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El primer beso EL PRIMER BESO Camus y Milo son muy buenos amigos, no en vano se conocen desde hace muchos años y siempre se han llevado genial. Hay caballeros en el Santuario que no entienden como este par se puede llevar tan bien, pues si Milo es muy simpático y abierto, Camus es todo lo contrario, frío, calculador, callado.... Vamos que ante los ojos de los demás no pegaban ni con cola. En realidad Milo y Camus basaban su amistad no en sus parecidos (aunque también los tenían, con el tiempo todo se acaba pegando), sino en sus diferencias. Milo era el impulsivo, Camus el reflexivo y prudente. Milo era extrovertido y confiado, Camus introvertido, y se aportaban el uno al otro cualidades que no tenían, así Camus fue volviéndose más abierto y menos desconfiado, y Milo menos cabra loca y más reflexivo. Siempre que podían estaban juntos, pues se divertían mucho, así que de vez en cuando Camus le decía a sus alumnos que tenía tareas que resolver en el Santuario, y en realidad se iba de fiesta con Milo. Pues bien, esta historia se sitúa en esa época en que los caballeros de bronce ni siquiera tenían sus armaduras. En una de las idas y venidas de Camus, Milo le preguntó si ya había besado alguna vez a una chica. Camus dijo que no y Milo se estuvo riendo durante tres horas. Milo: jajajajajajajaja, no has besado a ninguna chica aún!!!!! Camus: Quizá sea porque a diferencia de ti, yo con mis alumnos no tengo apenas tiempo libre... Y además en la zona en la que yo vivo no hay muchas mujeres precisamente, y las pocas que hay están casadas. Milo: jajajajajajaja, pobre Camus Camus: Bueno y tú si que has besado ya alguna chica??? Milo: Ejem, q buen día que hace hoy... Camus: Contesta!!!!! Milo: Está bien, no, pero porque no he querido, oportunidades no han faltado... Camus: jajajaja, y decías de mí!!!!! Tú si que no tienes excusa, viviendo aquí con tantas chicas bonitas alrededor, y encima tienes la cara dura de ir de ligón y rompe corazones... Cuando ahora resulta que no te comes ni una rosca Milo: Como te atreves a decir eso, infeliz???? Cuando salgo al pueblo a comprar me las tengo que quitar de encima, oyes? Me las tengo que quitar de encima. Camus: Ja , demuéstramelo... Milo: Esta bien, que te apuestas a que consigo un beso antes que tú..., ¿Una cena? Camus: A mí esas tonterías de apuestas y besos no me interesan Milo: Gallina, haces bien, sabes que te voy a barrer Camus: Esta bien , sólo para que te calles acepto Los dos caballeros pactaron ir esa noche a la discoteca y comprobar así el éxito que tenía cada uno con las féminas. Ambos caballeros estaban muy guapos, Milo llevaba unos pantalones negros de pinzas y una camiseta ajustada de manga corta roja, que le hacia lucir muy atractivo. Camus también llevaba pantalones negros de pinza, pero su camisa era azul y de seda, resaltando sus ojos y pelo azules. Antes de ir a la discoteca fueron a un bar a tomarse unas copas. Se sentaron en una mesa cercana a una ventana, algo apartada del resto, y mientras hablaban, bebían y reían, entraron por la puerta dos chicas. Ambas bajitas, una rubia pelo por los hombros y ojos marrones, y la otra castaña, ojos azules y pelo largo. Se sentaron en una mesa cercana a la barra. Milo, que para este tipo de casos parecía tener un radar, las detecto enseguida. Milo: Camus!!! Mira esas dos chicas de allí, que te parecen??? Camus: No están mal Milo: A por ellas!!!! Camus: Milo no seas grosero, no las molestes... Milo: Grosero yo??? Vas a ver lo galante que soy y si tú no quieres, ya voy yo, que eres mas soso que la sopa que hacía mi madre sin sal Milo se dirige hacia las chicas, mientras Camus sigue sentado y observa la escena con poco interés (aunque en realidad se muere e ganas de saber que pasará). Milo: Hola, me llamo Milo, qué tal estáis?? Chica 1: (la rubia) Bien, gracias, me llamo Sonia (le da dos besos a Milo) Chica 2: Y yo me llamo Ana Milo : Encantado, pues es que os he visto aquí a las dos solas, y yo también estoy solo con un amigo, no os apetecería veniros con nosotros a tomar algo?? Siendo 4 