíamos, rasguños en las paredes y en las puertas, nos asustamos y lo llamamos para que saliera, ni siquiera nos atrevíamos a golpear la puerta ya que esta casa era demasiada tenebrosa, esto era como una pesadilla, uno de mis amigos huyó despavorido en dirección desconocida, no puedo describir con palabras nuestra experiencia vivida, seguíamos llamándolo hacia la casa, y de pronto se dejó de escuchar estos ruidos, y a los pocos minutos salió sonriendo...pero con una sonrisa malévola, nos quedamos estupefactos mirándolos sin decir ninguna palabra, y seguimos nuestro camino a casa, él caminaba pensativo y con su cabeza agachada, llegamos a nuestra ciudad al otro día sin dormir nada, pero no teníamos sueño ya que con la experiencia vivida no queríamos dormir, mi amigo desde entonces ya no es el mismo, ya no nos hace reír, está muy pero muy serio, puede pasar toda un día llorando acerca de cualquier cosa, está muy sensible, y sólo nos queda preguntar ¿Qué fue la imagen o sombra que vimos cuando estábamos orinando? ¿Hacia qué dirección se fue corriendo mi otro amigo despavorido?, ya que no lo hemos visto por ningún lado, y otra pregunta más importante...¿Qué habrá visto mi "gracioso amigo" en esa casa? Después que me pasara este suceso, vivo con mucho temor, realmente fue algo espantoso... Amanece en la ciudad, con un clima no muy clima agradable, con nubes negras a punto de llover, escucho que me llaman, son mis amigos, esta vez voy a dar nombres, pero ficticios obviamente, mi gracioso amigo se llama Alexander, yo me llamo Tom, mis otros amigos se llaman, Pablo, Luis, Andy, en el momento en que me llaman yo estaba escribiendo una historia llamada "Mi querida Angelina", estaba terminando mi historia cuando salgo para saber que es lo querían mis amigos, ellos tienen planeado buscar a mi amigo desaparecido llamado Xavier. yo, Tom: ustedes están seguros de que quieres hacer eso. Pablo: la verdad, sí, ya que nos tiene muy preocupados y angustiados Andy: alertemos al pueblo Luis:... Tom:empecemos a buscar entonces. Alertamos al pueblo, quienes se sintieron muy conmovidos con lo ocurrido y empezaron a ayudarnos con la búsqueda. Mucha gente empezaron a buscar por entre los alrededores, incluso gritando su nombre: "Xavieeeerrr, Xavieeerr", solamente se escuchaban ecos, se repartieron entre grupos para seguir buscando. Pasamos todo el día recorriendo lugares, cayó la noche, yo entré a mi casa para buscar linternas, un pequeño niño me seguía: niño: te ayudo Tom: mmm, bueno, ayúdame a sacar las linternas que tengo en este cajón, el niño empezó a ayudar, mientras afuera seguían buscando a Xavier, quién misteriosamente se había desaparecido: "Xavieeerrr, donde estas,..." gritaban los padres de éste, mientras que yo seguía sacando las cosas del cajón y se la pasaba al muchacho que me ayudaba, quién era hijo de unos vecinos muy queridos de este pueblo, cuando de pronto me mira fijamente a los ojos. Tom: que te pasa, niño. El muchacho no decía nada solamente me miraba, de pronto me dijo:"cuídense todos ustedes", dejo las cosas tiradas en el suelo, y salió de la casa, yo no tomé mucho en cuenta esas palabras. Salí de la casa con varias linternas en mis manos, le pasé una a Pablo, y otra a Andy, luis no estaba con ellos Tom: donde está luis Andy: me dijo que quería ver a Alexander Tom: ¿y porqué? Andy: quería preguntarle acerca de los que vio, la verdad es que no creo que le diga lo que pasó Tom: Pablo, porque no vas adonde luis, yo voy con Andy a seguir buscando Pablo: de acuerdo, en cuanto sepa algo los llamó Seguimos buscando, caminamos kilómetros y kilómetros, mientras que yo pensaba en la actitud de ese pequeño niño, a lo lejos veo al padre de Xavier, quién viene caminando rápido hacia mí y me dice: "Tom, nosotros conocemos un lugar en donde podría estar él" "ustedes sigan buscando aquí, ya que podría pasar cualquier cosa, ¿ok?, yo le dije "esta bien don García, ¿y los otros?", don garcía me dijo:la verdad es que los perdí de vista, pero si sé donde están", "entonces nos vemos"le dije."esta bien".Nos separamos con Andy, cuando de pronto vimos algo cruzarse entre nosotros, era el pequeño niño corriendo como si algo lo perseguía, nos miramos y lo perseguimos: Andy: hey, niño, espéranos. El niño seguía corriendo Niño: mi papá me mandó a buscar a alguien, para que se encuentre con él. Seguíamos persiguiéndolo sin parar ya que el camino estaba muy oscuro, no podíamos ver hacia donde íbamos, solamente veíamos la imagen del niño corriendo: Tom: oye tú, porque me dijiste eso? el niño no me respondió y siguió corriendo, hasta que...oh no, estamos frente al bosque en donde nos ocurrió ésto. Tom: no puede ser, el bosque de nuevo Andy: no lo puedo creer, y el niño va a entrar. Tom: hey niño no entres. el niño entró y siguió corriendo, Andy tropezó con un árbol y cayó herido, y me dijo ensangrentado: "no Tom no me ayudes, sigue al muchacho", yo le hice caso, y entre al bosque, el niño no paraba de correr, hasta que de pronto disminuyó la velocidad y paró, yo igual disminuí la velocidad y miro a mi derecha...y veo de nuevo esa misteriosa casa, un hielo me vino al cuerpo, me paralicé por completo y empecé a caminar despacio hacia el niño, el niño estaba de espaldas estático: "hey niño, voltéate despacio por favor, no te quedes ahí cerca de la casa", el muchacho no me hacía caso, estuve muy cerca de él, cuando de pronto me mira repentinamente, se da vuelta y abre la boca dando un grito y su cara era diabólica, atraviesa la puerta de la casa y entra, yo simplemente...me oriné, me di vuelta y empecé a correr con todas mis fuerzas, sentía que algo me perseguía, pero yo seguía corriendo, pareciera que tuviera cuatro piernas, vi de lejos a Andy, me vio que venia corriendo y empezó a ponerse de pie: Andy:que pasó, porque vienes así. Tom: no querrás ver lo que vi, no era el niño, él puede que esté muerto, corramos y salgamos de esta ciudad. Andy me obedeció y corrió conmigo, cuando corríamos, vimos a los lados esa imagen que vimos cuando estábamos acampando, diciéndonos algo como salgamos de aquí,esa imagen me pareció conocida, sí era conocida, es, es... Xavier no puede ser, quedamos estupefactos... y así fue al llegar a la ciudad y a nuestra casa, vimos los vecinos irse rápidos de aquí en sus camionetas, nosotros hicimos lo mismo, no sin antes buscar a Alexander. Tom: como estás, Alexander Alexander: no muy bien Tom: prepárate porque nos vamos de aquí Andy: has visto a luis y Pablo? Alexander: no los he visto. Tom: pero como si ellos quedaron en venir a hablar contigo. Alexander: quizás se fueron de aquí también. Andy: puede ser, ya salgamos. Salimos directo a nuestras camionetas. Una gran cantidad de automóviles salían de la ciudad, ¿qué habrán visto ellos?, después ante nuestra desesperación no encontrábamos el camino, el único camino que está disponible es por el bosque, no lo podíamos creer, mientras conversábamos veíamos a las camionetas de nuestros vecinos cruzarse entre nosotros entrando al bosque, nosotros tuvimos que hacer lo mismo, y entramos, la mamá de Alexander llamaba desesperada por teléfono, nosotros no tomábamos en cuenta ninguna cosa que no fuera el camino, hasta que llegó el momento de cruzarse por la casa, pasamos a toda velocidad, yo vi a lo lejos unos jóvenes como nosotros acampando en el bosque, yo no me atrevía a abrir ni siquiera la ventana para advertirles. ¿dónde estará Luis y Pablo? me preguntaba, cuando me volteo a mirar a Alexander, él me miraba con una sonrisa malévola, pensativo me quedé sentado en el auto, iba manejando Andy, algo me hizo voltear a mirar la casa de nuevo... de pronto veo que la misteriosa casa en unas de sus habitaciones se enciende una luz... Ha pasado algún tiempo después de lo acontecido en aquella casa, la verdad es una experiencia que nunca más quiero vivir y tampoco se la doy a nadie. Estoy en casa de una tía abuela, ella me cobijo amablemente en su hogar, en ese tiempo estuve con doctores y psicólogos (al igual que algunos de mis amigos), la imagen de ese niño me atemorizaba cada vez que me iba a