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La organización en el espacio en la perspectiva egipcia. Ignacio Ares Regueras Universidad de Valladolid Para un artista egipcio, el mundo en donde vivía estaba organizado de manera similar a la de un cubo gigante. La cara superior era la diosa del cielo Nut, la inferior el dios de la tierra Geb, y las cuatro caras laterales estaban divididas en planos por cuatro cetros was, que hacían de columnas separadoras entre el cielo y la tierra. Dentro de la caja fluía el dios del aire Shu, que hacía de separación entre Nut y Geb. Debido a esta creencia, toda representación en pintura o relieve iba enmarcada por los jeroglíficos que hacían referencia a estos términos -cielo, tierra y cetros-, aludiendo de esta manera al espacio tridimensional dentro del bidimensional. Tal y como nos recuerda el autor griego Platón (Pl. Lg. 2, 656, d-e), el artista egipcio no podía abandonar estas estrictas normas estéticas, encontrándose maniatado a la hora de crear nuevas obras. Dentro de este estricto margen de posibilidades, el egipcio optó por una perspectiva que mantendría a lo largo de su dilatada historia. La distancia entre los objetos incluidos en una representación, solamente puede ser medida con respecto a la paralela del plano de la superficie-soporte, anulando la visión oblicua y perpendicular de las imágenes. Esta norma que se ha venido denominando ley de la máxima claridad, no es más que el intento de representar en una superficie plana, todos y cada uno de los objetos que merecieran ser reproducidos, incluyendo aquellos que, en una perspectiva real, no fueran apreciados por el ojo humano. Este método tiene como resultado un sistema totalmente diferente al instaurado en el Renacimiento, en donde predominaba la perspectiva de tipo piramidal o lineal, fijando un punto de fuga al que se dirigen todas las figuras del plano reduciendo su tamaño según se acercan a él. En esta caja imaginaria que era el mundo para lo egipcios, las figuras son representadas en planos superpuestos diferentes. De esta tendencia se deriva el que las cabezas de todos los seres animados que aparezcan en la pintura o relieve, estén alineadas a la misma altura, fenómeno denominado isocefalia, y que no es más que una norma derivada, en gran parte, del uso exagerado de la ley de la frontalidad, propuesta por Lange, tratadista danés de finales del siglo pasado. Para la mentalidad egipcia resultaba mucho más importante representar un objeto en sí mismo, que la posición que éste pudiera tener dentro del espacio de una escena determinada. Muy relacionado con la escritura jeroglífica, la mera representación de un objeto o persona, evocaba para el antiguo egipcio su realidad física, convirtiéndolo a su vez en un objeto o persona real. Toda esta exposición teórica, harta complicada desde cualquier punto de vista, resulta más fácil de comprender si es analizada desde el punto de vista de algunos ejemplos prácticos. La figura del hombre es, quizás, el punto de partida de esta ley de la máxima claridad. En su percepción podemos observar todas y cada una de las partes de su anatomía en un auténtico batiburrillo que no conseguiría ni el más elegante contorsionista. La cabeza siempre aparece de perfil con el ojo de frente, tendencia que, por otra parte, también se observa en otras culturas del oriente antiguo. El tronco aparece de frente aunque el pecho está de perfil, al igual que los brazos y las piernas. A esta regla se le podrían achacar algunas excepciones que, por su singularidad, resultan muy llamativas. Así, es relativamente frecuente encontrarse con figuras enfrentadas al espectador como las famosísimas flautistas de la tumba de Nebamón. También conservamos algunos ejemplos en la frontalidad del pecho como ocurre en la bailarina central de la tumba de Nakht. Existen excepciones mucho más llamativas como el caso único de un hombre de espaldas, que encontramos en un obrero trabajando un gran bloque de piedra en el taller de escultura representado en la tumba de Rekhmire, de la XVIII dinastía. En la misma tumba, curiosamente, también nos topamos con un ejemplo también excepcional e irrepetido, en donde la figura femenina de una sirvienta aparece de tres cuartos de perfil mostrando el trasero al espectador. Fuera ya de la representación del hombre como una figura individual, la norma general en la pintura y relieve egipcios era la superposición de planos. Un ejemplo muy ilustrativo lo encontramos en un relieve del Imperio Medio en donde se nos muestra el traslado de un coloso de piedra. El gigante es arrastrado por cuatro hiladas de hombres. En una técnica convencional, atendiendo a una perspectiva renacentista piramidal, estas cuatro hiladas se habrían colocado una detrás de la otra, reduciendo cada vez más el tamaño de sus componentes, pero el concepto espacial en el arte egipcio ha obligado a colocar los cuatro planos superpuestos, uno encima de otro, de tal manera que todos tienen las mismas dimensiones no variando la distancia entre unos obreros y otros. Cuando se trataba de la visión de un objeto vertical y otro horizontal, es decir, un objeto que está de pie y otro tendido sobre el suelo, los dos aparecen en el plano vertical. Una escena muy curiosa que utiliza