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TANDRA INSTRUCCIONES PARA VIDA: [Come mucho arroz integral. " Dale a la gente más de lo que esperan y hazlo con gusto. - No confíes en una persona que no cierre los ojos cuando la besas G No creas en todo lo que escuchas, no gastes todo lo que tienes, ni duermas todo lo que quieras. Y Cuando digas "te amo", dilo de verdad. Y Cuando digas "lo siento", mira a la persona a los ojos. Y Cree en el amor a primera vista. + Jamás te burles de los sueños de los demás. Z Ama profunda y apasionadamente, puedes salir herido, pero esa es la única manera de vivir la vida completamente. Ñ Enfrenta a los desacuerdos, pelea limpio, no ofendas. G No, juzgues a los demás por sus parientes. G Habla lentamente, pero piensa con rapidez. J Cuando alguien te haga una pregunta que no quieres responder, sonríe y pregúntale "¿Por qué quieres saber?" % Recuerda que el más grande amor y los más grandes logros involucran mayores riesgos. ( Llama a tu mamá. Si esto no es posible al menos piensa en ella. - Di "SALUD", cuando escuches a alguien estornudar. iCuando pierdas, no pierdas la lección. iRecuerda la tres R's: Respeto a ti mismo, Respeto a los demás, y Responsabilidad para todas tus acciones. C No permitas que una pequeña disputa dañe una gran amistad. Cuando te des cuenta que has cometido un error, toma medidas inmediatas para corregirlo. ( Sonríe cuando respondas al teléfono. Quien llama lo podrá escuchar en tu voz. Y Cásate con una persona que guste de conversar, pues cuando llegue la vejez las habilidades de conversador(a) serán más importantes que cualquier otra. J Pasa algún tiempo en soledad þ Abre tus brazos al cambio, pero no te desprendas de tus valores. ÿRecuerda que el silencio es, a veces, la mejor respuesta. [ Lee más libros y mira menos TV. ® Vive una vida buena y honorable. Luego, cuando te hagas viejo y recuerdes el pasado, verás como la disfrutas por segunda vez. ÿConfía en Dios, pero cierra bien tu auto. H Una atmósfera amorosa en tu hogar es importante. H Haz todo lo posible para crear un hogar tranquilo y armonioso. H Ante desacuerdos con tus seres queridos, céntrate en la situación presente. (tm) No traigas de vuelta el pasado. Lee entre líneas. [Comparte tu conocimiento. Es una manera de lograr la inmortalidad. ý Se gentil con el planeta. O Jamás interrumpas cuando estés siendo halagado. (tm) Ocúpate de tus propios asuntos. K Una vez al año, visita algún lugar donde nunca hayas estado. e Si ganas mucho dinero, disponlo para ayudar a otros mientras estés con vida. Esa es la mayor satisfacción que la fortuna te puede dar. 1Recuerda que el no conseguir lo que quieres es, a veces, un golpe de suerte ý Aprende las reglas... así sabrás como romperlas apropiadamente. Y Recuerda que la mejor de las relaciones es aquella donde el amor entre dos personas es más grande que la necesidad del uno por el otro. & Juzga tu éxito en la medida de lo que tuviste que renunciar para obtenerlo. Y Aborda el amor y la cocina con osada entrega A LAS PERSONAS QUE NACIERON ANTES DEL 1985 La verdad es que no sé como hemos podido sobrevivir. Fuimos la generación de la "espera"; nos pasamos nuestra infancia y juventud esperando. Teníamos que hacer "dos horas de digestión" para no morirnos en el agua, dos horas de siesta para poder descansar, nos dejaban en ayunas toda la mañana del domingo hasta la hora de la comunión, los dolores se curaban esperando Mirando atrás, es difícil creer que estemos vivos: Nosotros viajábamos en coches sin cinturones de seguridad y sin airbag,hacíamos viajes de 10-12 h. con cinco personas en un 600 y no sufríamos el síndrome de la clase turista. No tuvimos puertas, armarios o frascos de medicinas con tapa a prueba de niños. Andábamos en bicicleta sin casco, hacíamos auto-stop, más tarde en moto, sin papeles. Los columpios eran de metal y con esquinas en pico. Jugábamos a ver quien era el más bestia. Pasábamos horas construyendo carros para bajar por las cuestas y sólo entonces descubríamos que habíamos olvidado los frenos. Jugábamos a "churro va" y nadie sufrió hernias ni dislocaciones vertebrales. Salíamos de casa por la mañana, jugábamos todo el día, y sólo volvíamos cuando se encendían las luces de la calle. Nadie podía localizarnos. No había móviles. Nos rompíamos los huesos y los dientes y no había ninguna ley para castigar a los culpables. Nos abríamos la cabeza jugando a guerra de piedras y no pasaba nada, eran cosa de niños y se curaban con mercromina y unos puntos. Nadie a quién