acostar, o cuando pasaba por algún lugar oscuro, o simplemente cuando pensaba inevitablemente en él. Alexander y Andy me venían a buscar como lo hacían todos los fines de semana a salir y para despejarme de lo ajetreado y pesado de la semana. Pablo y Luis estaban en una discoteca bailando y haciendo de las suyas, como lo hacían siempre. Yo, en éstas últimas semanas no estaba con mucho ánimo y buen humor, entonces decidí quedarme en casa con mi tía y cuidarla ya que ella estaba muy enferma, con gripe, y la noche estaba muy fría. Ellos me dijeron que se quedarían un rato más conversando conmigo y con mi anciana tía. Luego de estar contándonos anécdotas y distintas situaciones que nos han pasado, Andy y Alexander salieron a divertirse, me dijeron que saldrán con Pablo y Luis a juntarse con algunas muchachas que habían conocido. Estos últimos días fueron normales, aunque escuchaba algunas veces hablar a mi tía abuela sola, pero cada vez que iba hasta su pieza, ella estaba durmiendo moviendo sus brazos y murmurando. No le tomé mucho en cuenta, pero era casi todas las noches que a mi tía le pasaba eso... Una noche estaba sólo viendo televisión, mi tía estaba en su habitación, sentí pequeños pasos en el segundo piso de la casa, cerca de mi dormitorio. No tomé cuenta aquello, ya que estaba muy entretenido viendo una película. Hasta que esos pasos después no eran pequeños, sino que hacían mucho más ruido. De primera pensaba que era mi tía, pero no...desconocía esos pasos. Me preocupe un poco y fui a ver de que se trataba, no sin antes tomar un madero que saqué del patio, por si era un ladrón. Subí muy despacio los peldaños de la escalera, tenía el madero muy firme en mis manos, mi respiración de a poco aumentaba cada vez que me acercaba a mi habitación. La puerta estaba abierta completamente, con pasos lentos continuaba acercándome al dormitorio. Estaba en el pasillo del segundo piso, estoy justo frente de mi pieza, antes de entrar, miro para ambos lados y entro. Estaba todo muy oscuro, mi tía me había dejado la habitación más grande para mí, antes esta pieza la ocupaba su hijo, quién ahora se había ido a trabajar al extranjero. Estaba un tanto nervioso y asustado, trataba de prender la luz, pero por los nervios no la encontraba. Estaba a punto de encontrar el interruptor, y siento que algo pasa por sobre mis orejas y que queda insertado en la muralla. Muy asustado prendí la luz, y descubro que en la muralla había un cuchillo metido en la pared, entre la oscuridad del pasillo, me di media vuelta, y veo unos pequeños pies corriendo hacía la habitación de mi tía. Curioso salí de mi dormitorio, hasta que siento a mi tía gritar con fuerza, apresuré mis pasos casi corriendo y abrí la puerta con rabia. Al entrar no veía absolutamente nada anormal, pero mi tía estaba en su cama moviendo rápidamente sus brazos, como si alguien la estuviera atacando –“¡tía!, ¡tía! ¿qué le sucede, tía?”- , ella no me decía nada, hasta que se calma y me dice repentinamente –“esos ojos, esos ojos....”. Realmente me dio mucha lástima al ver a mi tía gritando y diciendo cada palabra con mucha tristeza. Llamé a una ambulancia, los enfermeros no se tardaron en llegar y la atendieron. Estos me dijeron que se la iban a llevar al hospital ya que ella estaba en estado de shock, yo acepté y los acompañé. En el trayecto, llamé a mis amigos y les conté lo sucedido. Ellos no dudaron en venir a acompañarme. Y así fue, ellos estaban en el hospital conmigo calmándome, ya que estaba muy nervioso por lo que le pasó a mi querida tía. –“es él, es el niño que me está asustando, o simplemente me quiere hacer daño...pobre tía, me dio mucha pena al verla así” – “pero, ¿estas seguro que es el niño, Tom?” – me decía Andy – “sí, yo se que es él a la perfección, pero como les decía, el niño me quiere hacer daño, y lo está haciendo a través de mi tía, porque es más débil o .......” – “ o tal vez te esté tratando de decir algo, ¿no crees?” interrumpía tímidamente Alexander –“sí, puede ser eso” – “y ahora ¿qué piensas hacer” me decía Pablo “me gustaría volver al bosque...y aprovechar a buscar a Xavier” . Todos quedaron en silencio – “pero si los están buscando la policía, no crees que debamos seguir esperando” – “puede ser Luis, pero ya han pasado más de tres meses desaparecido....Ese niño...en estos últimos días es como si yo estuviera viviendo con el niño en su casa”. Seguíamos conversando, hasta que la puerta de la sala donde estaba mi tía se abre, y sale un médico y me dice –“su tía está fuera de peligro, no se preocupe, aunque estuvo a punto de morir por su vejez, pero ahora no hay de que preocuparse” aliviado le pregunté –“¿puedo entrar a verla?” – “no señor, ella ahora está descansando, te mandó saludos, ella antes nos pidió el teléfono y por lo que me dijo, ella estuvo hablando con una sobrina, quién va a venir exclusivamente a atenderla, para que tú puedas hacer tus cosas y no preocuparte mucho por ella, ¿estás tranquilo ahora?” – “sí, ahora estoy mucho más tranquilo, muchas gracias doctor” – “no hay de qué, mañana le daremos de alta”. Pasaron a todo esto tres días de que pasara esta situación. La sobrina de mi tía, quién ya estaba en casa atendiendo a mi tía, ella también es de avanzada edad, tiene 60 años y con mi tía que tiene 80, se contarían anécdotas y otras cosas de su época, así que mi tía se iba a entretener con ella. Salí de la casa, me estaban esperando los chiquillos en la camioneta de Andy, uno de ellos me dijo –“¿estás listo?” – “sí, estoy listo vamos”. En el camino hasta el siniestro bosque, le pregunté a Alexander –“¿y donde está Pablo?” – “lo llamaron para que él ayudara también a buscar a Xavier” – “está bien”. En el camino, no nos dirigimos palabra alguna, sólo pensando si es que lo que estábamos haciendo era una locura, pero yo lo único que quería era terminar ya con esta situación. Luego de un largo trayecto, por primera vez nos concentramos en algo todos al mismo tiempo….claro, el bosque, nos miramos sin hablar nada. Nos desviamos de la ruta principal y entramos a éste. El camino era muy pedregoso, la camioneta de Andy se movía por ese motivo, los árboles que rodeaban el bosque nos impedía por momentos ver el camino con claridad. La noche estaba muy fría, el silbido del viento nos acompañaba en ésta incierta búsqueda…en la búsqueda de la verdad absoluta…en esa verdad que se reflejaba en un niño…en éste niño fantasma, ¿Qué es lo que querrá?, ¿Por qué Alexander insistía en no decirnos nada?, pareciera que éste momento lo estuviera esperando él con ansias, desde lo que pasó en aquella casa, como decía antes, Alex ya no era el mismo de antes, ya no era el chico bromista que conocíamos, incluso lo encontraba muy débil, como si estuviera a punto de desvanecerse, de desmayarse, de perder la conciencia. Seguíamos sin ver nada anormal, estábamos muy extrañados –“deberíamos bajarnos acá y seguir el recorrido a pie, ¿Qué les parece?” – “bueno, paremos aquí, justo en éste gran árbol” me decía Andy. Y así fue, apenas mi amigo estacionó su camioneta después del largo recorrido, nos bajamos y empezamos a caminar. –“no creo que podamos ver nada” me decía Luis – “no sé… en realidad… a lo mejor todo esto es sólo una mera coincidencia y que el pequeño que se aparece en casa de mi tía, es un chico que querrá atención o, que vivió allí por algún tiempo, un día mi tía me decía que en la población que estamos viviendo, ocurrió un accidente, hubo un incendio en la casa que está al frente de nosotros, y que murió un niño, decían que éste era muy inquieto y maldadoso, y que probablemente fue él mismo que por jugar y sin querer prendió fuego a su propia casa” estuvimos callados por largo rato– “mmmm, si, tal vez es solamente eso, volvamos a casa mejor” decía Andy. Y eso fue todo, estábamos volviendo a casa y pensando que la misteriosa casa, que tanto temíamos, fue sólo algo extraño que nos pasó solamente y esperamos que Alex algún día nos diga realmente lo que pasó…. -“sssssshiiiiiiii….sentiste eso Tom” decía Alex – “¿Qué cosa?” – “ese susurro”. Por vez primera, no sentía ningún