este método, la encontramos en la tumba del noble Userhat de la XVIII dinastía. En ella podemos observar el genial dibujo de un zorro agonizante en una extraña composición. El animal aparece repesentado en un momento de dolor, retorciéndose por la pérdida de sangre y esperando la llegada de su muerte. El reguero de sangre del zorro aparece "levantado" en la misma composición en lo que, a primera vista, parece ser una escena de un animal envuelto en unas ramas parduscas. La perspectiva utilizada por el artista egipcio ha montado los dos planos en uno mismo, el vertical y el horizontal, logrando un conjunto chocante para un espectador novel en este procedimiento artístico. Un efecto similar es el observado en la representación de las mesas de ofrendas que son presididas por el difunto y que aparecen ejecutadas sobre las paredes de las tumbas desde las primeras dinastías. Este tema artístico es representado siempre de perfil, estando el hombre sentado ante una mesa repleta de ricas viandas, destinadas a su disfrute en el Más Allá. Debido a que en una postura convencional de perfil, el contenido de la mesa pasaría desapercibido para el ojo humano, la ley de la máxima claridad utilizada por los egipcios apela a un recurso estilístico muy original, similar al ya apreciado en la escena anterior del zorro. Si la mesa es representada de perfil, la parte superior de ésta es observada desde un punto de vista cenital, de tal manera que se pueden apreciar con claridad las ofrendas depositadas sobre ella. Lo que el artista ha hecho no ha sido más que representar las diferentes filas de ofrendas, una sobre otra, de forma que puedan ser advertidas perfectamente en el relieve. De lo contrario, al no aparecer el contenido de la mesa sobre la superficie decorada, estas ofrendas, por el carácter mágico de la representación pictórica antes aludido, no existirían, con el consiguiente perjuicio para el difunto residente en la tumba. Observamos un fenómeno similar en algunos dibujos de cajas, en donde tras una representación convencional de perfil, sobre la caja aparece dibujado el interior de ésta, solución propuesta por el artista para clarificar la importancia del contenido de la caja. Qué duda cabe que la mejor manera de captar la sensación de la perspectiva egipcia es analizando las grandes escenas de la vida cotidiana de las tumbas tebanas, en donde, si no conocemos de antemano las reglas que rigen este arte, podemos pensar que nos encontramos ante dibujos imposibles al más puro estilo escheriano. Las escenas de recolección de la tumba de Mena (ca. 1.400 a. C.) ofrecen una visión muy clara de lo que decimos. En el centro de una de las escenas aparece un grupo de bueyes seguido por un joven boyero. La colocación de los cuatro animales ha sido realizada en el mismo plano horizontal, de suerte que vemos uno detrás de otro como si fueran figuras de cartón. Para aclarar la visión del conjunto, el artista ha variado el color del pelaje de los animales logrando una alternancia cromática que pueda distinguir un animal de otro. Nos encontramos ante una de las composiciones excepcionales dentro de la plástica egipcia. Siempre que aparecen filas de personas o animales, ya sean vacas, toros, caballos, etc. su colocación no es superpuesta, como los componentes de una mesa de ofrendas, sino que se disponen uno detrás de otro adelantándose mínimamente una figura con respecto a la anterior como si se tratara de figuras de cartón y diferenciando unos de otros por la variación del color empleado. De manera muy similar es tratado el tema de las plañideras de la tumba de Nebamón, en donde el grupo de mujeres y acompañantes de la procesión funeraria ha sido pintado utilizando diferentes colores para matizar la distinción entre unas personas y otras. En este grupo también es de reseñar el aspecto caótico del propio conjunto, hábilmente tratado por el artista, incluyendo en la composición varios planos verticales en donde coloca las figuras, y variando alternativamente la dirección a donde se orientan a la vez que unas aparecen agachadas, otras de pie, otras a medio levantar, etc. dando cierto dinamismo al conjunto. Los espacios acuáticos en donde no aparece ninguna persona o ésta se ubica en un lugar muy secundario, son tratados usando una perspectiva particular en donde, la mayoría de las veces, el plano principal es una vista cenital del conjunto. De esta manera, se obtiene una panorámica amplia del paisaje matizando con mucho detalle cada componente de este espacio abierto. Son típicos de este punto de vista la representación de lagos y piscinas, en donde se muestra una imagen variopinta de la fauna y flora de la región, estableciendo con precisión y detalle cada una de las diferentes especies que configuran un espacio natural. En el Museo Británico se conserva una pintura de una piscina, que posiblemente fuera encontrada en la tumba del noble Nebamón, anteriormente mencionado. El núcleo principal de la pintura es una vista aérea de la piscina de la finca a la que se le han ido añadiendo los diferentes aditamentos naturalísticos necesarios (granados, sicómoros, palmeras, lotos, peces, ánades, etc.), que den la suficiente sensación de paisaje que el artista pretendía. Esta piscina, se encuentra rodeada