|
Poblado
Areas
Sumario
Compras |
nunca he sido medido y no seré medido jamás. El viaje que emprendo es eterno (¡que todos me oigan!). Mis signos son un capote contra la lluvia, fuertes zapatos y un bastón cortado en el bosque, en mi silla no sestean los amigos, No tengo cátedra ni iglesia ni filosofía, No llevo a ningún hombre a una mesa puesta, a la biblioteca, a la bolsa, pero a cada uno de vosotros, hombre o mujer, lo llevo a una cumbre. Mi brazo izquierdo ciñe tu cintura, Mi derecha señala los continentes y el gran camino. Ni yo ni ningún otro puede andar por ti ese camino, eres tú quien debe andarlo. No queda lejos, está a tu alcance, Quizá estabas en él desde que naciste y no lo has sabido, Quizá esté en todas partes, en mar y en tierra. Échate tus prendas al hombro, hijo mío, y yo traeré las mías y apresurémonos; Ciudades prodigiosas y naciones libres nos saldrán al paso. Si te cansas, dame las dos cargas y apoya tu mano en mi cadera, Y a su debido tiempo me devolverás el mismo servicio, Porque ya emprendida la marcha nunca descansaremos. Esta mañana, antes del alba, subí a una colina para mirar el cielo poblado, Y le dije a mi alma: Cuando abarquemos esos mundos, y el conocimiento y el goce que encierran, ¿estaremos al fin hartos y satisfechos? Y mi alma dijo: No, una vez alcanzados esos mundos proseguiremos el camino. Tú también me interrogas y yo te escucho, Contesto que no puedo contestar, tú mismo debes encontrar la respuesta. Siéntate un momento, hijo mío, Aquí tienes pan para comer y leche para que bebas, Pero después de haber dormido y haber cambiado de ropa te beso con el beso del adiós y te abro la puerta para que salgas. Demasiado tiempo has perdido en sueños deleznables, Ahora te quito la venda de los ojos, Debes acostumbrarte al brillo de la luz y de cada momento de tu vida. Demasiado tiempo has vadeado, asido a una tabla en la orilla, Ahora quiero que seas un nadador, que te arrojes al mar, que reaparezcas, que me hagas una seña, que grites y que agites el agua con tus cabellos. Walt Whitman para subir al madero, para quitarle los clavos a Jesús el Nazareno? ¡Oh, la saeta, el cantar al Cristo de los gitanos, siempre con sangre en las manos, siempre por desenclavar! ¡ Cantar del pueblo andaluz, que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir a la cruz! ¡ Cantar de la tierra mía, que echa flores al Jesús de la agonía, y es la fe de mis mayores! ¡Oh, no eres tú mi cantar! ¡No puedo cantar, ni quiero a ese Jesús del madero, sino al que anduvo en la mar! Antonio Machado El milagro de tu cuerpo gestando no deja de sorprenderte. Cada instante de estos nueve meses son un milagro. El momento en que conozcas ese milagro, será, sin dudas, el momento de tu vida. Ese momento que todos anhelamos. Ese momento de la felicidad perfecta. Tu cuerpo es ahora el hogar de tu bebé. Ese cuerpo se preparó desde tu propia gestación para este momento. Cada una de las células de tu cuerpo sabe lo que debe hacer. Tú sólo debes cuidarlas y escucharlas. No temas pedir ayuda, no temas decir no sé, no temas decir tengo miedo, no temas decir no voy a poder, porque desde tu seno escucharás la voz de tu hijo diciendo: los dos vamos a poder. Y cuando sientas la tibieza de su cuerpecito en tu pecho el milagro de la vida habrá concluido para dar comienzo al milagro de ser MADRE. Anónimo mañanita de primor, cuando damas y galanes van a oír misa mayor. Allá va la mi señora, entre todas la mejor; viste saya sobre saya, mantellín de tornasol, camisa con oro y perlas bordada en el cabezón. En la su boca muy linda lleva un poco de dulzor; en la su cara tan blanca, un poquito de arrebol, y en los sus ojuelos garzos lleva un poco de alcohol; así entraba por la iglesia relumbrando como el sol. Las damas mueren de envidia, y los galanes de amor. El que cantaba en el coro, en el credo se perdió; el abad que dice misa, ha trocado la lición; monacillos que le ayudan, no aciertan responder, non, por decir amén, amén, dicen amor, amor. Anónimo del privilegio de la vida, YO QUIERO ser alguien, para responder con ello a los talentos que Dios me ha regalado. YO QUIERO... ser feliz siendo yo misma, conforme a mi vocación y a mis sueños. YO QUIERO... tener el coraje de ser libre para elegir mis caminos, vencer mis temores y asumir las consecuencias de mis actos. YO QUIERO... tener alegría para reír, para construir mi camino a la felicidad, para sentir la energía de vivir intensamente. YO QUIERO... tener éxitos, pero también fracasos que me recuerden mi condición humana, la grandeza de Dios y el peligro de la soberbia. YO QUIERO... sentir, ser completa, amarme reconocer que soy única, irrepetible e irremplazable, que valgo porque han depositado en mí una chispa divina y soy polvo de estrellas. YO QUIERO... ser la luz para mi esposo, mi familia, mis hijos, mis amigos. YO QUIERO... dejar de ser víctima para recobrar la capacidad de auto gobernarme. YO QUIERO... querer el presente, elegir el futuro y trabajar para conseguirlo. YO QUIERO... recordar el pasado, pero no vivir en el ayer, quiero soñar en el futuro, sin despreciar el presente, sabiendo que lo único seguro es el hoy, el aquí y el ahora. YO QUIERO... perdonarme mis errores, mis culpas, mis caídas y viajar más a la ligera de equipaje. YO QUIERO... renacer a cada día, decir sí a la aventura de la vida y del amor. YO QUIERO... trascender por mis silencios, por mis palabras, por mi hacer y mi sentir. YO QUIERO... sentir a Dios que vive en mí y agradecerle su infinita paciencia para esperarme, su