susurro, hasta que el viento nuevamente comenzaba a soplar, ésta vez más intensidad, hasta que Andy me dice –“¿viste eso?” – “¿Qué viste, Andy?” – “unos ojos extraños que pasaron al frente mío” – “tal…vez sea…un puma o cualquier otro fe..felino” decía Luis, un poco tembloroso. No éramos nosotros cuatro quienes estábamos entre los arbustos, sentíamos un quinto, no lo podíamos ver –“Pablo, ¿eres tú?”, nadie respondía. De pronto Alexander da media vuelta y se queda estático –“¿Qué te pasa Alex?” – “es…es…ES EL NIÑO…CORRAMOS” gritaba éste. Lo quedé mirando extrañado, me di media vuelta y vi a lo lejos que los arbustos se doblaban y caían, como si alguien estuviera corriendo agachado. No tuve otro remedio que hacerle caso, corrí hasta la camioneta, atemorizado al descubrir unos ojos blancos que nos perseguía entre la oscuridad. Giré para mirar a los chicos y descubro que ellos estaban muy lejos de mí, sorprendido corrí aún más rápido, sentía un leve respiro en mis oídos, no quería mirar, pero mi curiosidad me ganó y miré a mis espaldas, aún esta extraña presencia nos perseguía. Fue tan sólo por segundos en que ya no vi nada a mi alrededor, al girar tropecé con una roca, y por el impacto, rodé unos buenos centímetros, hasta que al parecer había entrado a una especie de cueva, sentí un golpe detrás. Me levanté enseguida y traté de salir, pero me era imposible mirar por si había alguna salida, estaba todo mucho más oscuro, movía mis brazos tratando de encontrar algo entre la oscuridad, pero nada, ya no nos perseguían. Sentía a los muchachos llamarme, pero apenas los escuchaba, traté de caminar, pero torpemente me lastimo en la cabeza con algo de madera. Al golpearme, se caen unos arbustos, una leve luz iluminaba mi camino, descubro que estoy dentro de una vivienda. Desde la ventana, miré a los chicos quienes me estaban llamando, sonriendo empecé a abrir la puerta, pero ésta no abría. Alzo mi vista y veo a Alexander mirando con terror la casa y también al verme a mi dentro de ella. Un gran escalofrío me dio en el cuerpo al percatarme que estoy dentro de la siniestra casa. Traté de abrir con fuerza la puerta, daba golpes de puños, pero era imposible, estaba muy atascada. Me calmé un poco, respiré profundo, miré a los muchachos quienes, aterrorizados me indicaban con el dedo índice que mirara a mis espaldas. Hice caso, pero no había nada –“no lo puedo creer, no lo puedo creer, estoy dentro, no puede ser” pensaba, hasta que en una habitación siento unos ruidos, como si dejaron caer algo al suelo. –“por favor, señor, no permitas que muera, quiero saber la verdad…sólo la verdad” dije y comencé a caminar tímidamente dentro de ésta. A pasos lentos me dirigía hasta una de las habitaciones, veo cuadros antiguos con telarañas a mi alrededor, los pasos que daba hacía levantar polvo, me picaba la nariz, me la rascaba nerviosamente, ya que era alérgico. Descubro escaleras hacia un segundo piso, una puerta que daba a un subterráneo, juguetes, copas de vino, etc. Nuevamente siento un ruido, esta vez a mis espaldas, me quedé quieto para ver que es lo que pasaría, pero nada. De reojo, veo una extraña presencia de pie, cerré los ojos por un momento y los abrí, éste fantasma ya no estaba, seguí caminando y dije un poco en voz alta –“aquí estoy niño, aparécete, ¿Qué es lo que quieres conmigo?, ¿Por qué me buscas?, lo único que quiero que todo esto termine, quiero vivir en paz y en armonía, dame esa oportunidad por favor, y dime de una vez todo lo que quieras decirme”. Mi sangre se heló al sentir unos dedos que me empujaron suavemente hasta un dormitorio, pero que me hicieron mover, miró atrás…pero nada. Abrí lentamente la puerta, ésta daba ruidos ensordecedores…veo una cama, también veo un traje colgado de las fuerzas armadas de Chile, veo un cuadro con una foto que salían dos ancianos…algo o alguien estaba al lado mío nuevamente, no veía al niño por ninguna parte. –“¿quién eres tú?” decía asustado pero ansioso si es que ésta presencia me respondía, no fue así. –“no te tengo miedo, te voy a mirar”, al hacerlo, veo a un anciano con barba y canoso quién me estaba mirando fijamente, su cara era malévola, atemorizado caí al suelo, éste trataba de hacerme daño, pero no podía…me di cuenta que no tenía piernas...me levanté rápidamente, al hacerlo el anciano abrió su boca y dio un grito desgarrador, caminé hasta el segundo piso y me escondí detrás de un escritorio – “quiero salir de ésta, quiero salir, ¿Dónde estas niño? ¿Dónde éstaaaaaaaaass?” grité. Miro alzando mi vista y veo a una anciana y un niño a lo lejos…éstos sí tenían piernas…caminaban hacia mi, pero caminaban muy torpes de un lado para el otro, sus miradas estaban perdidas. Reconocí al niño, pero nunca había visto a la mujer, mi corazón no paraba de latir aceleradamente, me levanté, tropecé y caí sobre un sillón, me senté, quería salir de aquí, pero con el miedo extrañamente no podía. La luz de la gran luna iluminaba el lugar donde yo estaba, miré hacia la ventana, no estaban los chicos, me giré nuevamente, y sorprendido tenía al niño mirándome a un centímetro de mí, y me tapaba los ojos. Varias imágenes pasaban por mi mente en tan sólo segundos, veía una familia…estaban sonriendo, comían, luego cantaban, veía al niño vestido de escolar…veía a la mujer igualmente de la mano con él, veía al niño con varios juguetes a su alrededor, sonreía…hasta que en la puerta principal, entraba un viejo, estaba enojado, emborrachado…veía que la señora trataba de calmarlo, ya que venía alterado, pero el viejo le pegaba, ella cayó al suelo, y le seguía pegando puntapiés en el suelo…veía al niño llorar, corrió hasta su abuelo y lo abrazó para que se calmara, pero éste estaba muy borracho y empezó a ahorcar al chico, y luego lo apuñalaba con su cuchillo que había sacado entre sus pantalones, él no podía respirar…hasta que yo veía al niño caer al suelo sin signo vital…la señora empezaba a gritar, el viejo la hacía callar…hasta que el viejo rompe un vidrio, saca una escopeta, y asesinaba a su mujer dándole infinidades de disparos sobre su cuerpo…luego éste arrastraba a los cuerpos hasta el subterráneo de la casa, abría la puerta y los tiraba rodándolos escaleras abajo…yo veía después que el viejo se sentaba en un sillón, sacaba una botella de ron y le daba grandes sorbos, luego de un largo rato, tomó su escopeta, y se suicidó disparándose en la cien…el niño sacó su mano, abrí mis ojos y ya estaba viendo normalmente, pero continuaban estas presencias al frente mío…ya no sentía miedo, sentía lástima al ver al niño mirándome con tristeza, no era malvado finalmente, sólo quería que lo ayudase, se parecía mucho al hijo de unos vecinos que vivían cerca de nosotros, su cara diabólica sólo reflejaba el tormento que el viejo le hacía pasar a éste. Hasta que de pronto veo que miran aterrorizados a su alrededor, veían al anciano quién estaba subiendo al segundo piso, el viejo endemoniado nos miraba con rabia, con mi corazón aún latiendo aceleradamente y sacando fuerzas de flaqueza lo encaré –“¿maldito viejo decrepito, como se te ocurre acabar con su niñez, su feliz niñez…no te tengo miedo, ahora que sé todo, te vas a ir derecho al mundo donde perteneces…AL INFIERNO” decía agitado, éste trataba de hacerme daño, pero no podía –“tu nunca podrás hacerme daño, viejo de mierda, NUNCA” le dije con una rabia que yo mismo me preguntaba de donde lo saqué. El viejo se iba rápidamente, atraviesa una pared y se iba a la calle. Pero cuando pasó eso, al poco rato, se cerró la puerta principal con un fuerte golpe –“¿quién es?” nadie contestó. Miré a un lado y vi al niño con la anciana aún asustados en un rincón –“ya todo pasó, ya no vendrá” – dije , pero seguían asustados. Hasta que los dos gritan repentinamente, no alcanzó a mirar a mis espaldas, cuando siento que me entierran un cuchillo en uno de mis hombros, el niño gritaba más fuerte y sacudía su cabeza, siento que me dicen –“¿quién es el más gracioso ahora?” – esa voz la reconocía, miró y se trataba de Alexander, pero su cara era demoníaca, caí al suelo, me detuve a mirarlo un rato