en todo su perímetro por una hilera de árboles, aparent,mente caídos sobre el suelo, con el añadido de que la fila inferior rompe la posición de las otras tres y se encuentra enfrentada a la situación de la piscina. Vemos, pues, cómo el artista egipcio ha dado prioridad al plano horizontal en detrimento del vertical, al contrario que en los ejemplos anteriores, haciendo que el resto de componentes de la escena giren en torno a este núcleo. Los elementos exteriores a la piscina aparecen representados de la misma manera que podrían estar en una representación convencional egipcia. Lo llamativo de las composiciones acuáticas es la incorporación, como ya hemos dicho, de gran variedad de elementos naturalísticos, como pueda ser la fauna y flora típica de la región tebana. El modo en que han sido pintados los patos, peces y plantas es siguiendo el plano horizontal de la composición, de tal manera que todos los animales parecen flotar sobre el agua de la piscina como si estuvieran muertos, cuando realmente lo que hacen es adecuarse a la dinámica general del conjunto. Una composición muy similar se puede apreciar en las diferentes escenas deportivas tebanas de la dinastía XVIII que hacen alusión a la vida de los nobles en los pantanos. En estas pinturas la interpretación del espacio acuático es idéntica a la utilizada en la representación de grandes piscinas. BIBLIOGRAFÍA · E. Iversen, Canon and proportion in Egyptian art, London 1955 · E. Suys, Réflexions sur la Loi de la Frontalité, Bruselas 1935. · C. Aldred, New Kingdom art in ancient Egypt during the eighteenth dynasty 1570 to 1320 B.C., London 1961 GENTE Y COSTUMBRES ACTUALES Los descendientes de los faraones poseen como cualidad acusada una gran dignidad que, quizá, procede de los tiempos de esplendor del antiguo Egipto y que ha permanecido inalterable, como rasgo característico, a lo largo de los siglos. La dignidad se mezcla con otro rasgo fundamental, la humildad que aparece, probablemente, por el sentido trágico que los egipcios tienen de la vida, es decir, que todo depende de la voluntad divina. Por ello, en todas partes y en cualquier momento se pueden escuchar expresiones de tipo religioso como "es voluntad de Dios", "si Dios quiere" e incluso el típico saludo "salam aleikun" tiene este sentido ya que lo que desea es que "la paz sea contigo". El pueblo de Egipto es profundamente religioso y espiritual. El Islam es muy importante para ellos y es imprescindible respetar sus costumbres para poder llegar a conocerlos. Es aconsejable vestir con pantalones o faldas largas y camisas o camisetas con mangas, sobre todo al visitar los lugares santos y las mezquitas (hay que descalzarse al entrar). Esta profunda religiosidad se percibe también claramente en la familia. Los núcleos familiares están muy unidos y suelen estar encabezados por los varones, padres, maridos, hermanos e hijos. Las mujeres son también importantes en la sociedad aunque, debido a las leyes islámicas, permanece en su mayoría en la sombra. Las más ancianas ordenan el grupo de mujeres de una casa y son las que deciden, a pesar de que las mujeres de los primogénitos también tienen bastante poder. En los últimos tiempos estas rígidas leyes se han abierto, sobre todo, en las grandes ciudades y son cada vez más las jóvenes que estudian y trabajan participando activamente en todos los campos de la sociedad. Sin embargo, existen ciertos aspectos que no han cambiado, por ejemplo, están prohibidas terminantemente las relaciones prematrimoniales ya que las mujeres deben llegar vírgenes al matrimonio. Quizá por este motivo algunos egipcios consideran que las extranjeras son mucho más accesibles por lo que conviene evitar provocaciones innecesarias vistiendo minifaldas o camisetas muy ajustadas. El matrimonio es un acontecimiento social importante y las bodas se celebran con todo el lujo y el boato que es posible. Se reúne toda la familia y los amigos, se cierran calles para que en ellas tenga lugar el banquete, el baile, las danzas populares, los espectáculos acrobáticos, etc. Es costumbre que los novios paseen en coche por las calles del barrio en medio de las felicitaciones de todo el mundo. Si tiene oportunidad no deje de asistir a una celebración matrimonial. Los niños son muy queridos en Egipto. Son criados y amados con generosidad por sus madres que suelen tener un vínculo mucho más estrecho con ellos que con sus maridos. Las familias tienen numerosos hijos debido a que los hijos se consideran una bendición divina y a que el índice de mortalidad infantil es muy alto. En cuanto los bebes son capaces de andar se les deja una gran libertad, confiando plenamente en la voluntad divina. Existe una gran solidaridad entre las distintas comunidades, ayudándose entre ellas y defendiéndose contra las agresiones externas. Los egipcios gozan de un excelente sentido del humor, les encanta contar chistes de cualquier tipo y gastar bromas. Le animamos a que disfrute con paciencia y buen humor de la gente de este bello país. Recuerde que para algunos egipcios las fotografías pueden traer mala suerte. Si desea hacer una instantánea, le aconsejamos solicitar permiso previamente. LA CAZA Y LA PESCA El deporte principal de los egipcios acomodados era la caza. En los primeros