seguro que nos divertimos... Las dos chicas se miran entre ellas y se ríen. Acceden a ir con ellos, después de todo desde que han entrado en el local en lo único que se han fijado es en aquellos dos chicos tan guapos y atractivos. Milo: Este es mi amigo Camus Camus: Hola Ana: Encantada, que tal estás? Camus: Bien... Sonia: No es muy hablador tu amigo verdad?? No se parece mucho a ti Milo: Bueno es que es tímido, ya veréis como de aquí a un rato se suelta y no para de hablar Después de invitar a las chicas a unas copas, se dirigen a la discoteca más de moda en aquel momento. Para ese entonces ya se han hecho bastante amigos. Milo va delante con Sonia y no paran de hablar y reírse. Camus va detrás con Ana, cada uno mirando hacia un lado de la calle, no saben que decirse, pero se sienten a gusto juntos. Milo: Ya hemos llegado a la discoteca, vamos a ir a dar una vuelta... Camus, te veo luego Camus: -(Pensando) será golfo ahora se va con Sonia y me deja aquí sólo con Ana- Esta bien, nos vemos luego. Milo y Sonia se van a bailar y Milo usa sus mejores bailes y técnicas seductoras para atraer a Sonia, que por otro lado está encantada. Camus y Ana se sientan en una zona en la que no hay tanto ruido. Ana: Y a qué os dedicáis??? Camus: Pues... Yo trabajo en un taller artesanal, haciendo figuras de cristal, y Milo trabaja adiestrando escorpiones, o eso intenta Ana: Jajaja, que interesante. Nosotras somos estudiantes. Muy aburrido. Camus: Bueno tenéis suerte no todo el mundo tiene esa oportunidad Y así los dos siguen hablando, conociéndose cada vez más y haciéndose más amigos Camus busca con la mirada a Milo y lo encuentra bailando una canción lenta abrazado a Sonia, tiene una de sus manos en la cintura de la chica y la va bajando lentamente - Menudo personaje, se ríe Camus par sus adentros- Entonces ve que Milo baja su cabeza, en busca de los labios de Sonia, mientras que esta eleva la suya para recibirlo, y así se funden en un beso, el primero de Milo. Camus está contento por él y no se siente nada envidioso, Milo le ha ganado la apuesta, pero él se lo está pasando de muerte hablando con Ana, poquísimas veces tiene la ocasión de mantener una conversación interesante con una chica, ya que en Siberia el tiempo libre no abunda, y no iba a desperdiciar esta oportunidad por tratar de besarla. Además con la chica está a gusto, ya que tienen muchos puntos en común, ambos son tranquilos, prudentes , responsables, y callados, a menos que encuentren una persona que sepa escuchar tanto como hablar. A eso de las 6 de la mañana salieron de la discoteca, Milo acompañó a Sonia a su casa en autobús y se volvió corriendo al Santuario. Camus también acompañó a Ana a la suya pero fueron andando despacio, para aprovechar el tiempo. Una vez llegaron a su casa, se sentaron a la entrada a hablar, y después de un rato, se despidieron dándose la mano, y la chica se metió en casa , pero tan rápido como entró, volvió a salir y se besaron, un beso corto pero lleno de ternura y sentimiento. La chica se metió presurosa en su casa, no sin antes decirle que la llamara. Camus feliz volvió a su templo. Al día siguiente se reunió con Milo Milo: Yo la besé y tú no!!! Ves como yo soy un ligón, vosotros nada más que hablar y hablar, te debes saber su vida en verso... Camus: Pues si descubrí muchas cosas de ella, sus gustos, su manera de ser... Fue una velada encantadora Milo: Pues yo de Sonia descubrí poco la verdad... Jajajaja, bueno si coincidimos otro día ya hablaremos Camus: Yo he quedado con Ana mañana Milo: Ah si????? Camus: Sí Milo: No si ahora va a resultar que a tu manera tú también eres un ligoncete... Bueno es igual la apuesta la gané yo, por lo tanto te toca a ti invitarme a cenar esta noche, a ver donde me llevas eh??? Que quiero cenar bien Camus: Encima con exigencias... Y esos fueron los primeros besos de Camus y Milo, dos de los caballeros del zodíaco más deseados, como podéis apreciar, tampoco fue algo sonoro, pero para cada uno de ellos fue muy especial a su manera Nairín Comentarios a saraple@eresmas.com |
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