y realmente no era él, de unos ojos café oscuro, ahora los tenía de un color mezclado entre rojo y algo verdes, y su rostro lo tenía arañado –“¿Qué estas haciendo Alex, amigo?, me enterraste un cuchillo” – “espero que te mueras, Tom, ya no me simpatizas” me decía y nuevamente me lo enterraba, pero ahora en una pierna –“AYYY¿Qué le hiciste a Andy, y a Luis? ¿Dónde… están?” – “muy pronto tú estarás con ellos”. El niño y la anciana fantasma miraban a Alexander aterrorizados, mientras éste seguía torturándome – “tu no eres así, estás poseído por el viejo, tú no eres débil, tú puedes con él, SÁCALO DE TU CUERPO…” Alexander sacudía su cabeza reiteradas veces, repentinamente me decía –“no puedo”, pero nuevamente me atacaba mirándome con recelo, me hacía demasiadas heridas en todo mi cuerpo. Mi tía abuela a menudo iba a la iglesia, y un día me dio un rosario, me acordé que lo llevaba puesto, me lo saqué, esquivé el ataque de Alex, le agarré el brazo, lo abracé por la espalda, y le puse la cruz en la frente. Alexander…o sea el viejo empezaba a gritar como loco, ensordecedoramente-“NOOOO, DEJAME MÁLDITO…”. La cara de mi amigo era igual a la niña que vi en una película llamada “El Exorcista”, yo justamente estaba exorcizando a mi amigo, quién de a poco estaba volviendo a la normalidad. Al terminar, el fantasma del viejo sale del cuerpo de Alex, y se desvanece mirándome con miedo. Alexander y yo caímos al suelo agotadísimos, éste cae inconsciente, yo estaba haciendo lo mismo, no sin antes ver al niño y su abuela desvanecerse mirándome y yéndose a las alturas, el rostro del niño que tanto nos generó terror, esta vez fue normal y risueña, leí sus labios que me decía –“gracias...”, sonriéndome tirado en el suelo me desmayé. Desperté en un hospital, abrí mis ojos lentamente y mi sorpresa fue muy grande al ver a Xavier al lado mío –“pero amigo, ¿Dónde estabas?, nos tenías preocupados a todo el mundo” – “sí ya lo sé” – “¿y donde estabas?” – “no sé iba corriendo, tropecé y caí, me golpee la cabeza, desperté en un lugar muy oscuro, en una especie de cueva” lo miré asombrado –“yo también pasé por lo mismo, veía todo oscuro, oye ¿lo que te pasó a ti, tiene algo que ver con la misteriosa casa que vimos?” – “¿de qué misteriosa casa me estás hablando Tom?...lo mío…fue algo ajeno a lo que te ocurrió a ti…cuando iba corriendo, algo me seguía, no quise mirar, hasta que me pegué en la cabeza” - se detuvo un poco y siguió –“ creo que lo que me pasó a mi, podría ser más aterrador que lo tuyo, o posiblemente lo tuyo fue más aterrador de lo que me pasó a mi, no sé, estoy muy confundido…pero por mi propio bienestar, no diré nada, pero absolutamente nada,¿me entiendes?, me lo llevaré a la tumba…¡pero yo vengo a verte a ti!....¿como estas ahora?...” – “bien, ahora estoy bien, se que todo terminó, el niño no era malvado, supe toda la verdad…¿y donde está Luis y Andy?” – “no te preocupes, ellos están bien, están en la sala del tercer piso del hospital”. En ese momento entra el mismo doctor quién atendió a mi tía abuela y dice –“se acabó las visitas” – “bueno Tom me despido, no te has dado cuenta, está Alex al frente tuyo” – “ah, verdad, me parece que está durmiendo” – “así parece, bueno Tom espero que me visites cuando salgas” – “eso haré, adiós Xavier”, No quería pensar mucho lo que me dijo él acerca de su desaparición, sólo quería pensar en descansar y dormir. Me doy cuenta que Alexander estaba despierto mirándome fijamente a los ojos y me dice –“te quiero mucho amigo” – “yo también te quiero compadre”.
Invocación Equivocada 28 de enero 23:08 Querido diario: Hoy me lo ha vuelto a pedir. Sí, de nuevo: parece que Julio realmente quiere hacerlo. Tal como dije ayer, le respondí un rotundo NO. Sé que es mi mejor amigo, pero me está pidiendo algo realmente desagradable... 29 de enero 23:26 Querido diario: Al final he tenido que hacerlo. Sí, he aceptado. Sé que es una locura, pero yo soy la única persona a la que puede recurrir; voy a ayudar a Julio a contactar con Verónica, su difunta madre. Debe haber sido muy duro para él perder a la única familia que tuvo nunca. 30 de enero 23:13 Querido diario: Lo hemos hecho. Julio y yo hemos invocado a Verónica con la ouija, en el comedor de su casa. La verdad es que ha sido bastante inquietante, sólo hemos tenido el valor de formular una pregunta al tablero: “¿Estás ahí, Verónica?” dijimos al unísono. Lentamente, movido por alguna fuerza desconocida, el vaso con el que reposábamos nuestros dedos se deslizó por la madera hacia la respuesta afirmativa y volvió al sitio. Los dos coincidimos en que se notó una presencia en el salón, pero de alguna manera no nos sentimos nada cómodos con ella, como si no fuera amigable. Julio, dolido por el fracaso, decidió dejarlo correr y aceptar la pérdida de su querida madre. Me alegro de que sea así, nunca más volveré a tocar una ouija. 30 de enero 1:25 Querido diario: No debí ayudar a mi amigo... No hace ni una hora, me ha despertado una terrible pesadilla. Ella... la misma chica que se me ha aparecido en el sueño... he visto su cara en el espejo al irme a lavar la cara. No lo podía creer, pero en vez de mi reflejo ahí estaba ella, mirándome... con unas tijeras ensangrentadas en la mano. He vuelto a la habitación preso del pánico, y me he dado cuenta de que Ella va en serio... su bello rostro, con una mirada diabólica y siniestra, me miraba fijamente desde los monitores de mi ordenador y televisión, aún estando ambos apagados. Entonces he cogido este diario y he salido a la calle desesperado, intentando gritar auxilio, pero sin conseguir pronunciar una palabra. El miedo me dominaba; sólo he podido correr sin rumbo con todas mis fuerzas, en vano. Caí al suelo sobre un charco, y al levantarme vi su reflejo en el agua. Pasé frente al escaparate de una tienda, y en el cristal estaba su imagen. La veía, sentía su presencia, oía sus risas maléficas en mi cerebro. ¿Qué podía hacer yo? Nada. Cuando he vuelto a ser consciente de mis actos, inmensamente agotado e incapaz de moverme un solo paso más, ya me encontraba en medio del bosque a las afueras de la ciudad. Y aquí, iluminado únicamente por la luz de la luna llena, escribo con esfuerzo las que estoy seguro que serán mis últimas palabras. Viene a por mí, estoy seguro de que es ella la que me ha hecho venir a este lugar. Estoy seguro de que es ella la que produce esos desgarradores gritos que provienen de todos sitios a mi alrededor. Estoy seguro de que es ella la figura entre sombras que estoy viendo ahora mismo entre los árboles, acercándose poco a poco. Me matará. No se como, pero siento que va a acabar con mi vida. Je... ahora caigo. Esta no es la madre de Julio, ni mucho menos. Nos equivocamos de Verónica, querido amigo. Hemos invocado a la AMANTE DEL DIABLO, y vamos a pagarlo muy caro... La Noche de los Demonios Esta no solo es un historia mas de terror. En si es un relato verdadero vivido, en si por personas comunes, como tu o como yo, que un día por suerte de este destino les sucedió algo que cambia sus vidas para siempre: Eran las 5 de la tarde, en la vieja casona en la que estaba restaurando ya hace dos días, ya caía la noche. Mis trabajadores y yo decidimos pasar la noche allí, en un cuarto entre palas y sacos de material, improvise una cama a mi lado esta Juan uno de mis amigo y colaborador al costado de el Fernando, mientras que Pedro preparaba la comida y Javier miraba nuestros diseños. Tirado por el cansancio, en pesaba a quedarme dormido – cuando en el exterior del lugar donde me encontraba, se empezó a oír pasos, cada vez se iban multiplicando – pensé que solo era parte de mi imaginación. En un susurro corto, con algo de temor escuche que Juan me decía - lo oyes, responde lo oyes – Sin abrir mis ojo respondí – si, hay alguien en la sal principal – Javier se levanto de pronto y tomando en una de sus mano una de las palas decidió bajar para ahuyentar a quien estuviera molestando, mientras que Juan tomaba una de la puertas de tabla y con mi ayuda la íbamos a colocar en la entrada. Se me hizo raro que Pedro no se levantara