tiempos, los nobles perseguían antílopes, toros y leones a pie. Más tarde, cazaban montados en carros tirados por caballos. Los faraones se enorgullecían de su habilidad. Amenhotep III se jactaba de haber matado 102 leones en sus diez años de mandato, y Tutmosis III hacía alarde de haber matado 120 elefantes en un viaje a Siria. Para cazar antílopes, utilizaban perros adiestrados e incluso hienas, también con ellos los dirigían hacia las trampas. Las hienas se metían en las reservas de caza, por lo que las cazaban junto con las otras presas. Además, también las cazaban porque eran una amenaza para los rebaños. Los que cazaban en la ciénaga usaban redes para atrapar peces y aves silvestres. Atraían a los pájaros poniendo cebos como granos de maíz o gusanos en las redes. Pescaban para comer y para divertirse. Durante el Imperio Antiguo pescaban con redes o con lanzas. Más tarde se extendió el uso de la caña de pescar. Los pescadores utilizaban anzuelos y redes para atrapar peces.Los nobles preferían cazar aves con palos arrojadizos, semejantes a un bumerán. estos palos rompían el cuello al ave. CLASES SOCIALES EN EL ANTIGUO EGIPTO: EL PUEBLO En la cumbre de las sociedad egipcia estaba el faraón. Mandaba al ejército y gobernaba el país a través de una red de nobles, funcionarios y escribas. Diestros artesanos se encargaban de construir y decorar templos y tumbas. Pero la mayoría de egipcios eran campesinos que trabajaban la tierra.Tanto en vida como después de la muerte, el rey se rodeaba de nobles Sirvientas Muchas mujeres trabajaban como sirvientas domésticas de los ricos. Esta paleta de madera tiene forma de sirvienta acarreando una jarra sobre un hombro. Es un recipiente para maquillaje, cuya parte superior se abre. La mayoría de sirvientes eran pobres. Incluso había mujeres que, para pagar deudas, se habían vendido como esclavas. El comprador se comprometía a proteger y alimentar a la esclava y, en algunos casos, incluso la liberaba Cronistas Los escribas eran importantes porque eran de las pocas personas que sabían leer y escribir. Anotaban muchos detalles de la vida cotidiana. Funcionarios El estado era altamente burocrático. En todas las ciudades había funcionarios. Estos cobraban impuestos, y organizaban los préstamos y los contratos matrimoniales. Músicos A los egipcios les gustaba disfrutar de la vida. Bailarines y músicos actuaban ante la corte del rey y en fiestas privadas. También actuaban ante multitudes bulliciosas durante festivales y celebraciones. Reyes y Cautivos El faraón era considerado un dios viviente. Protegía Egipto de hambre, las enfermedades y el caos. Artesanos La mayoría de los artesanos estaban empleados en talleres de los palacios reales o templos. Campesinos y Sirvientes La gran mayoría de los antiguos egipcios eran campesinos. Trabajaban en los campos a orillas del Nilo, canalizando el agua de las inundaciones y plantando y segando cultivos. Muchos otros trabajaban de sirvientes y peones. Pocos sabían leer y escribir, pero disfrutaban de más libertad que los esclavos, que eran escasos. Esclavos Extranjeros Los esclavos nunca fueron numerosos en la sociedad egipcia y casi no existieron asta el Imperio Nuevo. La mayoría de esclavos eran extranjeros, capturados en las guerras que los egipcios contendían fuera de su país. Los esclavos podían ser comprados y vendidos como ganado, pero también podían arrendar tierras y comparar su libertad. La Casa de un Trabajador Las casas de los egipcios de clase baja eran pequeñas y estrechas. Sus habitaciones pasaban la mayor parte del tiempo en las azoteas o cocinando en el patio. En invierno, una hoguera calentaba la habitación y el ambiente se llenaba de humo. Campesinos Los campesinos que no pagaban sus impuestos recibían una paliza. Los criminales más peligrosos eran azotados o se les cortaba la nariz y luego eran enviados a las minas del Sinaí o de Nubia. En la época de cosecha había mucho trabajo. Cosechaban la uva para llevarla en cestos a la prensa. Del zumo se hacía vino. Los egipcios creían que en el cielo trabajarían para los dioses en el Cañaveral. Los ricos eran enterados junto con figurillas (ushabtis), para que trabajaran por ellos. CLASE MEDIA La eficiente administración egipcia estaba dirigida por una clase media instruida, formada por escribas y funcionarios. Los oficiales militares dirigían el ejército, mientras que los sacerdotes organizaban las oraciones y las ofrendas de los templos. Más abajo en la escala social estaban artesanos y comerciantes, con más nivel de vida que los campesinos. Las familias acomodadas de la clase media tenían sirvientes que cocinaban, limpiaban para ellos y les ayudaban a lavarse y vestirse. Médicos Solo existen dos imágenes conocidas de un médico trabajando. Sabemos que muchos sacerdotes y escribas ejercían también como médicos. Algunos se especializaban en el cuidado de los ojos, de los dientes o de la cabeza. Un sacerdote recibía el título de "doctor del vientre del rey". Artesanos Trabajaban muchas horas bajo el calor y entre la suciedad , y se valoraban poco las bellas obras de arte que producían. Sacerdotes En multitud de templos de todo el país, grupos de sacerdotes y de sacerdotisas hacían ofrendas a los dioses en nombre de su faraón. A cambio, se