entrega incondicional y su presencia, aunque en mis ocasiones se me olvide agradecerle el que me haya elegido mujer. YO QUIERO... dejar de sobrevivir y atreverme a supervivir. YO QUIERO... construir mil estrellas en el infinito y tener el valor de alcanzarlas. YO QUIERO... ser mujer completa, no sustituto, menos objeto, saber querer, saber decir sí, pero también no. YO QUIERO... repetirme a diario: ¡Que suerte he tenido de nacer! ¡Que suerte tengo de estar aquí! ¡Que suerte de SER MUJER! Anónimo la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que hoy fuera la última vez que te vería salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz grabaría cada una de tus palabras para poderlas oír una y otra vez... indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te vería, diría te quiero y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes. Siempre hay un mañana y la vida nos da la oportunidad para hacer las cosas bien, pero si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero y que nunca te olvidaré. El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes mas, hazlo hoy, ya que si mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederle a alguien un último deseo Mantén a los que te aman cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, tomate tiempo para decirles lo siento, perdón, por favor, gracias y todas las palabras de amor que conoces. Anónimo tiempo para que el amor no se nos vuelva viejo; para que la distancia no apague los recuerdos, para poder vivir feliz, tiempo al tiempo. En fin, poder saber que existe otro tiempo, en el que podemos crecer sin miedo, y escribiendo igual que en un poema, la vida en cada verso. Para poder vivir feliz, tiempo al tiempo...... Quiero lograr las cosas por las que lucho y sueño, desandando caminos, buscando un tiempo nuevo desandando caminos, buscando un tiempo nuevo. En fin, poder saber que existe otro tiempo, en el que podemos crecer sin miedo, y escribiendo como en un poema, la vida en cada verso. Para poder vivir feliz, tiempo al tiempo... Anónimo Cuando yo me vaya, no quiero que llores, quédate en silencio sin decir palabras, y vive recuerdos, reconforta el alma. Cuando yo me duerma, respeta mi sueño por algo me duermo, por algo me he ido. Si sientes mi ausencia, no pronuncies nada y casi en el aire con paso muy fino búscame en mi casa, búscame en mis cartas, entre los papeles que he escrito apurado. Ponte mis camisas, mis sweaters, mi saco, y puedes usar todos mis zapatos. Te presto mi cuarto, mi almohada, mi cama, Cuando haga frío, ponte mis bufandas. Te puedes comer todo el chocolate y beberte el vino que dejé guardado. Escucha ese tema que a mí me gustaba, usa mi perfume y riega mis plantas. Si tapan mi cuerpo no me tengas lástima corre hacia el espacio, libera tu alma, palpa la poesía, la música, el canto y deja que el viento juegue con tu cara, besa bien la tierra, toma toda el agua, y aprende el idioma vivo de los pájaros. Si me extrañas mucho, disimula el acto. Búscame en los niños, el café, la radio, y en el sitio ése donde me ocultaba. No pronuncies nunca la palabra muerte. A veces es más triste vivir olvidado que morir mil veces y ser recordado. Cuando yo me duerma, no me lleves flores a una tumba amarga, grita con la fuerza de toda tu entraña que el mundo está vivo y sigue su marcha. La llama encendida no se va a apagar por el simple hecho de que no estés más. Los hombres que viven no se mueren nunca, se duermen a ratos, de a ratos pequeños y el sueño infinito es solo una excusa. Cuando yo me vaya extiende tu mano y estarás conmigo sellado en contacto y aunque no me veas, y aunque no me palpes sabrás que por siempre estaré a tu lado. Entonces un día; sonriente y vibrante sabrás que volví para no marcharme". Anónimo a buscar la flor, que ellos necesitan desplegar las alas, recorren un largo camino hacia el sol. Uno nunca entiende que los hijos tiene una vida nueva y nosotros no. Que vamos llegando al final del tiempo y ellos son retoño principio y canción. Uno nunca entiende que ellos se equivocan para ver los tiempos que le da el error; Que ellos son nosotros con los pocos años que una vez tuvimos y el mismo fervor. uno nunca entiende porqué hablan tan alto y por que discuten con tanta pasión. Uno no comprende que la vida empuja, ellos buscan metas, nosotros un sillón. Uno nunca entiende que la casa de ellos no es la nuestra, tiene otro color; que los nietos nuestros son los hijos de ellos y que ellos construyen su propio andador. Uno nunca entiende que aunque equivocados y aunque se lastimen, tiene su razón. Que también creímos que sabíamos todo y después la vida nos dijo no. para que lo tengan por hombre? ¿Cuántos mares debe surcar una blanca paloma para poder descansar en la arena? ¿Cuánto tiempo seguirán silbando las balas de cañón antes de ser proscriptas para siempre? La respuesta mi amigo, esta soplando en el viento. La respuesta esta soplando en el viento. ¿Cuantas veces ha de mirar un hombre hacia arriba para poder ver el cielo? ¿Cuántos oídos tiene que tener un hombre para oír los lamentos del pueblo? ¿Cuántas muertes mas tendrá que haber para que sepa que ha muerto demasiada gente? ¿Cuántos años puede existir una montaña antes de ser arrastrada al mar? ¿Cuántos años puede vivir alguna gente antes de que se les permita ser libres? ¿Cuántas veces puede un hombre volver la cabeza pretendiendo ver lo que no ve? La respuesta mi amigo, está soplando en el viento, La respuesta está soplando en el viento. Bob Dylan |
|||||||||||