a ayudarnos, pues parecía profundamente dormido. - ABRE ESA PUERTA CARAJO!!!! Grito Javier mientras se acercaba corriendo hacia la habitación. Con la mirada perdida y ya sin aliento se tiro al piso boca arriba. - CIÉRRALA QUE ME SIGUEN¡¡¡¡¡ - QUIEN, CARAJO RESPONDE QUIEN TE SIGUE? – Juan decía mientras tapiábamos la puerta con los saco de material que teníamos en el cuarto. Luego todo fue silencio, solo miradas fijas en una sola persona, Pedro se encontraba suspendido en el aire con sus manos entre su garganta como intentando liberarse de alguien o algo que le estaba estrangulando, su desesperación se notaba en su rostro ya morado por la falta de oxigeno. Deje a Javier y me lance sobre Pedro con el intento de tirarlo al suelo, mas con un fuerte golpe fui lanzado por los aires. Fernando saco su correa del pantalón y mientras gritaba – SAL DE AQUÍ CABRÓN, HIJO DE – comenzó a azotar el cuerpo de Pedro, que repentinamente cayo al suelo. Y como si alguien huyera de la habitación, algo empujo a Javier que estaba en la entrada..... Mientras yacía tirado en el suelo aun aturdido, escucha como los ruidos se transformaba en pasos y a su ves estos se iban acercado mas a la habitación, adolorido por el golpe y lleno de temor por lo que había visto, decidí seguir atrancando la entrada, mas un olor nauseabundo empezaba a entrar desde el exterior de la habitación. La puerta que en realidad era unas tablas clavadas a otras verticales, dejaban ver parte del corredor. Y por esas hendijas entraba aquel olor ingresando, Fernando atendía a Pedro, Juan, Javier y yo apilábamos los últimos sacos sobre la puerta. -POCCCC- la puerta improvisada se estremece frente a nosotros y de entre las uniones de las tablas se ven un par de dedos, no garras serian algo así una mezcla de las dos. Entre tubos nos arrinconamos hacia un costado de la habitación. Mientras que los golpes en la puerta no dejaban de sonar uno tras otro mas y mas fuertes, estos mezclados con varios gritos del exterior de la habitación. Estuvimos hacia algo mas de un hora – aun que a mi parecer parecían mil – Empezó a cesar el ruido y mi curiosidad crecía aun mas que mi temor soltando a Pedro que yacía en mis brazos, me dirigí a la puerta para ver por a través de las hendijas. Las imágenes que se presentaban, cambiaban mi forma de pensar, yo no creía en nada de ello pero allí estaban, demonio de varias formas castigando a hombres, condenados, atados por cadenas de cuellos , pies y manos, otros cercenados con su heridas sangrando en vivo. Horrorizados por ello regrese a mi lugar sin hablar, no por que quisiera, mas porque no podía, esas imágenes me habían dejado mudo, sentí que solo mis ojos se movían, mas nada. Los ruidos cesaron de poco en poco, mas nuestro temor no. Las primeras luces del alba entraban por las ventanas descubiertas de la vieja casona, y en mi ser no veía la hora de salir de allí, con Pedro cargado por Juan y Javier salimos, cautos y sin imaginar nada de lo que encontraríamos. En medio de la sala principal, una hoguera viviente había sido encendida, resto humanos aun humeantes había sido el combustible utilizado en ella y con sangre un gigantesco pentagrama lo rodeaba. No indagué mas, solo salí, no volví. Ya de esto son algunos años pero no a pasado por completo, día tras día soy perseguido, no soy el único sino también quienes me acompañaba esa noche, solo espero que esto termine....................
El Camionero de la Carretera Hace mucho tiempo, sobre la carretera de La Rumorosa, un trailero manejaba a toda velocidad rumbo a Mexicali, pues su esposa estaba a punto de dar a luz y quería llegar rápido a su casa, ya que llevaba dinero para lo que se ofreciera, mas cuando iba a tomar una peligrosa curva perdió el control y se estrelló contra unas rocas. El chófer se bajó del trailer todo aturdido, se miró el cuerpo y se alegró al darse cuenta que no le había pasado nada. Entonces esperó a que pasara alguien para que le ayudara o lo llevara a la ciudad, pero durante mucho tiempo nadie cruzó aquellos cerros. El hombre se quedó dormido y cuando despertó se sorprendió al ver todo oscuro; no entendía qué pasaba así que decidió caminar, caminó y caminó, avanzó una buena distancia, sabía que la salida de La Rumorosa estaba cerca y sin embargo, cuando se dio cuenta se encontró en el mismo lugar del accidente... A los tres días hallaron el camión pero no al conductor; de él no se supo nada. Hasta que en una ocasión, años más tarde, un muchacho que manejaba un trailer se detuvo porque un hombre le hizo señas. —Amigo, me llamo Francisco Vázquez y necesito con urgencia que mi mujer reciba un dinero porque va a tener un niño. Yo no puedo ir, mi trailer se descompuso y no lo puedo dejar aquí. —Sí, señor, con gusto se lo llevaré —contestó el muchacho— sólo dígame dónde vive su señora. El hombre le entregó un papel en el que anotó la dirección y el nombre de su esposa. Al despedirse, el joven sintió que un escalofrío le recorría la espalda, pues al darle la mano, el señor estaban tan frío como un muerto. El muchacho no le dio importancia, subió a su trailer y se encaminó a la ciudad de Mexicali. Al día siguiente, fue a buscar a la señora pero no la encontró; alguien le dijo que ya no vivía ahí, que hacía tiempo se había cambiado. Sin darse por vencido, preguntó en varios lugares hasta que, por las señas del papel, una anciana le indicó dónde vivía. Al llegar dio unos golpes en la puerta y esperó a que le abrieran. —¿Dígame joven? —le preguntó la señora. —Perdone, ¿aquí vive la esposa del señor Francisco Vázquez? —Soy yo —contestó ella— ¿qué se le ofrece? —Ayer en la carretera, su esposo me pidió que le trajera este dinero, porque se le descompuso el trailer... —¡No puede ser! —lo interrumpió la señora tapándose la boca—. Mi marido murió hace cinco años. Al muchacho le temblaron las piernas, le dejó el dinero a la señora, que se puso a llorar, y se fue para su casa todo asustado. Cuando llegó, apenas había cerrado la puerta cuando descubrió frente a él al trailero de la carretera y brincó espantado; sentía que una fuerza extraña lo invadía. —¡Gracias, amigo! —le dijo el muerto con voz cavernosa, mientras desaparecía. El joven podía escuchar los latidos de su corazón y tardó un buen rato en recuperarse de la impresión. Tiempo después, al platicar con unos amigos, se enteró de que el trailero ya se les había aparecido a otros hombres, mismos que no habían cumplido el encargo del muerto, por eso se les fue secando el cuerpo hasta quedar como esqueletos. Venganza Ancestral En un lugar apartado, cerca de Toledo, hay una ciudad dónde ocurrió una de las historias de terror más contada. La historia de la violenta muerte de un niño llamado Frederick, cerca del siglo XIX. Frederick era el séptimo hijo de la familia. Todos sabían lo que esto significaba, que tenía poderes ocultos, y que si lo descubría o los revelaba, el pueblo caería en desgracia. Era callado y tímido, y todos los niños lo miraban como si fuera un monstruo. Por eso el más anciano del pueblo reunió a una secta satánica, para que mataran al chico y el pueblo no corriera peligro. Estos persuadieron al chico para que les siguiera hasta un cobertizo apartado, y allí realizaron un ritual macabro relacionado con Satán. Ataron al chico de pies y manos, totalmente desnudo. A continuación le echaron aceite hirviendo por todo el cuerpo para quemar las impurezas, le sacaron los ojos a pesar de que este seguía con vida, y lo descuartizaron para luego meter los trozos en un barril y después echarlo al río. Cuando al día siguiente fueron a cobrar a casa del anciano, nadie le contestó, así que decidieron entrar por su cuenta. Pero lo que encontraron allí les heló la sangre de las venas. El anciano yacía muerto en el suelo, sin ojos y sin una muñeca con la que se había escrito este macabro mensaje: "Sangre inocente ha sido derramada, los hijos de Satán morirán." Se dice que no se les volvió a ver, y de vez en cuando se ve la cara de un niño en la ventana del cobertizo, diciendo: "He vengado, he vengado, los hijos de Satán han pagadooo..."