les premiaba con tierras y unos ingresos sustanciosos. Escribas En la mayoría de ciudades y pueblos, los únicos que sabían leer y escribir eran los escribas, lo que les convertía en personas muy importantes e influyentes. en las obras de arte se les suele representar sentados con las piernas cruzadas. Funcionarios Del gobierno se encargaban los funcionarios del estado, desde el visir hasta el máximo hombre de estado, pasando por los funcionarios locales, que resolvían los asuntos cotidianos o en cada distrito o nomos. EL EJERCITO Las fuerzas de combate de Egipto se formaron a partir de la tradición del Imperio Antiguo de reunir tropas cuando le surgía alguna emergencia al bien provisto ejército del Imperio Nuevo. La máxima autoridad era el faraón. Después estaban los oficiales con graduación, que mandaban al cuerpo de soldados, que luchaban a pie o montados en carros. Condecoraciones Para agradecer a los soldados su coraje en la batalla, el faraón les regalaba moscas de oro, hechas en los talleres de palacio por los mejores orfebres. Las moscas doradas se llevaban colgadas alrededor del cuello y significaban que un soldado había "picado" a un enemigo. Formación Para la Batalla Durante la época caótica que siguió al hundimiento del Imperio Antiguo, muchos príncipes regionales tuvieron ejércitos. Esta figurilla de la tumba del príncipe Mesehti podría ser una representación de su ejército privado. TACTICAS DE GUERRA El faraón y su consejo de guerra decidían las estrategias a seguir. Cada unidad del ejército egipcio llevaba su bandera para que resultara fácil identificarla durante la batalla. Las órdenes se daban a toque de trompeta. Galeras Armada con hachas y arcos, la marina libraba batallas desde los barcos, que lucían mascarones de proa en forma de dioses y nombres como "Toro salvaje", "Estrella de Egipto" o "Alma de los Dioses". Trabajo durante la paz En tiempos de paz, el ejército tenía que cavar acequias, trabajar en las minas o sacar piedra para los templos y pirámides. La marina realizaba expediciones comerciales. Fuertes Fronterizos Durante el Imperio Medio se construyeron inmensos fuertes de adobe para proteger la frontera de Egipto con Nubia. En el arte egipcio estos fuertes sitiados nunca se representan. Marcha Forzada Muchos soldados eran reclutados a la fuerza y eran enviados al campamento base, donde les cortaban el pelo y los adiestraban en el manejo de las armas. Todo Bien Registrado Los escribas del ejército registraban los reclutamientos, las provisiones, las armas y las pagas. Muchos escribas se convirtieron en oficiales y formaron parte del estado mayor, que decidía las tácticas de guerra. EL FARAON
LA CASA REAL Los funcionarios importantes eran llamados "amigos del faraón". Ostentaban títulos como "Portador del abanico de la derecha del rey" o "Amo del caballo". Muchos vivían en el palacio. En las grandes ocasiones, se unían a ellos sumos sacerdotes y funcionarios de todo Egipto. Mientras el rey vivía, le asistían en los asuntos de estado. El deporte de los reyes y de su corte era la caza. Los nobles mataban aves con palos arrojadizos. En todo el palacio se hacía patenten el poder del faraón. Los tronos se decoraban con cautivos, que simbolizan el control que el rey tenía sobre los extranjeros y su papel como defensor de Egipto. Era muy importante para el rey tener un heredero. Si su primera esposa no tenía hijos, un hijo de cualquiera de sus otras esposas se convertía en heredero. Si un rey no tenía hijos, el siguiente faraón podía empezar una nueva dinastía. El faraón vivía en un harén, una corte formada por muchas esposas y otras mujeres. Estas lo lavaban y le vestían muchas veces al día, además de satisfacer todas sus necesidades. Un rey podía tener muchas esposas. Para mantener el linaje dinástico puro, los faraones a menudo se casaban con sus hermanas y con sus primas y, a veces, incluso con sus hijas. La primera esposa del faraón gobernaba junto a él, como reina. El rey representaba al todopoderoso rey Sol, mientras que ella era asociada con Hator, la diosa del amor, y con Isis, la diosa madre. LA VESTIMENTA Se vestían con ropas de algodón sencillas. Los hombres se ponían una falda corta y dejaban el pecho al descubierto. A veces se ponían un manto o una pieza de lino por encima de los hombros. En las noches en que refrescaba, se ponían túnicas de manga larga. En épocas posteriores, se extendió el uso de túnicas y vestidos plisados. tanto los hombres como las mujeres llevaban peluca. El egipcio corriente llevaba ropa de algodón basta, mientras que los ricos vestían ropas más ligeras y delicadas. La tela más fina era el "algodón real", semitranse. Los egipcios conocían los tintes, pero casi siempre llevaban algodón blanco natural. Probablemente, se utilizaran tableros estriados para hacer los pliegues de la ropa de los ricos. Los egipcios no sentían pudor ante su cuerpo. En el arte, los reyes suelen ser representados con faldas muy pequeñas y las reinas con vestidos casi transes. En las ceremonias importantes, el rey lucía una falda larga y una capa muy elaborada con muchos pliegues.Se envolvían con la ropa, en vez de cortarla para adaptarla al cuerpo. Las mujeres peinaban los tallos de la planta de lino para que saltaran las púas, a