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Arjona (Relato) Arjona suena al fondo, con su poesía transmite en prosas el problema y mi realidad. Me gusta su estilo, pero lo detesto en este instante, no necesito que alguien me restriegue hoy en las pocas neuronas sanas que me quedan el desastre de este absurdo, de amores no realizados, de sueños rotos, cadenas invisibles y miedos palpables. Mi melancólica filosofía me lleva siempre a la prosa de sentido profundo, busco en autores y compositores todo lo cotidiano y elitista, lo sencillo y lo confuso, lo ridículo y la lógica, la oración junto a un bar. No sé ellos, pero esa es mi vida, tal vez por azar, tal vez por idiota o simplemente por ociosidad busco en mi vida la pimienta que según yo me falta cuando en realidad más de uno podría adobar banquetes con mis aliños acumulados. "Solo esta vez" es el inicio por lo general en mi vida para meterme en problemas o anécdotas que son vistas con cariño en mi memoria después de mucho tiempo, ya que en ocasiones el sólo recordar trae una mueca que dice "cómo metí la pata ahí". Las primeras anécdotas se me escaparon en mi nube infantil. Recuerdo esconder a mi hermano en un closet para que no lo llevaran al médico, treparme en un alto árbol de plátanos para vencer mi miedo a las alturas y una vez en la cima gritar como una desaforada por el temor a bajar y romperme el cuello. Sacar ropas extras de mi casa para dárselas a la niña del kiosco que lloraba de frío, tragarme todos los helados de una fiesta infantil con la férrea esperanza que me botaran y me llevaran donde mi mamá; humillar a mis ricos amigos para después terminar la tarde tomando jugo en la puerta de algún cuartito metido dentro de un callejón. Adoré mi infancia, siempre me consideré que tenía lo mejor de dos mundos. El mundo en que nací y el que salí a buscar sopena de cocachos y castigos. La peor manera de castigarme era poniéndome vestidos blancos, me asfixiaban. Dios era un excelente amigo, el mar era lo más inteligente que conocía ya que por más basura humana que recibiera siempre se encargaba de volver a su cauce. El sol era el aviso que tenia que salir a disfrutarlo y mis cuerdas de saltar acompañaban mi carnaval. Apellidos, direcciones, colegios pomposos, desde los seis años lo juro que me daba risa la ignorancia de mis adultos familiares, tanto de aquello pero carentes de cerebro y corazón, jamás tuvieron mi respeto y la de trancazos que me costo mi sinceridad. Mi adolescencia fue tardía, aunque no me lo crean era asquerosamente tranquila y obediente hasta que descubrí que la puerta era para largarme y la noche para la bohemia. Amigos, uno. Conocidos, muchos. Popular, al cansancio. Engreída, bastante, de la boca para afuera. Dócil ¿Qué es eso? Coqueta, por supuesto. Libre, de ratos. Mi adolescencia la llevo guardada de a retazos y como a mi me dio la gana, con una Caracas bella que me abría sus sofisticados clubes y sus folclóricas taguaras. De la Lagunita al Manicomio disfruté lo que me dio la gana. Trata un día de irte con tus mejores ropas a comer un buen perro caliente en Plaza Venezuela a las cuatro de la mañana y quedarte haciendo charla con perrocalenteros, taxistas trasnochados, borrachos y bohemios. Es una divertida experiencia, buah para mí lo fue. Sal de un exclusivo desfile de modas y métete en la fiesta de Mildred que vive en el cerro de Petare. Vive lindas noches de bohemia con actores y cantantes famosos y deséchalos si no cumplen tus sueños, déjalos alumbrando solos las salas de algún teatro. Enamórate de un desconocido, juégate la vida y si te va mal acuérdate que fue tu decisión, te será más fácil perdonarte después. Arjona, tanta historia y yo sin guitarra. Copyright ©Lucy Arciniega 2004 www.lucyarciniega.com Biografia Cuando me dijeron que tenia que escribir esta biografía sugerí lo siguiente:" Hey díganles que tengo 34 años y mal carácter" Obviamente nadie me aceptó la idea. Nací un 23 de agosto del año 1969, la primera hija de Esperanza López. Con ella se abrieron mis primeros cuadernos de poesías, su melancolía y su narrativa me mostraron un camino que con los años transformé en uno personal. Madre de tres preciosos seres, Natthaly, Cesar y Keyla, esposa y cómplice de Mariano, hermana de Cesar y Jorge Luis. Mi vida se ha visto en varias ocasiones removida desde los cimientos, con esas historias que juramos que sólo pasan en las novelas de las siete de la tarde. Nací en Barranco Perú, en mi infancia allá en Chiclayo mi precocidad y mis ganas de dejarme oír me llevaron un buen día a lo que era la emisora del canal 2 de la zona, conducía un programa infantil que para ser honesta el nombre se me perdió en las nubes de mi infancia, solía escribir cuentos a la hora del recreo para distraer a los niños de kinder. En mi país adoptivo Venezuela me gradué de productora de TV, carrera que ejercí en Radio Caracas Televisión por dos años, fui modelo pero no me gusto mucho la idea de dejar de ser persona pensante para convertirme en carátula (opinión muy personal). Ya en Estados Unidos escribí artículos en la sección de opinión del Miami Heráld., trabajé en el canal de televisión del school board de Miami como asistente de producción bajo las órdenes del Sr. Luis Díaz, labor que realicé por casi cuatro años. Ahí tuve la oportunidad de conocer y enriquecerme con talentos locales de las letras y el arte, también conocí políticos que algunas veces entraban a la cabina de mando sólo para oír mis controvertidas opiniones sobre acontecimientos locales. Esta página de Internet es tratar de organizar a la luz pública la vida tal vez en muchas ocasiones equivocada de alguien que estuvo ahí. En mi relato "Patriotismo" cuento los hechos reales de un inmigrante mexicano, relato que llevé a las mas altas esferas del departamento de educación de este país, algunos asintieron otros me mandaron a callar y hubo alguien que me sugirió mandar a este muchacho a recoger tomates. Esta soy yo, una persona que sueña mejorarse para algún día tener la voz para ayudar a otros. En los brazos de mi Mama Lucy Arciniega |
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