De Otra Dimensión Salía de mi trabajo. Luego de un extenuante día, podía irme a casa. El bus tardaba más de lo acostumbrado. Pero por fin llegaba. Eran pasadas las 22 horas de una helada noche de invierno y estaba muy agotado, además, con una fuerte somnolencia. Sólo subimos cuatro en aquella parada, y finalmente dos más en la siguiente. El bus podía comenzar ya su largo viaje sin mayores detenciones. En el se hallaban unas treinta personas. Muchas de ellas dormían o dormitaban. Segundos después de subidos los últimos pasajeros, se apagaron las luces; sólo quedaban las de pasillo. Me pesaban mucho los ojos, pero, no quería dormirme. Finalmente el sueño me venció, pero al rato... me desperté... Y algo no andaba como antes. Miré por la ventanilla y logré notar que en la carretera ya no existían barreras ni señalizaciones, había gran cantidad de ánimas al costado de esta con sus velas apagadas. Todo era tan extraño como terrorífico, que me preguntaba si aún dormía. El bus tenía un sonido horrible en su motor, a “viejo”. Me di vuelta, y los pasajeros estaban todos pálidos, parecían tan angustiados, casi sin vida, que parecían estar muertos... no eran los mismos con los que me subí... Estaba tan frío... Algunos bajaban, misteriosamente siempre frente a una ánima, los veía descender, pero ¡nunca salir del bus! Todo seguía siendo tan raro... Miré hacia el conductor y noté que no estaba en su asiento. No asemejaba lo que acontecía, que sólo me limitaba a pensar que todo era una horrible pesadilla. No me quería mover... Tenía tanto miedo... Sólo por temor volví a cerrar los ojos... hasta que me dormí. Rato después, el auxiliar de bus me despertó, anunciándome mi parada. Algo alterado, miré a mí alrededor, y todo estaba normal y en orden. Bajé rápidamente y caminé hasta mi casa con una peculiar sensación de inquietud. Por fin en ella me aseé... Me miré al espejo... ¡Estaba pálido! En seguida me acosté en mi helada cama y me abrigué hasta el cuello... Detenidamente me puse a pensar sobre lo “aparentemente vivido” en el bus, y llegué a la conclusión de que era sólo un mal sueño... pero... mi mente se preguntaba incansablemente… ¿Lo era realmente? Textos Malditos Hola, me llamo Juan y ya desde pequeño me han gustado las historias de miedo, así que adoro esta página. Conozco un montón de leyendas urbanas y me encanta contarlas en campamentos y en fiestas, donde me he ganado cierta fama. Tengo que decir que pese a que las leyendas urbanas me encanten las he probado casi todas y son una falsa, lo que resulta muy decepcionante. Hace poco un amigo conocedor de mi afición por estas historias me contó que había un anuncio instantáneo (como los de los casinos) de apariencia bastante inofensivo donde podía verse un dibujo de aspecto gótico. Según mi amigo si pinchabas en el anuncio ibas a una página donde te pedían varios datos personales para entrar, así como tu e-mail y un nombre. Tras registrarte y acceder solo aparece en la pantalla escrito en letras bien grandes. CONDENADO A partir de ese día recibes una vez al mes los relatos de un loco de nombre desconocido. La verdad es que me pareció una mierda de leyenda y se lo dejé bien claro a mi amigo. No volví a saber nada de esta historia hasta varias semanas después, cuando navegando por Internet de repente saltó un pequeño anuncio en una esquina de la pantalla con lo que parecía ser una especia de Biblia negra o algo por el estilo. En ese momento recordé la historia de mi amigo y movido por la curiosidad entré en la página a ver que pasaba. Tras una animación bastante normalita tuve que poner los datos personales y cuando termine y quise entrar en la página salio la palabra condenado y una fecha 25 / 9 / 2006, lo que no me dio ningún miedo. Justo el día que indicaba la fecha me llegó un relato, firmado por un tal L. O. D que no tenía mucha coherencia pero resultó bastante interesante. Desde aquel día llevo el día 25 de cada mes recibo uno de estos relatos, así que es la única leyenda urbana que puedo afirmar que es real, osa que ya empezaba a dudar que pudiera hacer. Sobre el autor de estos relatos lo cierto es que no se absolutamente nada, aunque creo firmemente que esta loco o tiene mucha imaginación. Como los relatos no tienen titulo he decidido bautizarlos como Textos malditos y subir uno de ellos como prueba de su existencia. La primera vez que lees uno parece algo complicado, pero después te acostumbras a su estilo. Este en concreto es el último que he recibido, si os gusta tal vez suba los demás. TEXTOS MALDITOS Dime quien eres y te diré quien soy..... -------- -¡No¡ crees que estoy loco?, pues te equivocas, todos se equivocan,¿Por qué nadie intentó escucharme? Solo la niña, ella me entiende , ella me quiere ,por eso la vigilo día y noche sin descanso, para protegerla de los demás. ¿Que buscas? ---------- Yo tengo lo que buscas, pero tendrás que pagar un alto precio por ello Tu vida. Piénsatelo bien, no tengo ninguna prisa. ¿Has decidido ya? --------- Si en tu corazón no ansias la muerte sal de inmediato de aquí, ¡ya¡ Veo que sigues empeñado en provocarme, esta bien.... ¡¡Dolor¡ eso es la muerte, solo dolor...¿que querías encontrar?¿gloria?¿vida eterna? Tras la muerte no hay más que sufrimiento y desprecio, por todos aquellos que aun siguen vivos. ¡Vivo¡,tu no estas vivo, me das pena y risa, pobre títere sin voluntad. Condenado, condenado, condenado ¡No piense en mi, no me dediques ni un solo pensamiento¡ Nadie sabe por lo que he pasado, tantos gritos, tantos golpes, todo era culpa suya, por eso hice lo que tenia que hacer. Mate a mi padre, era un borracho de mierda y se lo merecía, pero ¿te lo mereces tú? ---------- Me condenaron, ellos me condenaron por hacer justicia ,¿Acaso no pueden ver la verdad? No, ellos no querían ver nada como tu. ¿¿Me estas escuchando?? Te grito y te grito pero nunca me oirás, solo en tus sueños me encontraras. Piensa en la cantidad de veces en las que has tentado a la suerte, y has intentado llamar a los que ya no pueden oír ni ver. ¿Que buscabas? ¿Porque te atraen los muertos? ¿QUE TE HEMOS HECHO? Nada, pero si es ese tu deseo, entonces ha llegado la hora de hacerte una visita. ¿Crees que estoy mintiendo?, cierra los ojos.... Ábrelos, mira a tu alrededor, ¿que ves? ------ No, hay no. Mira otra vez, y ahora intenta concentrarte. -------- Ese lugar...mantén ahí la vista tres segundos. --------- Ha sido un pequeño fogonazo, pero quizás no.... ¿Sigues sin creerme? Mira la hora, ya no queda mucho...pronto te ejecutaré, igual que hicieron conmigo CONDENADO, CONDENADO , CONDENADO Ese escalofrío…cada vez estoy mas cerca, ¿no lo notas? Girate, estoy detrás tulla. Solo estoy jugando….quédate quieto donde estás Siente como mi presencia se acerca y te persigue a donde quiera que vayas. Ahora estoy contigo, viendo cada movimiento que haces, como respiras, como te vas poniendo nervioso, aunque quieras disimularlo... ..eso conmigo no te servirá. Ahora ya no te ríes tanto ¿he?, me pregunto si has mirado por la ventana... …mejor hazme caso y apaga el ordenador, antes de que me enfade. No me hagas caso, después de todo solo soy... .¿Que ha sido eso? Lo has notado, no lo niegues. Eso es lo que siente un mortal cuando el cuerpo de un fantasma lo atraviesa. Frío…solo frío… Sabes que te vigilo, yo siempre te vigilo. ¿Desde donde te estoy viendo? Desde el monitor..... …mientras sigas leyendo, te seguiré viendo. ¿Te preguntas que esto?, ¿que clase de broma entupida es esta? ¿Acaso crees comprender la realidad?, necio, ni tan siquiera puedes apartarme de tu mente El miedo, esta dentro de ti…..para avisarte, hazle caso. NO SIGAS LEYENDO Quiero que me pidas perdón en voz alta ahora mismo. No bromeo. Hazlo, di que te arrepientes,¡¡DILO¡¡ No sabes lo que acabas de hacer. ... TE ESTOY VIENDO YO TE CONDENO
La Historia del Inferniam Que es el Inferniam? Se ha denominado “Inferniam” a un libro que revela secretos jamás imaginados de la historia antes de la creación y del tiempo. Ha pasado miles de años oculto a la vista del ser humano, se dice que solo algunos seres de razas superiores tienen la fortaleza para absorber el conocimiento que sus páginas encierran. Cual es la historia del Inferniam? La desaparecida revista inglesa “Old Times Today”, dedicada a la búsqueda de los misterios que encierran las antiguas civilizaciones, publicó en su adición de enero de 1967 el hallazgo de unos antiguos pergaminos en los restos arqueológicos de Saquara, Egipto. El profesor Andrew McRoy a cargo de la investigación determinó que dichos pergaminos no podrían pertenecer a la cultura egipcia pese a estar elaborados en su propio estilo de jeroglífico, ya que datan de unos 20 mil años a.c. El equipo de investigadores a cargo del profesor McRoy llegó a la conclusión de que aquel pergamino era un mapa premonitorio, es decir que en él se indica el tiempo y lugar en el que un “gran conocimiento” seria revelado a la humanidad. El tiempo era indicado como “en el año en que nazca el hijo del creador”, y el lugar correspondería a la antigua ciudad de Belén. En 1985 un grupo de arqueólogos que trabajaban al sur de Jerusalén, descubrieron las ruinas de una especie de templo, cerca de los montes de Judea, en la zona denominada Cisjordania. En su interior se hallo un cofre adornado de extraños símbolos, su interior estaba repleto de pergaminos escritos en el idioma usado por los hebreos en el siglo primero d.c. En la contra tapa del cofre se puede leer una inscripción que dice: “Muchos hombres sabios de todo el mundo perdieron la razón y otros prefirieron morir al ser incapaces de comprender y aceptar los conocimientos vertidos en estos escritos”. El hallazgo causo revuelo en la comunidad científica puesto que se relacionó con los hallazgos del profesor McRoy en el ’67, por lo que el cofre y los pergaminos fueron llevados a Francia, pero luego de calmado el revuelo fueron olvidados en el Museo Nacional de Arte de París. A principios de 1989 la Universidad de Toulouse Le Mirail solicitó llevar a cabo una traducción oficial, a lo largo de 15 años de investigación se ha avanzado poco en la traducción debido a inesperados accidentes (en algunos casos mortales) de los que han sido víctimas los encargados del proyecto. Que contiene el Inferniam? El