continuación, separaban las fibras del tallo y las hilaban con un huso, sujeto por una espiral. Luego, en un telar, tejían ropa con los hilos. Los campesinos y pescadores trabajaban desnudos.Los ricos disfrutaban del servicio de lavanderos profesionales. Los pobres lavaban la ropa en el río.La mayoría de los egipcios iban descalzos. Pero los sacerdotes y los ricos llevaban sandalias, que eran de cuero o de juncos como el papiro, que crecía en las ciénagas del Nilo.Los sacerdotes vestían las estatuas de los dioses por la mañana y las desvestían por la noche. JOYAS Y MAQUILLAJE Los egipcios se esmeraban en su aspecto físico. Hombres y mujeres se aplicaban aceites en la piel, se pintaban los ojos con gruesas capas de maquillaje y se rociaban con perfumes la ropa. En las fiestas, las mujeres adornaban sus pelucas con conos de incienso, que se disolvían lentamente, esparciendo perfume sobre su pelo y ropas. Los ricos exhibían joyas de oro con relucientes piedras semipreciosas. La pintura verde para los ojos procedía de la malaquita; el kohl negro para los ojos, de la galena; la pintura roja para los labios, del óxido de hierro. El kohl se guardaba en tarros y se aplicaba con utensilios metálicos. Incluso los niños se ponían kohl, pues, protegía de las infecciones. La pintura verde para los ojos procedía de la malaquita; el kohl negro para los ojos, de la galena; la pintura roja para los labios, del óxido de hierro. El kohl se guardaba en tarros y se aplicaba con utensilios metálicos. Incluso los niños se ponían kohl, pues, protegía de las infecciones. Como a los egipcios no les gustaba el vello corporal ni el pelo, se afeitaban la cabeza y el cuerpo con hojas de bronce. Llevaba pelucas hechas con cabellos humanos, rizadas o trenzadas en una gran variedad de estilos. Utilizaban un cinturón de oro, que era una pieza de joyería que se llevaba en la cintura. Estaba hecha con cornalillas, amatistas, lapislázuli y turquesas, además de amuletos de oro de la buena suerte. Los egipcios no tenían espejos de cristal, sino que se contemplaban en discos de cobre o bronce pulidos. Las superficies relucientes, les recordaban al sol que adoraban. Todo esto lo vermos mas detenidamente en "la mujer egipcia". ESCUELA Y ESCRITURA La mayoría de los niños egipcios no iban a la escuela. Para ser orfebre o pintor, un chico aprendía el oficio en un taller o con un grupo de constructores de tumbas. Los escribas recibían una educación más formal, que empezaba a la edad de nueve años y que duraba unos cinco años. Tenían que estudiar mucho y recibían palizas si no lo hacían. Pero el esfuerzo valía la pena, pues los escribas eran de las pocas personas que sabían leer y escribir, lo que les daba prestigio. Los egipcios emplearon tres tipos de escritura, la escritura de figuras a la que se llama "escritura jeroglífica, que en griego significa "grabados sagrados". Más tarde, los escribas desarrollaron otros dos tipos de escritura, la hierática y la demótica, que se escribían con muchas más rapidez. Durante casi 1.500 años, nadie supo interpretar los jeroglíficos, la escritura de figuras del antiguo Egipto. El erudito francés Jean-Francois Champollion(1.790-1.832) dedicó casi toda su vida a descifrar el código. En 1.822 hizo un gran salto adelante al estudiar la piedra de Rosetta,como ya vimos, y pronto los expertos pudieron leer las inscripciones de muchas obras egipcias. Fue un excelente lingüista, a los 16 años dominaba doce lenguas. Los primeros jeroglíficos que descifró fueron nombres de faraones. En 1.824 ya había traducido casi todos los símbolos y había empezado a conocer la gramática egipcia. OCIO Y JUEGOS Los egipcios vivían la vida plenamente. En los festivales públicos y en fiestas privadas, comían y bebían entretenidos por cantantes, bailarines y músicos. Los niños jugaban al are libre bajo el sol, mientras los adultos se divertían practicando deportes como la caza y la pesca. En los ratos de tranquilidad, escribían poesía y se distraían con juegos de mesa. Debido al clima cálido de Egipto, los niños y las niñas pasaban mucho tiempo al are libre, nadando, bailando, montando burros y jugando a la pídola o a la lucha de la cuerda. Jugaban con pelotas, muñecas, animales de juguete y con animales de compañía como gatos, pájaros y burros. El juego de mesa más popular entre los adultos era el "senet". A Tutankhamón le gustaba tanto, que fue enterrado con cuatro tableros. Fueron los primeros en pescar por placer. Los nobles a menudo son representados sentados en sillones, pescando indolentemente en los bien provistos estanques de sus jardines. Es curioso que en algunas zonas, los peces eran criaturas sagradas y, en otras una parte importante de la dietas, lo que en algunos casos provocó guerras entre ciudades vecinas. Para la caza, utilizaban arcos y flechas. Durante el Imperio Nuevo, los arqueros disparaban a sus presas mientras iban montados en sus carros. Practicaban disparando flechas a unas dianas cuadradas de cobre. Las escenas de fiestas demuestran que a los egipcios les gustaba la música y el baile. Muchas pinturas muestran a una mujer tocando una flauta doble, mientras que otras la acompañan dando palmadas o bailando. En el arte egipcio, es muy raro encontrar figuras de frente. Los dados no