culpar, sólo a nosotros mismos. Tuvimos peleas y nos "esmorramos" unos a otros y aprendimos a superarlo. Comíamos dulces y bebíamos refrescos, pero no éramos obesos. Si acaso alguno era gordo y punto. Compartimos botellas de refrescos o lo que se pudiera beber y nadie se contagió de nada. Nos contagiábamos los piojos en el cole y nuestras madres lo arreglaban lavándonos la cabeza con vinagre caliente. Quedábamos con los amigos y salíamos. O ni siquiera quedábamos, salíamos a la calle y allí nos encontrábamos y jugábamos a las chapas, a coger, al rescate, a la taba..., en fin, tecnología punta. Íbamos en bici o andando hasta casa de los amigos y llamábamos a la puerta. ¡Imagínense!, sin pedir permiso a los padres, y nosotros solos, allá fuera, en el mundo cruel ¡Sin ningún responsable! ¿Cómo lo conseguimos? Hicimos juegos con palos, perdimos mil balones de fútbol. Bebíamos agua directamente del grifo, sin embotellar, y algunos incluso chupaban el grifo. Íbamos a cazar lagartijas y pájaros con la "escopeta de perdigones", antes de ser mayores de edad y sin adultos, ¡¡DIOS MÍO!! En los juegos de la escuela, no todos participaban en los equipos y los que no lo hacían, tuvieron que aprender a lidiar con la decepción. Algunos estudiantes no eran tan inteligentes como otros y repetían curso... ¡Qué horror, no inventaban exámenes extra! Veraneábamos durante 3 meses seguidos, y pasábamos horas en la playa sin crema de protección solar ISDIN 15, sin clases de vela, de paddle o de golf, pero sabíamos construir fantásticos castillos de arena con foso y pescar con arpón. Ligábamos con las chicas persiguiéndolas para tocarles el culo, no en un chat diciendo ": )" ": D" ": P". Tuvimos libertad, fracaso, éxito y responsabilidad, y aprendimos a crecer con todo ello. No te extrañe que ahora los niños salgan gilipollas. Si tú eres de los de antes... ¡Enhorabuena! Pasa esto a otros que tuvieron la suerte de crecer como niños. COMO LA VIDA MISMA Un carnicero estaba atendiendo su negocio y se sorprendió al ver entrar un perro. Lo espantó pero el perro volvió enseguida. Nuevamente intentaba espantarlo cuando se dio cuenta de que el perro traía una nota en el hocico. Tomó la nota y leyó: "¿Podría mandarme 12 salchichas y tres chuletas de cordero, por favor?" Y el carnicero vio que el perro también traía en su hocico un billete de 50 euros . Así que tomó el dinero y metió las salchichas y las chuletas en una bolsa que, junto con el cambio, le puso al perro en el hocico. El carnicero estaba muy impresionado, y como ya era hora de cerrar el negocio, decidió seguir al perro que comenzó a bajar por la calle con la bolsa en su hocico. Cuando llegó a un cruce, depositó la bolsa en la acera, se alzó sobre sus patas traseras, y con una de las delanteras apretó el botón de peatones para cambiar la señal del semáforo. Tomó de nuevo la bolsa y esperó pacientemente, con ella en el hocico, a que el semáforo diera paso a los peatones. Atravesó entonces la calle y caminó hasta una parada de autobús, mientras el asombrado carnicero lo seguía de cerca. En la parada, el perro miró hacia la tabla de rutas y horarios, y se sentó en la acera a esperar por su autobús. Cuando llegó uno que resultó no ser el suyo, siguió esperando por el correcto. Llegó entonces otro autobús. El perro lo miró, y, al darse cuenta de que era el correcto, entró en él por la puerta trasera, para que el conductor no lo viera. El carnicero, boquiabierto, lo siguió. De repente el perro se alzó sobre sus patas traseras, y tocó el timbre de parada, y siempre con la bolsa en el hocico. Cuando el autobús paró, el perro se bajó, y también el carnicero, y ambos se fueron caminando por la calle hasta que el perro se detuvo en una casa, puso la bolsa en la acera, y, retirándose un poco, corrió y se lanzó contra la puerta. Repitió la acción varias veces, pero nadie abrió la puerta. Entonces el perro rodeó la casa, saltó una cerca, fue hasta una ventana y, con su cabeza, golpeó varias veces en el cristal. Regresó entonces a la puerta, que se abrió y apareció un hombre que comenzó a golpear al perro. El carnicero corrió hasta el hombre gritándole: "¡Por Dios, amigo! ¿Qué es lo que está haciendo? ¡Su perro es un genio!" El hombre, irritado, respondió: ¿"Un genio"? ¡"Ésta es ya la segunda vez que en esta semana este perro estúpido olvida las llaves"! Moraleja: Puedes continuar excediendo las expectativas, pero a los ojos del jefe estarás siempre por debajo de lo esperado. |
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