Inferniam lo conforman un conjunto de más de 1000 pergaminos antiguos, los cuales narran la historia antes de la creación del mundo y la vida tal como la conocemos, remontándose a épocas anteriores al inicio del tiempo mismo. Por aquellas épocas el centro del universo se denominaba Infernicia y todo era regido por una conciencia suprema, un ser sin forma ni límites, una energía sin principio ni fin, a quien denominaban Hyhm Ukrie. El universo estaba en su etapa final de compresión lo cual marcaría el final de dicha eternidad y el principio de la siguiente. Con la llegada de la nueva eternidad y el nuevo ciclo de expansión, el poder de Ukrie fue heredado por sus 2 hijos, los cuales habían permanecido dormidos conforme a las leyes del universo. Jahveh Dios era la conciencia masculina y Eth Dahalis era la conciencia femenina, ambos eran fuertes de carácter, de sorprendentes conocimientos, profundo misticismo, y dueños de asombrosos poderes para crear materia y vida. Por motivos (hasta la fecha) aun no descifrados en estos pergaminos, los hermanos Jahveh Dios y Eth Dahalis pelearon por el dominio de Infernicia, dando lugar a una batalla épica de dimensión universal que duraría toda la eternidad anterior a la presente, la cual serviría de motivación a Luzbel para su futura rebelión en contra de su creador. Muchos pasajes no han sido completados aun, pero el equipo de investigación ha anunciado una pronta publicación científica de sus hallazgos. Los Entierros Si has estado en el llano o en un pueblo montañoso de Venezuela, tal vez hayas percibido al caer la noche, en alguna ocasión, una luz azul, verde o blanca, que se mueve y parece flotar en la brisa nocturna. Mucha gente ha visto este poético fenómeno: una luz que aparece al pie de alguna ceiba, o bajo un frondoso samán centenario. Se dice entonces, que en ese lugar hay un Entierro, es decir, oro, joyas, o algún otro objeto valioso, y que esa luz que es el alma en pena de quien hizo el Entierro, indica el sitio exacto del tesoro, con la finalidad de que alguien lo localice y lo saque, porque sólo así podrá descansar en paz. Esta leyenda de los Entierros es muy antigua. Se cree que cuando los conquistadores llegaron a América, los indios enterraron fabulosos tesoros, para así evitar el saqueo de los españoles. También se sabe que, a partir del siglo XVI, los piratas que asolaban nuestras playas sepultaban en ellas el botín robado a los barcos españoles. Posteriormente, durante la Colonia, muchas familias criollas acumularon grandes fortunas, y al sobrevenir la guerra de Independencia enterraron sus tesoros, pues para entonces era lo más seguro. Cuando Boves invadió la Ciudad de Caracas, muchas familias huyeron al oriente del país para escapar de una muerte terrible, a manos del enloquecido y sanguinario jefe realista, y para salvar su dinero lo enterraron, junto a determinado árbol o piedra, con la esperanza de regresar a recuperarlo. Pero hombres que habían enterrado verdaderas FORTUNAS, mantuvieron sin poder desenterrarlas, a causa de la guerra o porque olvidaron el sitio exacto del entierro. Hay quienes afirman que cuando los ricos hacendados debían cambiar de residencia a causa de la guerra, o querían poner su fortuna a salvo de posible ladrones, sacrificaban uno o dos esclavos y los enterraban junto con el oro, a manera de macabros vigilantes. Y cuando a fines de siglo pasado, mucha gente mostró, de pronto y sin explicación aparentemente, una gran riqueza, se llegó a afirmar que esos \'\'nuevos ricos\'\' habían descubierto algún Entierro, y que por eso se veían de repente disfrutando una vida llena de lujo. Si por fortuna alguien ve una de esas vibrantes luces de colores en medio de la noche, al día siguiente debe cavar en el lugar indicado. Si por cobardía, resuelve no buscar el Entierro, no le pasará nada, el fantasma no lo perseguirá, pero eso sí, perderá la oportunidad de hacerse rico de la noche a la mañana.
La Niña y las Monedas de Oro Esta historia es muy conocida en Córdoba, pues existe una antigua casa del centro de las ciudad que se dice está encantada y cuenta que en ella hace mucho tiempo vivía una familia acomodada que tenía una hija pequeña y varias criadas a su servicio. Una noche mientras la niña dormía escuchó unos ruidos en el pasillo, abrió lentamente la puerta de su cuarto para mirar el pasillo que comunicaba los cuartos, enormemente largo y oscuro, lleno de cuadros y enlosado. Al final del pasillo la niña vio lo que parecía un niño de su edad levantando una de las losetas y metiendo algo dentro de un hueco en el suelo. La niña no podía creerlo, lo que vio relucir en la mano del muchacho al pasar por la tenue luz que entraba por la ventana eran monedas de oro. Cuando el niño se fue salió y se dirigió hacia allí; entonces apareció una de las criadas con una vela enorme que también había visto lo que había pasado y quería sacar partido. Decidieron que no dirían nada a nadie, todas las noches se acercarían y con la ayuda de la luz de la vela levantarían la loseta y sacarían las monedas hasta acabarlas. Todas las noches la niña,que por su tamaño cabía dentro, se metía en el hueco bajo la loseta e iba dando monedas a la criada, quien las iba guardando en un enorme saco. Las noches pasaban y aquel tesoro parecía no acabarse nunca. Cada noche que pasaba la vela iba consumiéndose más y más, pero las monedas seguían saliendo a pares y no querían dejarse ninguna. Una noche en medio de su labor la vela comenzó a parpadear haciendo amagos de apagarse, la criada le dijo a la niña que saliera del hueco, que ya tenían dinero de sobra. La niña le hizo caso y abandonó el escondrijo, pero en el último momento una moneda cayó del saco al hueco y, en un acto de avaricia y sin pensárselo siquiera, la muchacha se metió de nuevo en el hueco. La criada intentó agarrarla pero no pudo, mientras le gritaba que por favor saliera de allí y dejara la moneda, pero en medio de ese griterío la vela terminó de apagarse. En el momento justo en que el último rayo de luz salió de la vela la loseta se cerró ante los ojos de la criada dejando a la niña dentro. La criada decidió no decir nada a nadie, los padres dieron a la niña por desaparecida y el tema se fue olvidando con el tiempo. Pero aún en la actualidad dentro de esa casa se siguen oyendo por las noches los gritos de auxilio de la niña que repiten noche tras noche en el pasillo \"Por favor...socorro...sacadme de aquí...\". Incluso la policía ha acudido multitud de veces ante la llamada de los vecinos que oían voces pidiendo ayuda, pero al llegar al viejo caserón lo único que siempre han encontrado es una vela vieja y consumida puesta justo en el centro de una loseta... El Dueño de las 99 Haciendas. Por Yuky22 A fines del siglo XIX existió un hombre de infinita crueldad, poderoso y temido. Su nombre era Pánfilo, y poseía ricas haciendas pulqueras. Un decreto del entonces Presidente de la República, Benito Juárez, prohibía los latifundios, lo cual frustró su deseo más anhelado: Ser dueño de cien haciendas. Pánfilo tuvo que conformarse con noventa y nueve propiedades, diseminadas a lo largo y ancho del territorio que circunda Tulancingo, lo cual amargo más su carácter. En todas las haciendas parecían repetirse una y otra vez las mismas historias de maltrato que Pánfilo y sus capataces aplicaban a la clase trabajadora. Se decía que la vida en estos lugares era infernal, si alguien era sorprendido robando, no importaba si eran pequeñas o grandes cantidades de maíz, fríjol, o cualquier otra semilla, se les amputaba una mano, también corrían rumores de torturas horribles impuestas por Pánfilo a sus enemigos o subordinados, el hacendado acostumbraba ordenar que a la victima se le rebanaran las plantas de los pies, acto seguido, los obligaba a caminar sobre tezontle y por ultimo, los arrojaba a un corral de cerdos que se habían acostumbrado a comer carne humana. Por fin los días de Pánfilo se terminaron, casi nadie acudió al funeral, salvo algunos curiosos y gente de confianza, tan malvados como lo fue él. Al amanecer, la gente no podía entender como era posible que el féretro de aquel hombre apareciera a un lado de la fosa, cuando el día anterior había sido sepultado normalmente. Después de las investigaciones, las cuales no revelaron a ningún sospechoso, Pánfilo regresó a la tumba. Pero todo era en vano, porque al amanecer de ese y de muchos días más la historia parecía repetirse, el féretro aparecía a un lado de la fosa; por fin, los lugareños acudieron con el sacerdote local para encontrar una explicación y este dijo lo siguiente: - Este hombre ha hecho tanto mal que a su muerte, ni siquiera la tierra quiere recibirlo. El sacerdote, en compañía de algunos lugareños acudió hasta el cementerio y constataron que efectivamente, el féretro estaba a un lado de la tumba. Varios hombres volvieron a sepultarlo, y ante la mirada atónita de la gente, la mano de Pánfilo emergió de la tierra, el sacerdote le asesto algunos golpes con la vara de un rosal sin conseguir resultados. Por fin, se llegó al siguiente acuerdo: Cuatro hombres llevarían el cadáver de Pánfilo con ayuda de una mula hasta un cráter llamado "El Yolo", ahí, según instrucciones del sacerdote, debían tirar el cuerpo y alejarse rápidamente sin voltear a ver que ocurría con él. Así se hizo, y al amanecer, cuatro voluntarios, acompañados por una mula se dirigieron hacia las áridas tierras que rodean "El Yolo". La mula no quiso llegar hasta el lugar indicado, lo cual obligó a los hombres a cargar el cuerpo ellos mismos; la tarea parecía finalizada, Pánfilo fue arrojado al cráter, sin embargo estos, llenos de curiosidad se acercaron a ver lo que pasaba. A la mañana siguiente solo uno de los voluntarios regreso al pueblo, con los ojos desencajados y la voz temblorosa contó antes de morir, lo que él y sus compañeros presenciaron en aquel lugar; el infeliz refirió que mientras el cadáver de quien fue el poderoso y cruel Pánfilo caía en el fondo, unos extraños y horripilantes seres demoníacos emergían de las paredes del cráter, y al mismo tiempo que alargaban las manos en el aire para arrancar y comer trozos de aquel cuerpo, gritaban horribles maldiciones y se alegraban de que por fin Pánfilo, estuviera entre ellos.