llegaron a Egipto hasta el período griego. Antes, jugaban arrojando palos. Estos palos tenían un lado llano y otro redondeado. Probablemente, el número de palos con el lado llano hacia arriba determinaba la tirada del jugador. · Tapones: Los niños hacían girar tapones de cerámica con los dedos o con un cordel enrollado a su alrededor. · Pelotas de arcilla: Se han encontrado pelotas de papiro, tela y cuero. Las pelotas de arcilla de colores vivos estuvieron llenas de semillas o de trocitos pequeños de arcilla cocida para que sonaran al ser lanzadas. · Gato de juguete: Tallaban una figura con forma de gato de madera, su boca se abría y cerraba al tirar de una cuerda. Algunos animales de juguete antiguos tenían ojos de vidrio, y patas y colas movibles. · Caballos y momias: Tallaban caballos de madera que arrastraban por un cordel que le atravesaba el hocico. Se han encontrado momias diminutas, de animales y pájaros, hechos con barro del Nilo y metidas en sarcófagos. Podría tratarse de juguetes hechos por niños o de ofrendas votivas. · El juego del Senet: El "senet" se jugaba haciendo avanzar fichas en un tablero de 30 casillas, de las cuales algunas eran peligrosas y otras daban buena suerte. Desgraciadamente, se han pedido las reglas del juego. · Competiciones: Los hombres hacían competiciones de boxeo, lucha libre y esgrima. El rey Ramsés III celebró el primer torneo de esgrima de la historia en el 1.250 a. C. Los egipcios luchaban con palos de madera contra soldados aliados. · El juego de la serpiente: Fue uno de los primeros juegos de mesa egipcio. El tablero tiene forma de serpiente enroscada. Los jugadores empezaban por la punta de la cola y tenían que intentar colocar las fichas en la cabeza de la serpiente, que estaba en el centro. BANQUETES Los egipcios celebraban los nacimientos, los matrimonios y los acontecimientos religiosos con fiestas. A veces también daban fiestas para los amigos. A los ricos les gustaban mucho las celebraciones. Los cocineros preparaban abundantes comidas condimentadas con hierbas y especias. Engalanados con sus mejores ropas, los invitados se sentaban en sillas o en el suelo en cojines, para comer con los dedos y beber grandes cantidades de vino. Los anfitriones contrataban a músicos para que tocaran y cantaran durante el festín. Era en las cenas donde se empleaban más bailarines, acróbatas y otros tipos de artistas. Actuaban al acabar en banquete. Los invitados bebían demasiado; algunos incluso vomitaban en recipientes y eran llevados borrachos a sus casas. Las pinturas que representan ofrendas de comida nos dan una idea del tipo de alimentos que los ricos servían a sus invitados. ARQUITECTURA: TECNICA Y ARTE. Los antiguos egipcios eran un pueblo muy práctico. Las grandes pirámides, las tumbas y los templos que han perdurado hasta nuestros días demuestran sus conocimientos en arquitectura e ingeniería. dichos monumentos fueron construidos y decorados por diestros artesanos que trabajaban todo el año para el faraón. Usaban utensilios como "la plomada" para asegurarse de que las líneas fuesen verticales y para crear cuadrículas con el fin de pintar y grabar las paredes. Construían los edificios con adobe. Los albañiles usaban moldes para dar forma a la mezcla de barro del Nilo, arena y paja. Los adobes no se cocían, sino que se dejaban secar al sol. Las figurillas de tumbas representan escenas de antiguos egipcios trabajando, como hombres rellenando moldes para hacer un ladrillo de barro.Algunas de las obras de arte más importantes se realizaron para las tumbas de reyes y nobles.Existen muchas pinturas de talleres artesanos, con joyeros terminando un pectoral para guardarlo en un estuche; hombres grabando una inscripción, mientras otro está trabajando en una esfinge de oro. También muestran a encargados pesando el oro y revisando las obras terminadas. Los talleres debían ser sucios, ruidosos y muy calurosos. También se realizaban joyas para uso diario y para las tumbas. A veces, el faraón encargaba crear piezas caras para ocasiones especiales o para ofrecer a los visitantes extranjeros EMBARCACIONES La autopista principal de Egipto era el Nilo. Todo, desde los cereales hasta el ganado, desde los sarcófagos hasta las piedras para la construcción, se transportaba por agua. Solamente los mejores barcos eran de madera ya que ésta era un bien escaso. La mayoría de viajantes y pescadores impulsaban las balsas de juncos con perchas por las aguas profundas. Los egipcios gobernaban sus barcas con unos remos especiales montados en la popa. El oficio de construcción de barcos es muy antiguo. Hay escenas funerarias que datan del 2.300 a. C. Los egipcios todavía no habían descubierto el hierro y todas las herramientas y las clavijas eran de cobre o de madera. Las herramientas de un carpintero han variado poco desde los tiempos del Antiguo Egipto. Se han encontrado sierras, cinceles y hachas. Utilizaban azuelas para alisar y devastar la madera, mientras que el taladro de arco servía para hacer agujeros y ajustar las piezas de madera. Los egipcios colocaban maquetas de barcas en las tumbas creyendo que les llevarían al más allá. Para navegar contracorriente, río arriba, usaban velas grandes. Para navegar río abajo, se recogía la vela y se remaba. La barca mejor conservada el la barcaza funeraria del rey Keops. Se encontró en 1.954 en un pozo sellado cerca de su tumba, la gran pirámide de Gizeh. Está hecha de 651 tablas de madera de cedro y mide 43,5 m de longitud. LAS MATEMATICAS EN EGIPTO El Antiguo Egipto es la mayor civilización tecnológica de la antigüedad, el triunfo de la eficiencia y la inteligencia. Se pasa del neolítico a la historia en 2.500 años de acelerados avances técnicos. Los conocimientos científicos de los egipcios, su medicina, sus construcciones, su refinamiento siguen sorprendiendo y atrayendo. Aquí nos vamos a ocupar de sus matemáticas. Tenían unos conocimientos matemáticos considerablemente avanzados. Sin llegar a la madurez que más adelante tendrían los griegos, los egipcios supieron solucionar los problemas que se les planteaban: tras la inundación anual del Nilo, las lindes desaparecían y tenían que volverlas a marcar, las construcciones (pirámides, templos,...), el comercio, los repartos,... Sus cálculos no eran abstractos, buscaban lo más práctico aunque no tuvieran la resolución y la reflexión teórica que después alcanzarían los griegos. Al contrario que a los matemáticos griegos, no les preocupó la resolución teórica ni la reflexión sobre problemas matemáticos (numéricos, aritméticos o geométricos), sino su inmediata aplicación práctica. Pero, sin embargo, fueron precursores. Los más importantes matemáticos griegos viajaron por Egipto y Babilonia aprendiendo de estos pueblos. Dominaron los números y sus operaciones Conocieron los números naturales y los racionales positivos de numerador 1, su aproximación al valor de p=3'16 fue la más acertada en la antigüedad. Resolvían ecuaciones de segundo grado y raíces cuadradas para aplicarlas a los problemas de áreas. Aunque la suma funcionaba bien, el sistema de numeración egipcio presentaba algunas dificultades aritméticas entre las que destaca la práctica imposibilidad de organizarlos para multiplicar. Sin embargo consiguieron que la aritmética fuera su fuerte; la multiplicación y las fracciones no tenían secretos para ellos. La multiplicación se realizaba a partir de duplicaciones y sumas, y en la división utilizaban la multiplicación a la inversa. El sistema de numeración egipcio, era un sistema decimal (de base 10) por yuxtaposición, así sus números se escribían de la siguiente manera: Los egipcios utilizaron las fracciones cuyo numerador es 1 y cuyo denominador es 2, 3, 4,..., y las fracciones 2/3 y 3/4 y con ellas conseguían hacer cálculos fraccionarios de todo tipo. Gracias a algunos de los papiros encontrados, entre ellos el de Rhind y el de Moscú, se conoce bastante respecto a las matemáticas de los egipcios. En ellos, se conservan resoluciones de problemas, con su planteamiento, operaciones y hallazgo de solución. El principal texto matemático egipcio que se conoce, el Papiro de Rhind, fue escrito por un escriba (el único personaje que realizaba cálculos en Egipto, al que se le exigía el manejo de la multiplicación) bajo el reinado del Rey Hicso Ekenenre Apopi, hacia el 1600 a. C. LA GEOMETRIA Como ya hemos dicho antes, los conocimientos geométricos de los egipcios también eran considerables. Sin dichos conocimientos no habrían podido construir las pirámides o medir tierras, etc... la geometría egipcia junto a la babilónica, fue la precursora de la potente geometría griega. Los primeros matemáticos griegos (Tales de Mileto, Pitágoras,...) viajaron por Babilonia y Egipto antes de realizar sus tratados. Dominaban perfectamente los triángulos gracias a los anudadores. Los anudadores egipcios hacían nudos igualmente espaciados que servían para medir; fueron los primeros en observar que uniendo con forma de triángulo, cuerdas de ciertas longitudes se obtiene un ángulo recto, también conseguían mediante estos nudos triángulos rectángulos. Pitágoras recogió toda esta experiencia geométrica para su teorema. Es decir, los egipcios ya conocían la relación entre la hipotenusa y los catetos en un triángulo rectángulo. Utilizaban el más tarde se conoció como Teorema de Pitágoras, pero de forma práctica, no sabían demostrarlo. Entre las fórmulas que tenían para medir áreas, se pueden citar las de superficie del cuadrado (a partir del triángulo), del rectángulo, del rombo y del trapecio. En cuanto al área del círculo utilizaron una fórmula que daba a p un valor bastante aproximado. En el Papiro de Rhind encontramos: Los papiros nos han dejado constancia de que los egipcios situaban correctamente tres cuerpos geométricos: el cilindro, el tronco de la pirámide y la pirámide. La utilidad de cálculo volumétrico resulta fácil: se precisaba, entre otras cosas, para conocer el número de ladrillos necesarios para una construcción. Conoce algunos de los problemas que aparecen en los papiros y diviértete resolviéndolos Papiro de Rhind: problema 79 (s. XVII a.C.) Había una propiedad compuesta por siete casas; cada casa tenía siete gatos; cada gato se comía siete ratones; cada ratón se comía siete granos de cebada; cada grano había producido siete medidas. ¿Cuánto sumaba todo esto? Papiro de Ahmes: problema 24 (s. XVII a.C.) Calcular el valor del montón si el montón y un séptimo del montón es igual a 19. |
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