Polybius. Por Pazuzu666 De entre las leyendas urbanas que rodean el mundo de los videojuegos, esta es sin duda una de las más extrañas. Es la historia de un juego que surgió de repente, de la nada. Una máquina arcade que generaba largas colas en los salones recreativos durante el escaso tiempo que estuvo disponible, y que desapareció tan repentinamente como había aparecido. Desconocía totalmente su existencia hasta que por sugerencia de NoX, uno de los lectores de esta web, me he decidido a investigarlo. Y lo que he encontrado me ha sorprendido y encantado por igual, por la conspiranoia que rodea a este título y sus supuestos mensajes subliminales. Hay gran parte de leyenda entremezclada con la realidad en este relato, pero eso solo lo hace, si cabe, más interesante. Acompañadme hoy y os contaré su historia. La leyenda de ‘Polybius’El videojuego “Polybius”, presentado en una cabina de arcade tradicional, fue lanzado al mercado en 1981 por una semidesconocida compañía llamada Sinneslöschen. La remesa inicial fue de tan solo siete máquinas recreativas, que se distribuyeron en algunos salones recreativos de los suburbios de la ciudad de Portland, en el Estado de Oregón, EE.UU. Según dicho relato, adornado con cierta intención de engrandecer la leyenda del juego, al día siguiente de su salida al mercado las máquinas ya tenían largas colas para jugar frente a la cabina, consistente en un mueble de color negro que, como interfaz de control, contaba con un solo botón y un joystick, siendo el único adorno de la misma la marquesina con el logo del juego. Las historias que circulan sobre el juego coinciden en señalar que había algo siniestro en el mismo: algunos de los que lo probaron acabaron odiando los videojuegos por completo. Y es que los relatos sobre sus efectos eran demoledores. El juego consistía en una combinación de luces y gráficos vectoriales estroboscópicos, con mensajes subliminales incluidos. En este sentido era similar a la recreativa “Tempest”, lanzada por Atari un año antes. En el juego manejábamos una nave, aunque no era la nave lo que se movía, sino la pantalla, que podíamos girar con el único mando disponible. Esto, unido a los vistosos gráficos vectoriales y un sonido sintetizado muy superior al de otros arcades de la época, convertía a la recreativa en todo un logro técnico tremendamente adictivo, según aquellos que la probaron. No obstante, sus efectos eran demoledores en el subconsciente humano: brotes epilépticos, mareos, pérdidas de memoria, naúseas, alucinaciones, e incluso terribles pesadillas. Hay quien habla incluso intentos de suicidio propiciados por los supuestos mensajes subliminales del juego, e incluso algunos aseguraban ver caras demoníacas al mirar indirectamente la pantalla de juego que desaparecían al fijar la mirada, oían voces ininteligibles, gritos aterradores, quejidos de dolor o pánico y hasta voces femeninas diciendo entre sollozos frases como: “¿por qué me haces daño?”. La máquina era enormemente adictiva al principio, pero al poco tiempo despertaba en el jugador un odio irracional hacia la misma. Cuanto más se jugaba, más se generaba en el jugador un odio atroz hacia la máquina y al mismo tiempo, la capacidad de recordar en qué consistía o cómo era el juego disminuía, hasta el punto de que el jugador prácticamente no llegaba a recordar nada del mismo. El nombre de la supuesta compañía creadora del juego era de por sí una advertencia: Sinneslöschen, un vocablo alemán que podría traducirse como “pérdida de memoria” o “inhibición sensorial”. No obstante, hurgando un poco más encontramos que el juego fue programado por Ed Rottberg, un empleado de Atari creador de “Battlezone”. Algunos dueños de salones recreativos de la época cuentan que era frecuente ver a señores trajeados de negro supervisando y controlando el estado de la máquina, tomando notas en sus libretas y hablando con los jugadores sobre su experiencia. Esto acrecentó la sospecha de que la máquina pertenecía al gobierno estadounidense. Por aquellos tiempos se creía que Atari tenía contratos secretos con el gobierno y que la supuesta compañía alemana Sinneslöschen no era más que una empresa fantasma bajo la que se escondía la propia Atari. Una tapadera para enmascarar un experimento secreto llevado a cabo por el gobierno sobre el sector más joven de la población. Todo acabó tan súbitamente como había empezado. Transcurrido tan solo un mes desde la colocación de las máquinas, ocurrió la tragedia. Un niño de apenas 13 años murió de un ataque epiléptico mientras jugaba al juego. Al día siguiente, empleados de la compañía, vestidos como siempre de negro, acudieron a todas las salas en donde se había instalado el juego y desmantelaron todas las unidades, haciéndolo desaparecer para siempre. ‘Polybius’ en la cultura pop La historia de “Polybius” lo ha encumbrado como una de las grandes leyendas urbanas del mundo de los videojuegos. Sobre el juego se han oído todo tipo de historias, pero la más repetida es que se trató de un experimento del ejército americano, en plena Guerra Fría, como ensayo en métodos de control mental sobre la población civil. No obstante, la historia de su retirada tras la muerte de un jugador parece real. Y es que el caso de los videojuegos capaces de provocar ataques epilépticos no es un hecho aislado, ya que el mencionado “Tempest”, de Atari, tuvo problemas similares con niños que padecían la enfermedad. De hechos, las pantallas disuasorias de aviso sobre la epilepsia eran algo común en las máquinas de la época. En todo caso, la leyenda que rodea a “Polybius” lo ha hecho blanco de todo tipo de especulaciones y referencias en la cultura pop underground. Incluso apareció en un episodio de “Los Simpson”, en una sala de recreativas llena de máquinas anticuadas que visita Bart. Concretamente, se trata del episodio “Please Homer Don’t Hammer ‘Em” de la decimooctava temporada. El juego en movimientoAunque según la leyenda, la rápida retirada del título provocó que no se conserve ninguna imagen del mismo más allá de la pantalla de título, y debido a su escasísima distribución, nadie conserva una imagen ROM de la placa, la verdad es que esto no es del todo cierto. Circula por internet una recreación del juego original y, rebuscando un poco por YouTube, he encontrado un vídeo de dicha copia en acción, que servirá a modo de aproximación a lo que era el juego en sí. Aunque eso sí (y esto no es una advertencia gratuita), no solo es un vídeo perturbador por el bombardeo de imágenes y el estridente sonido, sino que, como ya hemos mencionado varias veces en el artículo, puede llegar a provocar un ataque epiléptico, así que id con cuidado. |
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